Estos son los retos señalados por los cardenales de cara al cónclave

Вот какие задачи поставили перед собой кардиналы в преддверии конклава

Por Courtney Mares

Ciudad del Vaticano, 6 de mayo de 2025 / 16:41 pm

En los días previos al cónclave para elegir al próximo Papa, el Colegio Cardenalicio se reunió en 12 congregaciones generales en el Vaticano para reflexionar sobre el estado de la Iglesia y los numerosos desafíos que afronta en el mundo moderno.

Las reuniones, celebradas del 22 de abril al 6 de mayo, incluyeron tanto a cardenales electores menores de 80 años como a no electores mayores de 80, que, aunque no tienen derecho a voto en el cónclave, participaron activamente en los debates.

Las primeras sesiones se centraron en cuestiones de procedimiento, como los preparativos del funeral y la confirmación de que el cónclave comenzaría el 7 de mayo. A medida que avanzaban los días, los cardenales centraron su atención en urgentes preocupaciones eclesiales y mundiales.

Según las informaciones diarias de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, los cardenales abordaron una amplia gama de temas, entre ellos la evangelización, los abusos sexuales, las finanzas vaticanas, la sinodalidad, el diálogo interreligioso, la guerra y los conflictos, y el perfil deseado del próximo Papa.

La asistencia a las congregaciones generales aumentó de forma constante durante los primeros días de reuniones, comenzando con aproximadamente 60 cardenales el 22 de abril y subiendo a más de 180 el 29 de abril.

La duodécima y última congregación tuvo lugar el 6 de mayo con la presencia de 173 cardenales, 130 de los cuales eran electores.

"Entre los principales temas que surgieron estuvo la reafirmación de que muchas de las reformas promovidas por el Papa Francisco necesitan ser continuadas: la lucha contra los abusos, la transparencia económica, la reorganización de la Curia, la sinodalidad, el compromiso por la paz y el cuidado de la creación", dijo el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, sobre la última reunión de la congregación de cardenales.

Hay que tener en cuenta que los debates de la congregación general se celebraron a puerta cerrada, sin acceso a la prensa, y que los resúmenes diarios de los temas tratados facilitados por el Vaticano no fueron exhaustivos. Por ejemplo, los temas abordados en la intervención del cardenal Joseph Zen el 30 de abril, incluyendo una crítica al Sínodo sobre la Sinodalidad y la mención explícita de los escándalos relacionados con el difunto Theodore McCarrick y el padre Marko Rupnik, no se reflejaron en la sesión informativa de la Oficina de Prensa de la Santa Sede sobre la congregación general de ese día.

A continuación, echamos un vistazo a algunos de los desafíos que los cardenales discutieron antes del cónclave:

La evangelización surgió como un tema recurrente a lo largo de las congregaciones. El 5 de mayo, durante la X congregación general, hubo intervenciones centradas en la naturaleza misionera de la Iglesia y la transmisión de la fe. El 3 de mayo, los cardenales hicieron hincapié en la necesidad de un papa con un "espíritu profético capaz de liderar una Iglesia que no se cierre en sí misma, sino que sepa salir y llevar la luz a un mundo marcado por la desesperanza", según Bruni.

El 2 de mayo, los cardenales reflexionaron sobre la evangelización como corazón del pontificado del papa Francisco. Varias intervenciones destacaron la urgencia de comunicar eficazmente el Evangelio en todos los niveles de la vida de la Iglesia, desde las parroquias hasta la Curia Romana. Varios ponentes destacaron la importancia del amor mutuo como primera forma de evangelización y otro debatió sobre "la hermenéutica de la continuidad" entre los pontificados de Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, en particular en relación con la Eucaristía y la misión evangelizadora de la Iglesia.

El 30 de abril, los cardenales escucharon una intervención sobre la importancia de la coherencia entre el anuncio del Evangelio y el testimonio concreto de la vida cristiana. La evangelización también fue objeto de debate el 28 de abril.

Cardenales de zonas en conflicto ofrecieron testimonios de primera mano sobre el sufrimiento causado por la guerra. El 5 de mayo, los debates incluyeron el tema de la guerra y la fragmentación del mundo. El 3 de mayo, los cardenales reflexionaron sobre el papel de la Iglesia y del Papa en la promoción de la paz. El 2 de mayo, se prestó especial atención a las Iglesias orientales, descritas como marcadas por el sufrimiento pero también por una fe fuerte.

