Amheida (Gobernación del Valle Nuevo, Egipto), 15 de noviembre de 2024.

Una excavación arqueológica en Egipto realizada por el Instituto para el Estudio del Mundo Antiguo de la Universidad de Nueva York ha descubierto las ruinas de una basílica romana de mediados del siglo IV con enterramientos únicos.
El hallazgo se produjo en Trimitis, una antigua ciudad del oasis de Dakhla, situado en el desierto de Libia, a unos 350 kilómetros al oeste del valle del Nilo. Recordemos que Egipto era una provincia del Imperio Romano, y el dominio romano sobre Egipto (excluida la península del Sinaí) duró desde el año 30 a.C. hasta el 641 d.C., incluyendo el periodo bizantino.
El director del proyecto, David Ratzan, considera esta iglesia uno de sus hallazgos más "notables". Señaló, que la planta de la basílica romana era "innovadora" para su época.
"Los templos de este estilo ... aparecieron como mucho unas décadas antes que la iglesia de Trimitis, porque sólo entonces los cristianos se sintieron lo suficientemente seguros como para construir con orgullo tales lugares públicos de culto", explica D. Ratzan.

El hallazgo más sensacional en el interior del templo fueron los restos de 17 personas enterradas en criptas bajo el altar y las oficinas. Siete de los restos pertenecían a mujeres, mientras que ocho eran de niños (incluidos bebés) y adolescentes.
"Aunque hay un pruebas sólidas de que las mujeres desempeñaron un papel importante en la Iglesia primitiva, no deja de ser sorprendente encontrar tantos enterramientos de mujeres y niños en este templo, ya que Egipto en la época romana era una sociedad patriarcal", admitió Ratzan.
Aunque las excavaciones en el yacimiento de la basílica han concluido, los investigadores aún tienen preguntas: por ejemplo, ¿qué relación tenían los cristianos enterrados con el clero o los patronos de la iglesia? El equipo sigue estudiando los restos, aunque por el momento no es posible analizar su ADN.
"Sin embargo, para nosotros se trata de un hallazgo realmente emocionante que creemos que tendrá un impacto significativo en la discusión de algunos aspectos de la historia del cristianismo primitivo", concluyó Ratzan.