El socialismo es "enemigo de la cruz", según un obispo español

Социализм - "враг креста", говорит испанский епископ

Por Nicolás de Cárdenas

Madrid, España, Nov 19, 2024 / 08:00 am

El obispo de Orihuela-Alicante, monseñor José Ignacio Munilla, calificó el socialismo como una ideología "enemiga de la cruz" en las Jornadas Católicos y Vida Pública organizadas por la Asociación Católica de Propagandistas (Advocaciones) el pasado fin de semana.

Durante su ponencia titulada "Pensar y actuar en tiempos de incertidumbre", Munilla señaló que "no podemos hacer frente a este ataque y a esta imposición sistemática de una nueva sociedad sólo con la crítica y con nuevos liderazgos políticos, sino que se requiere un movimiento de conversos. Sólo saldremos de esta crisis a través de una renovación de la santidad"

Sostuvo también que la sociedad necesita un "cambio de cosmovisión en el que pasemos de ser enemigos de la cruz a ser el pueblo de la cruz" porque, subrayó, "sin cruz no hay gloria; es un gran error hacer una dicotomía entre cruz y felicidad; la cruz nos lleva a la gloria, y la gloria es la felicidad completa."

En este contexto, calificó al socialismo como una "ideología enemiga de la cruz" cuyas corrientes sociológicas y políticas se han convertido en "la tumba de los pueblos, en la que el 'estado niñera' resuelve todos los problemas", sin apelar al sacrificio y compromiso de los individuos.

En consecuencia, se está creando una "crisis antropológica, elevada a rango de ley y precepto supremo, que pretende rebelarse contra el orden natural, convirtiendo las heridas en derechos en lugar de aceptar las heridas afectivas, fruto de la desintegración de la familia"

El obispo añadió que "se intenta compensar el vacío interior del hombre con el consumismo y el materialismo; se huye del compromiso afectivo y de la apertura al don de la vida; y se trata el sufrimiento como algo incompatible con la dignidad humana: Este mundo sufre tanto por no querer sufrir, por huir de la cruz de Cristo"

Por su parte, el filósofo francés Fabrice Hadjadj abordó el tema general de la conferencia, "¿Quo Vadis? Pensar y actuar en tiempos de incertidumbre", apelando a la implicación de cada uno: "¿Hacia dónde vas? No 'hacia dónde va el mundo', ya que con esta pregunta uno puede ser espectador y contentarse con quejarse"

Hadjadj señaló que vivir en tiempos de incertidumbre "no es un reto cualquiera", sino un desafío que se configura como una cuestión "si no de honor, al menos de vida o muerte". Para ello, es necesario "tener el alma curada, aceptar tener el cuerpo magullado por el martirio"

Al mismo tiempo, señaló que es inevitable experimentar "la emoción menos confesable: el miedo. No tanto el miedo a morir, sino el miedo a estar a la altura del desafío, el miedo a mantener nuestra reputación de vivos"

En la Europa posmoderna, este desafío se encarna en un continente, una sociedad que "desespera de lo humano y tiende hoy a constitucionalizar el aborto y la eutanasia; a revisar la historia colonial, metiendo en el mismo saco al conquistador y al misionero."

Son reivindicaciones "que muchos imaginan vinculadas a la afirmación de la libertad individual y, en realidad, emanan de la muerte de la aspiración. Corresponden a la agitación de la desesperación", señaló el filósofo.

La conferencia también contó con la participación de la activista de derechos humanos Ayaan Hirsi Ali, quien subrayó que "cuanto menor es la presencia del cristianismo en la sociedad", mayor es la crisis social en Occidente.

En su ponencia, titulada "Libres para buscar la verdad", Hirsi explicó que el multiculturalismo y la globalización son "dos caras de la misma moneda"

Por un lado, hay una "retribalización de la sociedad, con el crecimiento de grupos identitarios "que no tienen lealtad nacional al país que llaman hogar". Por otro, la evaporación de un conjunto de valores compartidos, la fragmentación de la sociedad y la etnización y racialización de todas las cuestiones políticas.

(La historia continúa más abajo)

Hirsi denunció las "atroces restricciones a la libertad de expresión, de religión y el resurgimiento de un racismo [socialmente] aceptable y legítimo contra los blancos y contra los judíos en Europa y en América en nombre de la justicia social interseccional."

