Por Victoria Cardiel
Ciudad del Vaticano, 16 de junio de 2025 /. 06:00 am
Los Museos Vaticanos inauguraron el 12 de junio la exposición "Pablo VI y Jacques Maritain: La renovación del arte sacro entre Francia e Italia (1945-1973)", un homenaje a la amistad entre el célebre filósofo francés y el papa que sucedió a Juan XXIII y concluyó el Concilio Vaticano II (1962-1965).
El proyecto se centra en Maritain (1882-1973), pensador neotomista y figura clave en el diálogo entre fe, cultura y arte en el siglo XX.
Nombrado embajador ante la Santa Sede por el Presidente francés Charles de Gaulle tras la Segunda Guerra Mundial, Maritain vivió en Roma de 1945 a 1948. Durante ese tiempo, se afianzó su amistad con Giovanni Battista Montini (el futuro Papa Pablo VI), a quien había conocido en París en 1924.
El pensamiento de Maritain influyó en los conceptos fundamentales del Concilio Vaticano II, en particular su idea de un "humanismo integral" en el que convergen la fe cristiana, la dignidad humana y la expresión artística.
Junto con su esposa, Raïssa Oumansoff, con la que se convirtió al catolicismo en 1906, Maritain fue el centro de una élite intelectual internacional que incluía a poetas, filósofos, artistas y místicos como Charles Péguy, Léon Bloy, Paul Claudel, Jean Cocteau y Georges Rouault, este último considerado por Maritain como uno de sus intérpretes artísticos más cercanos.
La exposición, que forma parte del Jubileo 2025 y estará abierta durante todo el verano, conmemora varios acontecimientos significativos: el 80 aniversario del nombramiento de Jacques Maritain como embajador de Francia ante la Santa Sede en 1945 y la fundación casi simultánea del Instituto Francés-Centro San Luis de Roma por Maritain; el 60 aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II en diciembre de 1965; y la inauguración de la Colección de Arte Religioso Moderno, promovida por Pablo VI en junio de 1973.
Para la directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, estos aniversarios "ponen de manifiesto la riqueza de inspiración histórica que este proyecto ofrece al público desde los museos pontificios"
La exposición -a través de fotografías, documentos y pinturas que crean un diálogo entre espiritualidad, pensamiento cristiano y arte de vanguardia- traza el vínculo espiritual e intelectual entre el filósofo francés y el entonces monseñor Giovanni Battista Montini.
"La relación con el pontífice duró mucho más allá de la experiencia diplomática y fue muy intensa durante el Concilio Vaticano II, a cuyo desarrollo contribuyó el pensamiento neotomista de Maritain", destacó Jatta.
El director del museo también señaló que Maritain y su esposa, Raïssa, de origen ruso, formaron un círculo cultural internacional muy influyente a lo largo del siglo XX, que reunió a artistas, pensadores y figuras religiosas. De hecho, la pareja reunió también una importante colección de obras de arte, muchas de las cuales pasaron a formar parte de los fondos iniciales de la Colección de Arte Religioso Moderno de los Museos Vaticanos.
"Pasaron juntos un tiempo significativo en los inicios de la Colección Vaticana, porque además de reafirmar la ininterrumpida y mutua estima entre Montini y Maritain, subraya cómo este último comprendió enseguida el alcance del proyecto de Pablo VI, del que el propio filósofo era uno de los teóricos impulsores", explicó Jatta.
Este proyecto tomó forma pública y oficial con el famoso discurso a los artistas pronunciado por Pablo VI en la Capilla Sixtina el 7 de mayo de 1964, en el que pedía sanar el "divorcio entre la Iglesia y el arte contemporáneo"."
En efecto, esta petición culminó con la inauguración de la colección el 23 de junio de 1973, "en el corazón histórico de los Museos Vaticanos, entre los Aposentos Borgia con sus diversas salas que conducen a la Capilla Sixtina"
La exposición reúne pinturas, dibujos, grabados, fotografías, volúmenes de época y objetos materiales que documentan una intensa red de amistad y colaboración entre pensadores y artistas comprometidos con la renovación espiritual del arte.
Entre los artistas destacados se encuentran Maurice Denis, Émile Bernard, Gino Severini (con obras para iglesias suizas promovidas por el cardenal Charles Journet), Georges Rouault (quizá el artista más cercano a Maritain) y Marc Chagall, amigo íntimo de Raïssa, cuyas narraciones visuales revelan una sensibilidad única inspirada en el folclore judío.
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La exposición también incluye obras de Henri Matisse, con su famosa capilla de Vence, y del estadounidense William Congdon, artista de fuerte inspiración mística, conocido de Maritain en los años previos al concilio.
También figura el sacerdote dominico Marie-Alain Couturier, otro gran innovador del arte sacro en Francia. Su perspectiva, más progresista y diferente a la de Maritain, se integra en la exposición como muestra de la apertura de Pablo VI a múltiples corrientes dentro del pensamiento católico contemporáneo.
La muestra, comisariada por Micol Forti, responsable de la colección de arte moderno y contemporáneo de los Museos Vaticanos, se sitúa en el corazón de la exposición dedicada al arte actual, entre las Estancias de Rafael y la Capilla Sixtina.
La exposición es fruto de la colaboración entre los Museos Vaticanos y diversas instituciones culturales, entre ellas la Embajada de Francia ante la Santa Sede, el Instituto Francés-Centro San Luis y la Biblioteca Nacional y Universitaria de Estrasburgo.
Este reportaje fue publicado por primera vez por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.