El 6 de mayo, en la apertura de la congregación final, los cardenales expresaron su pesar por la falta de avances en los procesos de paz en Ucrania, Oriente Medio y otras regiones. Constataron una intensificación de los ataques, en particular contra civiles, y lanzaron un sentido llamamiento en favor de un alto el fuego permanente y de la negociación de una paz justa y duradera. Los cardenales invitaron a todos los fieles a intensificar sus oraciones por la paz.

(La historia continúa más abajo)

El tema de los abusos sexuales se trató explícitamente el 2 de mayo. Bruni señaló que estas heridas permanecen "abiertas" y subrayó la importancia de tomar conciencia e identificar caminos concretos para la sanación. También se mencionaron los escándalos financieros como parte del "contra-testimonio" de la Iglesia. La cuestión de los abusos también se planteó en las sesiones del 28 de abril y del 6 de mayo.

El 30 de abril, los cardenales debatieron sobre la situación financiera de la Santa Sede. El cardenal Reinhard Marx presentó una actualización sobre los desafíos económicos y las propuestas para la sostenibilidad. El cardenal Kevin Farrell expuso el trabajo del Comité para las Inversiones, mientras que el cardenal Christoph Schönborn habló sobre el Instituto para las Obras de Religión (IOR). El cardenal Fernando Vérgez Alzaga ofreció información actualizada sobre la propiedad vaticana y las renovaciones del edificio. El cardenal Konrad Krajewski, limosnero apostólico, habló sobre el trabajo del Dicasterio para el Servicio de la Caridad.

El Sínodo sobre la Sinodalidad surgió en las intervenciones durante varias de las congregaciones generales. El 5 de mayo, se presentó como "expresión de una eclesiología de comunión en la que todos están llamados a participar, escuchar y discernir juntos." El 3 de mayo, algunos cardenales hicieron hincapié en la sinodalidad y la colegialidad. El 2 de mayo, debatieron sobre la sinodalidad en relación con la misión y la necesidad de superar el secularismo. El 30 de abril, varias intervenciones reflexionaron sobre la sinodalidad como expresión de la "corresponsabilidad diferenciada" conectada con la colegialidad episcopal, dijo la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Las preocupaciones sobre la polarización dentro de la Iglesia surgieron el 5 de mayo, con una intervención que expresaba alarma por las divisiones internas. El 3 de mayo, los cardenales debatieron sobre el doble papel de la Iglesia de vivir la comunión en su interior y promover la fraternidad en el mundo. El 30 de abril, una intervención reflexionó sobre el sufrimiento causado por la polarización eclesial y social.

Durante su congregación final, se abordó de nuevo el tema de las divisiones dentro de la Iglesia y en la sociedad, junto con la forma en que los cardenales están llamados a ejercer su papel en relación con el papado.

Las vocaciones se abordaron en múltiples sesiones. El 30 de abril, el tema estuvo vinculado a la renovación espiritual y pastoral de la Iglesia. El 5 de mayo, los cardenales hablaron sobre las vocaciones, la familia y la responsabilidad de la Iglesia en la educación de los jóvenes.

El 5 de mayo, los cardenales hablaron sobre la importancia de Cáritas y su papel no sólo en la prestación de ayuda, sino también en la defensa de los pobres y en el testimonio de la llamada del Evangelio a la justicia. En la sesión de la tarde del mismo día, hablaron sobre la migración, reconociendo a los migrantes como un regalo para la Iglesia, al tiempo que subrayaron la necesidad de acompañarlos y apoyar su fe.

Los cardenales también hablaron sobre el cuidado de la creación, el legado del Papa Francisco, la fraternidad global, la educación como herramienta de transformación, el diálogo ecuménico, el papel de la Curia, la importancia del derecho canónico y la centralidad de la liturgia.

En la última congregación general, el 6 de mayo, los cardenales hablaron de la "necesidad de hacer más significativas las reuniones del Colegio Cardenalicio con ocasión de los consistorios" en el futuro, ya que así los cardenales tendrían más oportunidad de conocerse. Después de 12 congregaciones generales, la esperanza es que los cardenales electores, procedentes de 70 países diferentes, se conozcan al menos un poco mejor que hace 15 días, al comenzar la trascendental tarea de elegir al próximo sucesor de Pedro.