También advirtió de la proliferación de "pseudoreligiones que se presentan como iguales o superiores al propio cristianismo", así como del atractivo de "ideas que desafían la realidad", como "la existencia de múltiples géneros"

Estas tendencias, en su opinión, crean una dificultad cada vez mayor para enseñar a los niños la diferencia entre el bien y el mal. En la universidad, la búsqueda de la verdad se sustituye "por el desarrollo de narrativas", mientras que "la búsqueda de la excelencia a través del mérito se tacha de enemiga de la diversidad"

"Si esta tendencia continúa, marcará el comienzo de la caída", subrayó.

Para Hirsi, "debemos recuperar un cristianismo fuerte y fiable. Las iglesias deben dejar de adoptar cada nueva moda y revivir el verdadero mensaje y las enseñanzas de Cristo"

También pidió "resistir al declive demográfico en curso" en Europa haciendo atractivo para los jóvenes casarse y tener una familia. También pidió que las escuelas, las universidades y las artes reconozcan "su papel en la promoción del ethos cristiano que condujo a la formación de las instituciones que hacen que Occidente sea extraordinario"

"Ninguno de estos cambios podrá lograrse si no nos organizamos, participamos y movilizamos para lograr una mayoría fuerte que participe y actúe. Sólo recuperando el sentido de unidad basado en los valores comunes y no en las diferencias podremos construir sociedades más fuertes y cohesionadas en estos tiempos de incertidumbre", concluyó.

La XXVI Jornada Católicos y Vida Pública buscó acercarse especialmente a los jóvenes, ofreciendo algunas oportunidades específicas, como una mesa redonda con misioneros digitales.

A ella asistieron 1.000 jóvenes de distintas ciudades españolas que escucharon testimonios y ánimos de tres evangelizadores en las redes sociales: Carlos Taracena, Carla Restoy e Irene Alonso, entre otros.

Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.

