Por Kristina Millare
Ciudad del Vaticano, 23 dic 2024 / 12:30 pm
El Vaticano abrió este mes oficialmente el proceso de beatificación del rey Balduino de Bélgica, recordado como el humilde líder dispuesto a abdicar de su trono antes que aprobar la despenalización del aborto en su país.
"El Santo Padre Francisco, durante su reciente viaje apostólico a Bélgica, anunció la apertura de la causa de beatificación y canonización de Balduino, rey de los belgas", señala un comunicado del 21 de diciembre difundido por el Dicasterio para las Causas de los Santos.
El dicasterio constituyó el 17 de diciembre una comisión histórica, compuesta por expertos "en investigación de archivos y en la historia de Bélgica", encargada de recoger y evaluar la documentación relativa a la vida y virtudes del difunto rey.
Bauduino, que fue testigo de una Bélgica transformada por periodos de agitación social y creciente secularismo, fue reconocido públicamente como un católico devoto y comprometido tanto con la Iglesia como con su país a lo largo de sus más de 40 años en el trono, entre 1951 y 1993.
Hasta su muerte en julio de 1993 a la edad de 63 años, Balduino había reinado ininterrumpidamente durante 42 años, excepto durante 36 horas en abril de 1990, cuando se negó a firmar una ley que despenalizaba el aborto en Bélgica y posteriormente fue depuesto del trono con su consentimiento.
Sin embargo, debido a su enorme popularidad, el Parlamento belga le devolvió la corona sólo 36 horas después.
Recordado como un líder humilde y defensor de los más vulnerables, especialmente de los niños no nacidos, San Juan Pablo II describió al quinto rey de Bélgica como un "gran guardián de los derechos de la conciencia humana"."
"[Estaba] dispuesto a defender los mandamientos, y especialmente el Quinto Mandamiento: 'No matarás'", sobre todo en lo que se refiere a la protección de la vida de los niños no nacidos", dijo Juan Pablo II durante una audiencia general en 1995.
Durante su visita apostólica a Bélgica en septiembre, el Papa Francisco visitó la tumba de Baudoin en la cripta real de Nuestra Señora de Laeken en Bruselas y lo elogió por el valor de elegir "dejar su lugar como rey para no firmar una ley asesina", informó Vatican News.
Según los familiares de Baudoin, la "vida entera del difunto rey fue un testimonio de Cristo vivo", cuya vida de oración y bondad impresionó particularmente a quienes lo conocieron.
"Fue su vida de oración, su madurez espiritual y su amor a Dios lo que le preparó, sin saberlo, para tomar tal decisión [abdicar de su trono]. No fue algo repentino", compartieron con ACI Prensa.
"Como él decía, a lo que tenemos que aspirar es a ser santos. Así que él realmente quería eso y trató de vivir esa santidad durante toda su vida", agregó uno de los familiares de Baudoin.