Parte:
Estos son los retos señalados por los cardenales de cara al cónclave Estos son los retos señalados por los cardenales de cara al cónclave Por Courtney Mares Ciudad del Vaticano, 6 de mayo de 2025 / 16:41 pmEn los días previos al cónclave para elegir al próximo Papa, el Colegio Cardenalicio se reunió en 12 congregaciones generales en el Vaticano para reflexionar sobre el estado de la Iglesia y los numerosos desafíos que afronta en el mundo moderno.Las reuniones, celebradas del 22 de abril al 6 de mayo, incluyeron tanto a cardenales electores menores de 80 años como a no electores mayores de 80, que, aunque no tienen derecho a voto en el cónclave, participaron activamente en los debates.Las primeras sesiones se centraron en cuestiones de procedimiento, como los preparativos del funeral y la confirmación de que el cónclave comenzaría el 7 de mayo. A medida que avanzaban los días, los cardenales centraron su atención en urgentes preocupaciones eclesiales y mundiales.Según las informaciones diarias de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, los cardenales abordaron una amplia gama de temas, entre ellos la evangelización, los abusos sexuales, las finanzas vaticanas, la sinodalidad, el diálogo interreligioso, la guerra y los conflictos, y el perfil deseado del próximo Papa.La asistencia a las congregaciones generales aumentó de forma constante durante los primeros días de reuniones, comenzando con aproximadamente 60 cardenales el 22 de abril y subiendo a más de 180 el 29 de abril. La duodécima y última congregación tuvo lugar el 6 de mayo con la presencia de 173 cardenales, 130 de los cuales eran electores."Entre los principales temas que surgieron estuvo la reafirmación de que muchas de las reformas promovidas por el Papa Francisco necesitan ser continuadas: la lucha contra los abusos, la transparencia económica, la reorganización de la Curia, la sinodalidad, el compromiso por la paz y el cuidado de la creación", dijo el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, sobre la última reunión de la congregación de cardenales.Hay que tener en cuenta que los debates de la congregación general se celebraron a puerta cerrada, sin acceso a la prensa, y que los resúmenes diarios de los temas tratados facilitados por el Vaticano no fueron exhaustivos. Por ejemplo, los temas abordados en la intervención del cardenal Joseph Zen el 30 de abril, incluyendo una crítica al Sínodo sobre la Sinodalidad y la mención explícita de los escándalos relacionados con el difunto Theodore McCarrick y el padre Marko Rupnik, no se reflejaron en la sesión informativa de la Oficina de Prensa de la Santa Sede sobre la congregación general de ese día.A continuación, echamos un vistazo a algunos de los desafíos que los cardenales discutieron antes del cónclave:La evangelización surgió como un tema recurrente a lo largo de las congregaciones. El 5 de mayo, durante la X congregación general, hubo intervenciones centradas en la naturaleza misionera de la Iglesia y la transmisión de la fe. El 3 de mayo, los cardenales hicieron hincapié en la necesidad de un papa con un "espíritu profético capaz de liderar una Iglesia que no se cierre en sí misma, sino que sepa salir y llevar la luz a un mundo marcado por la desesperanza", según Bruni.El 2 de mayo, los cardenales reflexionaron sobre la evangelización como corazón del pontificado del papa Francisco. Varias intervenciones destacaron la urgencia de comunicar eficazmente el Evangelio en todos los niveles de la vida de la Iglesia, desde las parroquias hasta la Curia Romana. Varios ponentes destacaron la importancia del amor mutuo como primera forma de evangelización y otro debatió sobre "la hermenéutica de la continuidad" entre los pontificados de Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, en particular en relación con la Eucaristía y la misión evangelizadora de la Iglesia.El 30 de abril, los cardenales escucharon una intervención sobre la importancia de la coherencia entre el anuncio del Evangelio y el testimonio concreto de la vida cristiana. La evangelización también fue objeto de debate el 28 de abril.Cardenales de zonas en conflicto ofrecieron testimonios de primera mano sobre el sufrimiento causado por la guerra. El 5 de mayo, los debates incluyeron el tema de la guerra y la fragmentación del mundo. El 3 de mayo, los cardenales reflexionaron sobre el papel de la Iglesia y del Papa en la promoción de la paz. El 2 de mayo, se prestó especial atención a las Iglesias orientales, descritas como marcadas por el sufrimiento pero también por una fe fuerte.El 6 de mayo, en la apertura de la congregación final, los cardenales expresaron su pesar por la falta de avances en los procesos de paz en Ucrania, Oriente Medio y otras regiones. Constataron una intensificación de los ataques, en particular contra civiles, y lanzaron un sentido llamamiento en favor de un alto el fuego permanente y de la negociación de una paz justa y duradera. Los cardenales invitaron a todos los fieles a intensificar sus oraciones por la paz.