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El socialismo es "enemigo de la cruz", según un obispo español El socialismo es "enemigo de la cruz", según un obispo español Por Nicolás de Cárdenas Madrid, España, Nov 19, 2024 / 08:00 amEl obispo de Orihuela-Alicante, monseñor José Ignacio Munilla, calificó el socialismo como una ideología "enemiga de la cruz" en las Jornadas Católicos y Vida Pública organizadas por la Asociación Católica de Propagandistas (Advocaciones) el pasado fin de semana.Durante su ponencia titulada "Pensar y actuar en tiempos de incertidumbre", Munilla señaló que "no podemos hacer frente a este ataque y a esta imposición sistemática de una nueva sociedad sólo con la crítica y con nuevos liderazgos políticos, sino que se requiere un movimiento de conversos. Sólo saldremos de esta crisis a través de una renovación de la santidad"Sostuvo también que la sociedad necesita un "cambio de cosmovisión en el que pasemos de ser enemigos de la cruz a ser el pueblo de la cruz" porque, subrayó, "sin cruz no hay gloria; es un gran error hacer una dicotomía entre cruz y felicidad; la cruz nos lleva a la gloria, y la gloria es la felicidad completa."En este contexto, calificó al socialismo como una "ideología enemiga de la cruz" cuyas corrientes sociológicas y políticas se han convertido en "la tumba de los pueblos, en la que el 'estado niñera' resuelve todos los problemas", sin apelar al sacrificio y compromiso de los individuos.En consecuencia, se está creando una "crisis antropológica, elevada a rango de ley y precepto supremo, que pretende rebelarse contra el orden natural, convirtiendo las heridas en derechos en lugar de aceptar las heridas afectivas, fruto de la desintegración de la familia"El obispo añadió que "se intenta compensar el vacío interior del hombre con el consumismo y el materialismo; se huye del compromiso afectivo y de la apertura al don de la vida; y se trata el sufrimiento como algo incompatible con la dignidad humana: Este mundo sufre tanto por no querer sufrir, por huir de la cruz de Cristo"Por su parte, el filósofo francés Fabrice Hadjadj abordó el tema general de la conferencia, "¿Quo Vadis? Pensar y actuar en tiempos de incertidumbre", apelando a la implicación de cada uno: "¿Hacia dónde vas? No 'hacia dónde va el mundo', ya que con esta pregunta uno puede ser espectador y contentarse con quejarse"Hadjadj señaló que vivir en tiempos de incertidumbre "no es un reto cualquiera", sino un desafío que se configura como una cuestión "si no de honor, al menos de vida o muerte". Para ello, es necesario "tener el alma curada, aceptar tener el cuerpo magullado por el martirio"Al mismo tiempo, señaló que es inevitable experimentar "la emoción menos confesable: el miedo. No tanto el miedo a morir, sino el miedo a estar a la altura del desafío, el miedo a mantener nuestra reputación de vivos"En la Europa posmoderna, este desafío se encarna en un continente, una sociedad que "desespera de lo humano y tiende hoy a constitucionalizar el aborto y la eutanasia; a revisar la historia colonial, metiendo en el mismo saco al conquistador y al misionero."Son reivindicaciones "que muchos imaginan vinculadas a la afirmación de la libertad individual y, en realidad, emanan de la muerte de la aspiración. Corresponden a la agitación de la desesperación", señaló el filósofo.La conferencia también contó con la participación de la activista de derechos humanos Ayaan Hirsi Ali, quien subrayó que "cuanto menor es la presencia del cristianismo en la sociedad", mayor es la crisis social en Occidente.En su ponencia, titulada "Libres para buscar la verdad", Hirsi explicó que el multiculturalismo y la globalización son "dos caras de la misma moneda"Por un lado, hay una "retribalización de la sociedad, con el crecimiento de grupos identitarios "que no tienen lealtad nacional al país que llaman hogar". Por otro, la evaporación de un conjunto de valores compartidos, la fragmentación de la sociedad y la etnización y racialización de todas las cuestiones políticas.(La historia continúa más abajo)Hirsi denunció las "atroces restricciones a la libertad de expresión, de religión y el resurgimiento de un racismo [socialmente] aceptable y legítimo contra los blancos y contra los judíos en Europa y en América en nombre de la justicia social interseccional."También advirtió de la proliferación de "pseudoreligiones que se presentan como iguales o superiores al propio cristianismo", así como del atractivo de "ideas que desafían la realidad", como "la existencia de múltiples géneros"Estas tendencias, en su opinión, crean una dificultad cada vez mayor para enseñar a los niños la diferencia entre el bien y el mal. En la universidad, la búsqueda de la verdad se sustituye "por el desarrollo de narrativas", mientras que "la búsqueda de la excelencia a través del mérito se tacha de enemiga de la diversidad""Si esta tendencia continúa, marcará el comienzo de la caída", subrayó.Para Hirsi, "debemos recuperar un cristianismo fuerte y fiable. Las iglesias deben dejar de adoptar cada nueva moda y revivir el verdadero mensaje y las enseñanzas de Cristo"También pidió "resistir al declive demográfico en curso" en Europa haciendo atractivo para los jóvenes casarse y tener una familia. También pidió que las escuelas, las universidades y las artes reconozcan "su papel en la promoción del ethos cristiano que condujo a la formación de las instituciones que hacen que Occidente sea extraordinario""Ninguno de estos cambios podrá lograrse si no nos organizamos, participamos y movilizamos para lograr una mayoría fuerte que participe y actúe. Sólo recuperando el sentido de unidad basado en los valores comunes y no en las diferencias podremos construir sociedades más fuertes y cohesionadas en estos tiempos de incertidumbre", concluyó.La XXVI Jornada Católicos y Vida Pública buscó acercarse especialmente a los jóvenes, ofreciendo algunas oportunidades específicas, como una mesa redonda con misioneros digitales.A ella asistieron 1.000 jóvenes de distintas ciudades españolas que escucharon testimonios y ánimos de tres evangelizadores en las redes sociales: Carlos Taracena, Carla Restoy e Irene Alonso, entre otros.Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.
