Por Francesca Pollio Fenton
CNA Staff, Nov 1, 2024 / 17:05 pm
En su discurso del Ángelus del viernes en la solemnidad de Todos los Santos, el Papa Francisco habló sobre el "carnet de identidad" del cristiano.
Refiriéndose al pasaje evangélico del día, las bienaventuranzas del Evangelio de Mateo, el Santo Padre planteó la pregunta: "¿Y cuál es el carné de identidad del cristiano? Las bienaventuranzas. Es nuestro carné de identidad, y también el camino de la santidad"
El Papa señaló que "Jesús nos muestra un camino, el del amor", y éste sirve "tanto de don de Dios como de respuesta nuestra"
Referenciando a San Pablo, el Papa explicó que se trata de un don de Dios porque "es él quien santifica. Y por eso el Señor es el primero a quien pedimos que nos santifique, que haga nuestro corazón semejante al suyo"
El Santo Padre recordó a los fieles que Dios no nos impone su santidad, sino que "la siembra en nosotros, nos hace gustar su sabor y ver su belleza, pero luego espera nuestra respuesta"
El Papa vinculó esta explicación a los santos de la Iglesia y cómo vemos estos rasgos vividos en cada uno de ellos. Destacó las vidas de San Maximiliano Kolbe, que ocupó el lugar de un padre condenado a muerte en Auschwitz; Santa Teresa de Calcuta, que vivió su vida sirviendo a los más pobres entre los pobres; y San Óscar Romero, un obispo que mientras celebraba misa fue asesinado por denunciar las injusticias sociales.
El Papa Francisco destacó a los santos que le gusta llamar "los santos 'de al lado', los de todos los días, escondidos, que van adelante en su vida cristiana cotidiana"
"Hermanos y hermanas, ¡cuánta santidad escondida hay en la Iglesia! Reconocemos a tantos hermanos y hermanas formados por las bienaventuranzas: pobres, mansos, misericordiosos, hambrientos y sedientos de justicia, trabajadores por la paz", dijo. "Son personas 'llenas de Dios', incapaces de permanecer indiferentes ante las necesidades del prójimo; son testigos de caminos luminosos, posibles también para nosotros"
Concluyó pidiendo a los fieles que reflexionen sobre estas preguntas: "¿Pido a Dios, en la oración, el don de una vida santa? ¿Me dejo guiar por los buenos impulsos que me inspira su Espíritu? Y me comprometo personalmente a practicar las bienaventuranzas del Evangelio, en los ambientes en los que vivo?"
Después del Ángelus, el Papa Francisco expresó su cercanía al pueblo del Chad, especialmente a las familias de las víctimas del reciente atentado terrorista que dejó 40 soldados muertos en una base militar, así como a los afectados por las graves inundaciones en España, consideradas uno de los peores desastres naturales de la historia moderna de ese país.
El Santo Padre también pidió a los fieles que continúen rezando por Ucrania, así como por los pueblos de Palestina, Israel, Líbano, Myanmar, Sudán, y por todos los que sufren a causa de la guerra, que, recordó, "es siempre una derrota, ¡siempre!"
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