(La historia continúa más abajo)El tema de los abusos sexuales se trató explícitamente el 2 de mayo. Bruni señaló que estas heridas permanecen "abiertas" y subrayó la importancia de tomar conciencia e identificar caminos concretos para la sanación. También se mencionaron los escándalos financieros como parte del "contra-testimonio" de la Iglesia. La cuestión de los abusos también se planteó en las sesiones del 28 de abril y del 6 de mayo.El 30 de abril, los cardenales debatieron sobre la situación financiera de la Santa Sede. El cardenal Reinhard Marx presentó una actualización sobre los desafíos económicos y las propuestas para la sostenibilidad. El cardenal Kevin Farrell expuso el trabajo del Comité para las Inversiones, mientras que el cardenal Christoph Schönborn habló sobre el Instituto para las Obras de Religión (IOR). El cardenal Fernando Vérgez Alzaga ofreció información actualizada sobre la propiedad vaticana y las renovaciones del edificio. El cardenal Konrad Krajewski, limosnero apostólico, habló sobre el trabajo del Dicasterio para el Servicio de la Caridad.El Sínodo sobre la Sinodalidad surgió en las intervenciones durante varias de las congregaciones generales. El 5 de mayo, se presentó como "expresión de una eclesiología de comunión en la que todos están llamados a participar, escuchar y discernir juntos." El 3 de mayo, algunos cardenales hicieron hincapié en la sinodalidad y la colegialidad. El 2 de mayo, debatieron sobre la sinodalidad en relación con la misión y la necesidad de superar el secularismo. El 30 de abril, varias intervenciones reflexionaron sobre la sinodalidad como expresión de la "corresponsabilidad diferenciada" conectada con la colegialidad episcopal, dijo la Oficina de Prensa de la Santa Sede.Las preocupaciones sobre la polarización dentro de la Iglesia surgieron el 5 de mayo, con una intervención que expresaba alarma por las divisiones internas. El 3 de mayo, los cardenales debatieron sobre el doble papel de la Iglesia de vivir la comunión en su interior y promover la fraternidad en el mundo. El 30 de abril, una intervención reflexionó sobre el sufrimiento causado por la polarización eclesial y social.Durante su congregación final, se abordó de nuevo el tema de las divisiones dentro de la Iglesia y en la sociedad, junto con la forma en que los cardenales están llamados a ejercer su papel en relación con el papado.Las vocaciones se abordaron en múltiples sesiones. El 30 de abril, el tema estuvo vinculado a la renovación espiritual y pastoral de la Iglesia. El 5 de mayo, los cardenales hablaron sobre las vocaciones, la familia y la responsabilidad de la Iglesia en la educación de los jóvenes.El 5 de mayo, los cardenales hablaron sobre la importancia de Cáritas y su papel no sólo en la prestación de ayuda, sino también en la defensa de los pobres y en el testimonio de la llamada del Evangelio a la justicia. En la sesión de la tarde del mismo día, hablaron sobre la migración, reconociendo a los migrantes como un regalo para la Iglesia, al tiempo que subrayaron la necesidad de acompañarlos y apoyar su fe.Los cardenales también hablaron sobre el cuidado de la creación, el legado del Papa Francisco, la fraternidad global, la educación como herramienta de transformación, el diálogo ecuménico, el papel de la Curia, la importancia del derecho canónico y la centralidad de la liturgia.En la última congregación general, el 6 de mayo, los cardenales hablaron de la "necesidad de hacer más significativas las reuniones del Colegio Cardenalicio con ocasión de los consistorios" en el futuro, ya que así los cardenales tendrían más oportunidad de conocerse. Después de 12 congregaciones generales, la esperanza es que los cardenales electores, procedentes de 70 países diferentes, se conozcan al menos un poco mejor que hace 15 días, al comenzar la trascendental tarea de elegir al próximo sucesor de Pedro.