Por Nicolás de Cárdenas Madrid, España, Nov 19, 2024 / 08:00 amEl obispo de Orihuela-Alicante, monseñor José Ignacio Munilla, calificó el socialismo como una ideología "enemiga de la cruz" en las Jornadas Católicos y Vida Pública organizadas por la Asociación Católica de Propagandistas (Advocaciones) el pasado fin de semana.Durante su ponencia titulada "Pensar y actuar en tiempos de incertidumbre", Munilla señaló que "no podemos hacer frente a este ataque y a esta imposición sistemática de una nueva sociedad sólo con la crítica y con nuevos liderazgos políticos, sino que se requiere un movimiento de conversos. Sólo saldremos de esta crisis a través de una renovación de la santidad"Sostuvo también que la sociedad necesita un "cambio de cosmovisión en el que pasemos de ser enemigos de la cruz a ser el pueblo de la cruz" porque, subrayó, "sin cruz no hay gloria; es un gran error hacer una dicotomía entre cruz y felicidad; la cruz nos lleva a la gloria, y la gloria es la felicidad completa."En este contexto, calificó al socialismo como una "ideología enemiga de la cruz" cuyas corrientes sociológicas y políticas se han convertido en "la tumba de los pueblos, en la que el 'estado niñera' resuelve todos los problemas", sin apelar al sacrificio y compromiso de los individuos.En consecuencia, se está creando una "crisis antropológica, elevada a rango de ley y precepto supremo, que pretende rebelarse contra el orden natural, convirtiendo las heridas en derechos en lugar de aceptar las heridas afectivas, fruto de la desintegración de la familia"El obispo añadió que "se intenta compensar el vacío interior del hombre con el consumismo y el materialismo; se huye del compromiso afectivo y de la apertura al don de la vida; y se trata el sufrimiento como algo incompatible con la dignidad humana: Este mundo sufre tanto por no querer sufrir, por huir de la cruz de Cristo"Por su parte, el filósofo francés Fabrice Hadjadj abordó el tema general de la conferencia, "¿Quo Vadis? Pensar y actuar en tiempos de incertidumbre", apelando a la implicación de cada uno: "¿Hacia dónde vas? No 'hacia dónde va el mundo', ya que con esta pregunta uno puede ser espectador y contentarse con quejarse"Hadjadj señaló que vivir en tiempos de incertidumbre "no es un reto cualquiera", sino un desafío que se configura como una cuestión "si no de honor, al menos de vida o muerte". Para ello, es necesario "tener el alma curada, aceptar tener el cuerpo magullado por el martirio"Al mismo tiempo, señaló que es inevitable experimentar "la emoción menos confesable: el miedo. No tanto el miedo a morir, sino el miedo a estar a la altura del desafío, el miedo a mantener nuestra reputación de vivos"En la Europa posmoderna, este desafío se encarna en un continente, una sociedad que "desespera de lo humano y tiende hoy a constitucionalizar el aborto y la eutanasia; a revisar la historia colonial, metiendo en el mismo saco al conquistador y al misionero."Son reivindicaciones "que muchos imaginan vinculadas a la afirmación de la libertad individual y, en realidad, emanan de la muerte de la aspiración. Corresponden a la agitación de la desesperación", señaló el filósofo.La conferencia también contó con la participación de la activista de derechos humanos Ayaan Hirsi Ali, quien subrayó que "cuanto menor es la presencia del cristianismo en la sociedad", mayor es la crisis social en Occidente.En su ponencia, titulada "Libres para buscar la verdad", Hirsi explicó que el multiculturalismo y la globalización son "dos caras de la misma moneda"Por un lado, hay una "retribalización de la sociedad, con el crecimiento de grupos identitarios "que no tienen lealtad nacional al país que llaman hogar". Por otro, la evaporación de un conjunto de valores compartidos, la fragmentación de la sociedad y la etnización y racialización de todas las cuestiones políticas.(La historia continúa más abajo)Hirsi denunció las "atroces restricciones a la libertad de expresión, de religión y el resurgimiento de un racismo [socialmente] aceptable y legítimo contra los blancos y contra los judíos en Europa y en América en nombre de la justicia social interseccional."También advirtió de la proliferación de "pseudoreligiones que se presentan como iguales o superiores al propio cristianismo", así como del atractivo de "ideas que desafían la realidad", como "la existencia de múltiples géneros"Estas tendencias, en su opinión, crean una dificultad cada vez mayor para enseñar a los niños la diferencia entre el bien y el mal. En la universidad, la búsqueda de la verdad se sustituye "por el desarrollo de narrativas", mientras que "la búsqueda de la excelencia a través del mérito se tacha de enemiga de la diversidad""Si esta tendencia continúa, marcará el comienzo de la caída", subrayó.Para Hirsi, "debemos recuperar un cristianismo fuerte y fiable. Las iglesias deben dejar de adoptar cada nueva moda y revivir el verdadero mensaje y las enseñanzas de Cristo"También pidió "resistir al declive demográfico en curso" en Europa haciendo atractivo para los jóvenes casarse y tener una familia. También pidió que las escuelas, las universidades y las artes reconozcan "su papel en la promoción del ethos cristiano que condujo a la formación de las instituciones que hacen que Occidente sea extraordinario""Ninguno de estos cambios podrá lograrse si no nos organizamos, participamos y movilizamos para lograr una mayoría fuerte que participe y actúe. Sólo recuperando el sentido de unidad basado en los valores comunes y no en las diferencias podremos construir sociedades más fuertes y cohesionadas en estos tiempos de incertidumbre", concluyó.La XXVI Jornada Católicos y Vida Pública buscó acercarse especialmente a los jóvenes, ofreciendo algunas oportunidades específicas, como una mesa redonda con misioneros digitales.A ella asistieron 1.000 jóvenes de distintas ciudades españolas que escucharon testimonios y ánimos de tres evangelizadores en las redes sociales: Carlos Taracena, Carla Restoy e Irene Alonso, entre otros.Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.