Por Tessa Gervasini
Washington D.C., 22 de mayo de 2025 / 17:43 pm
En la noche del miércoles 21 de mayo, dos miembros del personal de la embajada israelí fueron asesinados a tiros fuera del Capital Jewish Museum en Washington, D.C.
"Este acto de violencia sin sentido es un recordatorio aleccionador de las consecuencias mortales del antisemitismo", dijo en un comunicado de prensa Students Supporting Israel (SSI), una organización estudiantil de la Universidad Católica de América (CUA).
Los dos empleados de la embajada asesinados fueron identificados como Yaron Lischinsky, ciudadano israelí, y Sarah Milgrim, estadounidense. La joven pareja estaba a punto de comprometerse, dijo en rueda de prensa Yechiel Leiter, embajador israelí en Estados Unidos. Añadió que Lischinsky planeaba pedir matrimonio la próxima semana en Jerusalén.
Las autoridades policiales de la capital del país informaron de que el sospechoso, Elías Rodríguez, admitió los asesinatos y gritó "Palestina libre, libre" mientras se encontraba bajo custodia policial.
"El antisemitismo en EE.UU. está en su punto más alto, con Washington, D.C., ahora sacudida por este acto de odio", dijo SSI, añadiendo que la organización "sigue abogando por una mayor concienciación, protecciones más fuertes y una condena inequívoca de la violencia antisemita en todas sus formas"
"Nos mantenemos en inquebrantable solidaridad con la comunidad judía; en nuestro campus, en nuestra ciudad y en todo el mundo."
Philos Catholic, una rama del Proyecto Philos que fomenta las relaciones católico-judías, señaló que la pareja "asistía a un evento para jóvenes diplomáticos centrado en la prestación de ayuda humanitaria a los necesitados y la construcción de puentes a través de líneas nacionales y religiosas" justo antes del ataque.
"Estaban viviendo los mandamientos fundamentales de la Biblia: hacer a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti", dijo Philos Catholic en un comunicado compartido con CNA. "Ellos modelaron el corazón de los diplomáticos de Israel - la nación que dio al mundo la Biblia, el libro que nos enseña cómo Dios espera que vivamos y actuemos los unos con los otros."
El jueves, Philos Catholic organizó una vigilia para honrar las dos vidas perdidas. Cristianos y judíos se reunieron frente al museo donde tuvo lugar el ataque para ofrecer flores y notas. El museo está enfrente de la iglesia católica del Santo Rosario, en el cuadrante noroeste de la ciudad. Varios portaban carteles que decían: "Cristianos y judíos unidos contra el odio"
En un comunicado, el arzobispo de Washington, el cardenal Robert McElroy, dijo: "La comunidad católica de Washington y Maryland se une en oración, conmoción y solidaridad con las familias de Yaron Lischinsky y Sarah Milgrim, con el pueblo de Israel y con toda la comunidad judía, que ha sido atacada en este acto de odio y asesinato antisemita."
"Profundicemos en nuestras oraciones y en nuestro compromiso de erradicar el odio en nuestro entorno cuando y dondequiera que aflore", añadió McElroy.
En tándem con McElroy, declaró el arzobispo de Nueva York, cardenal Timothy Dolan: "Estamos con nuestros hermanos y hermanas judíos en este momento de dolor, rezando para que todos puedan vivir en la paz y la seguridad que Dios seguramente pretende para nosotros."
"Que su memoria sea una bendición. Como ha sido tan evidente en estos últimos meses y años, el antisemitismo sigue siendo omnipresente en nuestro país y en nuestro mundo, y la comunidad católica de Nueva York renueva hoy nuestra determinación de trabajar para erradicar este mal", concluyó Dolan.
"El antisemitismo sigue siendo omnipresente en nuestro país y en nuestro mundo, y la comunidad católica de Nueva York renueva hoy nuestra determinación de trabajar para erradicar este mal.