Por Courtney Mares Ciudad del Vaticano, 6 de mayo de 2025 / 16:41 pmEn los días previos al cónclave para elegir al próximo Papa, el Colegio Cardenalicio se reunió en 12 congregaciones generales en el Vaticano para reflexionar sobre el estado de la Iglesia y los numerosos desafíos que afronta en el mundo moderno.Las reuniones, celebradas del 22 de abril al 6 de mayo, incluyeron tanto a cardenales electores menores de 80 años como a no electores mayores de 80, que, aunque no tienen derecho a voto en el cónclave, participaron activamente en los debates.Las primeras sesiones se centraron en cuestiones de procedimiento, como los preparativos del funeral y la confirmación de que el cónclave comenzaría el 7 de mayo. A medida que avanzaban los días, los cardenales centraron su atención en urgentes preocupaciones eclesiales y mundiales.Según las informaciones diarias de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, los cardenales abordaron una amplia gama de temas, entre ellos la evangelización, los abusos sexuales, las finanzas vaticanas, la sinodalidad, el diálogo interreligioso, la guerra y los conflictos, y el perfil deseado del próximo Papa.La asistencia a las congregaciones generales aumentó de forma constante durante los primeros días de reuniones, comenzando con aproximadamente 60 cardenales el 22 de abril y subiendo a más de 180 el 29 de abril. La duodécima y última congregación tuvo lugar el 6 de mayo con la presencia de 173 cardenales, 130 de los cuales eran electores."Entre los principales temas que surgieron estuvo la reafirmación de que muchas de las reformas promovidas por el Papa Francisco necesitan ser continuadas: la lucha contra los abusos, la transparencia económica, la reorganización de la Curia, la sinodalidad, el compromiso por la paz y el cuidado de la creación", dijo el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, sobre la última reunión de la congregación de cardenales.Hay que tener en cuenta que los debates de la congregación general se celebraron a puerta cerrada, sin acceso a la prensa, y que los resúmenes diarios de los temas tratados facilitados por el Vaticano no fueron exhaustivos. Por ejemplo, los temas abordados en la intervención del cardenal Joseph Zen el 30 de abril, incluyendo una crítica al Sínodo sobre la Sinodalidad y la mención explícita de los escándalos relacionados con el difunto Theodore McCarrick y el padre Marko Rupnik, no se reflejaron en la sesión informativa de la Oficina de Prensa de la Santa Sede sobre la congregación general de ese día.A continuación, echamos un vistazo a algunos de los desafíos que los cardenales discutieron antes del cónclave:La evangelización surgió como un tema recurrente a lo largo de las congregaciones. El 5 de mayo, durante la X congregación general, hubo intervenciones centradas en la naturaleza misionera de la Iglesia y la transmisión de la fe. El 3 de mayo, los cardenales hicieron hincapié en la necesidad de un papa con un "espíritu profético capaz de liderar una Iglesia que no se cierre en sí misma, sino que sepa salir y llevar la luz a un mundo marcado por la desesperanza", según Bruni.El 2 de mayo, los cardenales reflexionaron sobre la evangelización como corazón del pontificado del papa Francisco. Varias intervenciones destacaron la urgencia de comunicar eficazmente el Evangelio en todos los niveles de la vida de la Iglesia, desde las parroquias hasta la Curia Romana. Varios ponentes destacaron la importancia del amor mutuo como primera forma de evangelización y otro debatió sobre "la hermenéutica de la continuidad" entre los pontificados de Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, en particular en relación con la Eucaristía y la misión evangelizadora de la Iglesia.El 30 de abril, los cardenales escucharon una intervención sobre la importancia de la coherencia entre el anuncio del Evangelio y el testimonio concreto de la vida cristiana. La evangelización también fue objeto de debate el 28 de abril.Cardenales de zonas en conflicto ofrecieron testimonios de primera mano sobre el sufrimiento causado por la guerra. El 5 de mayo, los debates incluyeron el tema de la guerra y la fragmentación del mundo. El 3 de mayo, los cardenales reflexionaron sobre el papel de la Iglesia y del Papa en la promoción de la paz. El 2 de mayo, se prestó especial atención a las Iglesias orientales, descritas como marcadas por el sufrimiento pero también por una fe fuerte.El 6 de mayo, en la apertura de la congregación final, los cardenales expresaron su pesar por la falta de avances en los procesos de paz en Ucrania, Oriente Medio y otras regiones. Constataron una intensificación de los ataques, en particular contra civiles, y lanzaron un sentido llamamiento en favor de un alto el fuego permanente y de la negociación de una paz justa y duradera. Los cardenales invitaron a todos los fieles a intensificar sus oraciones por la paz.