Por Jonah McKeown
CNA Staff, Feb 7, 2025 / 15:30 pm
Virginia McCaskey, principal propietaria del equipo de fútbol americano Chicago Bears y una católica comprometida a favor de la vida, falleció el jueves a los 102 años.
"Aunque estamos tristes, nos consuela saber que Virginia Halas McCaskey vivió una vida larga, plena y llena de fe y que ahora está con el amor de su vida en la tierra", dijo su familia en un comunicado según recoge el Chicago Tribune.
Católica y madre de 11 hijos, conocida como "La Primera Dama de la NFL", McCaskey dirigió durante más de cuatro décadas el equipo que fundó su padre, George "Papá Oso" Halas. Halas, un entrenador legendario, fue también cofundador de la NFL y da nombre al trofeo del Campeonato de la NFC.
Después de que su único hermano y heredero original del equipo, George "Mugs" Halas Jr. muriera inesperadamente en 1979, McCaskey heredó a regañadientes la propiedad de los Bears cuando su padre murió en 1983. Tres años más tarde, los Bears ganaron su primera Super Bowl.
Aunque el equipo aún no ha levantado el trofeo Vince Lombardi desde entonces y varios ejecutivos de los Bears han atraído la ira de los aficionados a lo largo de los años, la propia McCaskey fue "siempre respetada y admirada tanto en Chicago como en los círculos de la NFL", señaló un columnista del Tribune.
El marido de McCaskey durante más de 60 años, Ed, murió en 2003. Le sobreviven nueve de sus 11 hijos -seis varones y tres mujeres, dos de los cuales fallecieron de cáncer-, así como 21 nietos, 40 bisnietos y cuatro tataranietos, informó el Chicago Tribune.
"La fe, la familia y el fútbol -en ese orden- eran sus estrellas del norte y ella vivía según el simple adagio de siempre 'hacer lo correcto'", dijo el comisionado de la NFL Roger Goodell en una declaración el jueves.
"Los Bears que su padre fundó significaban el mundo para ella, y él estaría orgulloso de la forma en que continuó el negocio familiar con tanta dedicación y pasión".
Virginia Marion Halas McCaskey nació el 5 de enero de 1923. Su padre, George, escribió en su autobiografía que estaba tan seguro de que sería un niño que él y su esposa "ni siquiera tenían un nombre para una niña".
Sus padres eran hijos de inmigrantes, su madre era luterana alemana y su padre católico checo, explicó McCaskey en una entrevista de 2015 publicada en YouTube.
La abuela paterna de McCaskey, que vivía con ellos parte de cada año, rezaba el rosario todos los días, y McCaskey se dio cuenta más tarde de que muchas de las oraciones de su abuela "debían ser para mí y mi hermano." Más tarde, la madre de McCaskey se convirtió al catolicismo.
La joven McCaskey fue educada por hermanas benedictinas en la escuela primaria de St. Hillary hasta octavo curso y en el instituto St. Scholastica de Chicago, ahora cerrado, antes de asistir a la universidad en el Instituto Drexel, ahora Universidad Drexel, en Filadelfia.
A través de una clase de estudio de la Biblia a principios de los 70, McCaskey dijo que se puso en contacto con el grupo devocional Apostolado Mundial de Fátima, anteriormente Ejército Azul de Nuestra Señora de Fátima. También se relacionó con las madres de las niñas que asistían a la Academia Willows, una escuela local sólo para niñas bajo el cuidado de la prelatura personal católica Opus Dei. Más tarde, McCaskey se hizo cooperadora para apoyar la labor del Opus Dei.
McCaskey dijo que a lo largo de los años cultivó prácticas espirituales como asistir a Misa diaria por la mañana temprano, dedicar tiempo al rezo del rosario y a la oración personal, escuchar Relevant Radio y leer libros espirituales. Más tarde, solía regalar belenes a las familias para ayudarles a celebrar el Adviento y la Navidad.
Añadió que ella y su marido intentaron criar a su numerosa familia "a la manera de Dios". La familia se reunía para rezar el rosario casi todas las noches después de cenar.
(La historia continúa más abajo)
Pat McCaskey, el cuarto hijo de Ed y Virginia y vicepresidente y miembro de la junta de Bears, expresó su agradecimiento por la fuerte fe que su madre y su padre le transmitieron a él y a su familia en una entrevista con el National Catholic Register en 2018.
Un orador frecuente en la Marcha por la Vida de Chicago, el McCaskey más joven cofundó Sports Faith International, una organización que honra a "personas que tienen éxito en los deportes mientras llevan vidas ejemplares."
"Para nuestra familia, ser católico no es accesorio... Ser un buen católico es más importante que ganar, pero eso no significa que no puedas ganar siendo un buen católico. Lo ideal es que las dos cosas vayan juntas", dijo Pat McCaskey al Register.
La Liga Americana por la Vida (ALL), un grupo nacional provida con sede en Virginia, elogió el jueves a McCaskey como uno de los "más queridos partidarios" del grupo.
"Gracias al trabajo y al incansable apoyo de la familia McCaskey, no hay duda de que se han salvado innumerables vidas", dijo ALL el jueves.
En declaraciones a la revista ALL en 2020, McCaskey relató la historia de cómo en los primeros días de su matrimonio, ella y su marido se enteraron de que pronto se abriría un centro abortista justo enfrente de su hospital local.
"Lo sentimos como un ataque personal a nuestros valores y a nuestro vecindario", recordó McCaskey.
"Sabíamos que teníamos que hacer algo más que escribir cartas y unos cuantos cheques pequeños a diferentes organizaciones", continuó, diciendo que poco después conoció el trabajo de defensa provida de ALL y siguió siendo una firme defensora de la organización durante el resto de su vida.
"Estas personas estaban haciendo todo lo posible por aquello en lo que creían. Hacían algo más que defender la causa de boquilla", dijo McCaskey sobre ALL.
Dijo a la revista que estaba especialmente agradecida a Dios por la invención de la ecografía, porque una madre "puede enfrentarse a la realidad de que se trata de un niño vivo", no de una masa de tejido.
En 2009, McCaskey recibió el premio "Gente de la Vida" de la Secretaría de Actividades Provida de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos. El premio "Gente de la Vida" se concede a personas que han "demostrado su compromiso de por vida con el movimiento provida, con la promoción del respeto a la dignidad de la persona humana y con la defensa del fin de la cultura de la muerte en esta nación".
"Lo acepto en nombre de todas las ancianitas que... escriben cheques y rezan rosarios y escuchan Relevant Radio y que normalmente luchan por llegar a la misa diaria... Os saludo", dijo McCaskey al aceptar el honor en aquel momento.
"Os saludo en nombre de todas las ancianitas que... escriben cheques y rezan rosarios y escuchan Relevant Radio y que normalmente luchan por llegar a la misa diaria... Os saludo", dijo McCaskey al aceptar el honor en aquel momento.