Por Marinella Bandini
Jerusalén, 7 de septiembre de 2024 / 06:00 am
El 3 de agosto, Sabeen Rahil y Elias Johny Al Arja, dos jóvenes cristianos de Belén, se comprometieron oficialmente. Según la antigua tradición de allí, los compromisos son un acto público y ya unen a los futuros esposos con la bendición de un sacerdote y el intercambio de anillos.
La pareja se casará el próximo año y ha decidido comenzar su vida en común y criar a sus hijos en Belén, a pesar de la prolongada guerra en Gaza, el grave impacto de la guerra en la economía local y la escalada de violencia en la región.
La pareja declaró a la CNA que su decisión está profundamente arraigada en su fe cristiana y en su deseo de animar a otros cristianos a hacer lo mismo para construir una nueva sociedad en la que los cristianos se sientan plenamente en casa en la ciudad donde nació Jesús.
"Esperamos que al casarnos, formar una familia y tener hijos, podamos inspirar a otros cristianos, quizá [incluso] a nuestros [propios] hermanos y hermanas, a hacer lo mismo", declaró Rahil. "Rahil, de 24 años, nació en Belén, es licenciada en audiología y logopedia y trabaja con su padre. Al Arja, también de 24 años, nació y creció en Beit Jala (cerca de Belén), es licenciado en empresariales y ahora dirige el hotel de su familia.
La pareja está construyendo un apartamento encima de la casa de los padres de Al Arja -la tradición dicta que el hombre proporcione el hogar a la nueva familia-.
"Decidimos comprometernos porque, independientemente de lo que ocurra a nuestro alrededor o de lo que vaya a ocurrir, queremos ser felices, queremos estar juntos", dijo Al Arja a la CNA durante una entrevista en el restaurante Cascada, propiedad de la familia Rahil, el lugar de su primera cita.
"Fue una decisión difícil debido a la guerra en curso. Consideramos posponer el compromiso, pero al final, no vimos ninguna razón para hacerlo. Tenemos fe en que este país encontrará la paz algún día", explicó.
La pareja se conoció en 2020 a través del "Club Leo", la rama juvenil del Club de Leones fundada en Belén ese mismo año. La organización promueve eventos y actividades de recaudación de fondos para apoyar obras de caridad y a personas necesitadas. Ambos fueron miembros de la junta directiva.
"Trabajamos juntos; empezamos a conocernos más y a interesarnos el uno por el otro", relató Rahil.
Tras un par de años de noviazgo, la pareja decidió oficializar su relación. El 3 de septiembre de 2023, siguiendo la tradición local, las dos familias se reunieron y Al Arja pidió formalmente permiso al padre de Rahil para salir con ella con la intención de comprometerse y casarse.
La fecha fue elegida con cuidado y también con cierta inquietud, ya que apenas unos días después, Rahil se marchó a Bélgica, donde vivió durante un año para cursar un máster en gestión.
Ella compartió sus sentimientos sobre la decisión con CNA: "Iba a marcharme, pero aun así decidí hacer oficial nuestra relación. Sentí que no encontraría a nadie más con sus cualidades, y eso es lo que quería. Por eso estaba dispuesta a dar este paso".
Vivir una relación a distancia, añadió, "no fue fácil, pero mereció la pena: Hizo nuestra relación más fuerte y nuestro amor más poderoso."
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Cuando Rahil se fue, el cielo estaba despejado, pero sólo un mes después, las nubes de la guerra oscurecieron tanto el cielo como sus pensamientos.
"Después de que empezara la guerra, hablamos de vivir en el extranjero", dijo Rahil. "Estos pensamientos nos venían a la cabeza a menudo."
"Empezamos a preguntarnos: ¿Y si se tarda mucho en acabar la guerra?". añadió Al Arja. "¿Y si la guerra se extiende a Belén? ¿Qué deberíamos hacer? También pensamos en nuestros futuros hijos".
Juntos, tomaron la decisión de comprometerse oficialmente pero también de permanecer en su patria.
"Después del 7 de octubre, muchos cristianos abandonaron el país porque tenían miedo de lo que pudiera ocurrir y estaban preocupados por el futuro de sus hijos", dijo Al Arja. "Nos dijimos unos a otros que no hay mejor lugar para vivir que donde nació Jesús"
Continuó: "Voy a construir una casa... Si la guerra llega a Belén, tendríamos que dejarlo todo, pero por ahora, aún podemos arreglárnoslas para vivir aquí. Nuestras familias están aquí, y quiero que mis hijos nazcan aquí, que vivan aquí, que conozcan a sus abuelos y que vivan mi infancia".
La ceremonia de compromiso se celebró el 3 de agosto, cuando las tensiones volvieron a aumentar tras el asesinato por Israel del líder de Hamás, Ismail Haniyeh.
Según la tradición, Al Arja trajo un collar de oro, pendientes y una pulsera para Rahid, además de los anillos. Los novios, junto con sus padres y familiares cercanos, comparecieron ante un sacerdote greco-ortodoxo, ya que Al Arja es miembro de esa iglesia y la tradición es seguir la afiliación religiosa del hombre.
El sacerdote los bendijo, luego tomó los anillos y rezó sobre ellos.
"Cogió mi anillo, rezó sobre él y dejó que Rahil lo besara. Luego me lo puso en el dedo. Yo hice lo mismo con su anillo. Después, el cura dijo algo así como 'Estáis unidos'". Entonces empezó la fiesta.
La pareja siente profundamente su identidad cristiana y la responsabilidad de ser cristianos en Tierra Santa. Esta identidad se refleja en su decisión de casarse y permanecer en Belén.
"Jesús nació aquí; tiene que seguir siendo un lugar cristiano", dijo Rahil. "Esperamos apoyar a la comunidad criando una nueva generación de personas que se queden aquí y crean que esta ciudad es para nosotros, para los cristianos; no exclusivamente, pero es una ciudad para los cristianos".
El éxodo de cristianos aflige profundamente a Rahil: "Es muy triste; no debería ser así".
Recuerda el momento en que se dio cuenta de lo especial que es Belén: "Llevo 23 años viviendo aquí, pero no la apreciaba tanto como debería. Cuando estuve en Bruselas y la gente se enteró de que era una cristiana de Belén, empezaron a hablarme de sus parientes que venían aquí sólo para visitar la iglesia de la Natividad. Ver cómo ven los demás mi ciudad me iluminó de verdad sobre lo especial que es".
Al Arja, que trabaja en el sector turístico, está reinventando su trabajo para hacer frente a la crisis económica, que también ha afectado a Cisjordania debido a la guerra.
"Lo pongo todo en manos de Dios", dijo. "Estoy trabajando un poco y conseguí ahorrar algo de dinero antes de la guerra. No es fácil. Belén depende del turismo en un 90%. La mayoría de los hoteles y tiendas de recuerdos son propiedad de cristianos, y muchos de ellos llevan 11 meses sin ingresos"
"De todos modos, me resulta muy difícil entender por qué la gente cristiana huye de Belén", continuó Al Arja. "Quizá encuentren una vida mejor fuera de este país, pero estamos en una ciudad bendecida. Dios envió a su único Hijo a nacer aquí".
Al final, concluyó Rahil, "ésta es la ciudad donde nació Jesús. Es la ciudad de la paz y el amor, y no hay mejor lugar para vivir."