(La historia continúa más abajo)El tema de los abusos sexuales se trató explícitamente el 2 de mayo. Bruni señaló que estas heridas permanecen "abiertas" y subrayó la importancia de tomar conciencia e identificar caminos concretos para la sanación. También se mencionaron los escándalos financieros como parte del "contra-testimonio" de la Iglesia. La cuestión de los abusos también se planteó en las sesiones del 28 de abril y del 6 de mayo.El 30 de abril, los cardenales debatieron sobre la situación financiera de la Santa Sede. El cardenal Reinhard Marx presentó una actualización sobre los desafíos económicos y las propuestas para la sostenibilidad. El cardenal Kevin Farrell expuso el trabajo del Comité para las Inversiones, mientras que el cardenal Christoph Schönborn habló sobre el Instituto para las Obras de Religión (IOR). El cardenal Fernando Vérgez Alzaga ofreció información actualizada sobre la propiedad vaticana y las renovaciones del edificio. El cardenal Konrad Krajewski, limosnero apostólico, habló sobre el trabajo del Dicasterio para el Servicio de la Caridad.El Sínodo sobre la Sinodalidad surgió en las intervenciones durante varias de las congregaciones generales. El 5 de mayo, se presentó como "expresión de una eclesiología de comunión en la que todos están llamados a participar, escuchar y discernir juntos." El 3 de mayo, algunos cardenales hicieron hincapié en la sinodalidad y la colegialidad. El 2 de mayo, debatieron sobre la sinodalidad en relación con la misión y la necesidad de superar el secularismo. El 30 de abril, varias intervenciones reflexionaron sobre la sinodalidad como expresión de la "corresponsabilidad diferenciada" conectada con la colegialidad episcopal, dijo la Oficina de Prensa de la Santa Sede.Las preocupaciones sobre la polarización dentro de la Iglesia surgieron el 5 de mayo, con una intervención que expresaba alarma por las divisiones internas. El 3 de mayo, los cardenales debatieron sobre el doble papel de la Iglesia de vivir la comunión en su interior y promover la fraternidad en el mundo. El 30 de abril, una intervención reflexionó sobre el sufrimiento causado por la polarización eclesial y social.Durante su congregación final, se abordó de nuevo el tema de las divisiones dentro de la Iglesia y en la sociedad, junto con la forma en que los cardenales están llamados a ejercer su papel en relación con el papado.Las vocaciones se abordaron en múltiples sesiones. El 30 de abril, el tema estuvo vinculado a la renovación espiritual y pastoral de la Iglesia. El 5 de mayo, los cardenales hablaron sobre las vocaciones, la familia y la responsabilidad de la Iglesia en la educación de los jóvenes.El 5 de mayo, los cardenales hablaron sobre la importancia de Cáritas y su papel no sólo en la prestación de ayuda, sino también en la defensa de los pobres y en el testimonio de la llamada del Evangelio a la justicia. En la sesión de la tarde del mismo día, hablaron sobre la migración, reconociendo a los migrantes como un regalo para la Iglesia, al tiempo que subrayaron la necesidad de acompañarlos y apoyar su fe.Los cardenales también hablaron sobre el cuidado de la creación, el legado del Papa Francisco, la fraternidad global, la educación como herramienta de transformación, el diálogo ecuménico, el papel de la Curia, la importancia del derecho canónico y la centralidad de la liturgia.En la última congregación general, el 6 de mayo, los cardenales hablaron de la "necesidad de hacer más significativas las reuniones del Colegio Cardenalicio con ocasión de los consistorios" en el futuro, ya que así los cardenales tendrían más oportunidad de conocerse. Después de 12 congregaciones generales, la esperanza es que los cardenales electores, procedentes de 70 países diferentes, se conozcan al menos un poco mejor que hace 15 días, al comenzar la trascendental tarea de elegir al próximo sucesor de Pedro.