El sacerdote asesinado en México, recordado como "incansable apóstol de la paz

Убитого в Мексике священника вспоминают как "неутомимого апостола мира

Por Diego López Colín

Puebla, México, Oct 23, 2024 / 07:00 am

El padre Marcelo Pérez, sacerdote de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, en el estado mexicano de Chiapas, murió el 20 de octubre, asesinado por dos hombres que le dispararon después de haber celebrado misa. Su diócesis lo recuerda ahora como un "incansable apóstol de la paz"

De acuerdo con información proporcionada por la diócesis a través de un comunicado compartido el 21 de octubre, Pérez nació el 17 de enero de 1974 en San Andrés Larráinzar en el estado de Chiapas.

Desde muy joven sintió el llamado al sacerdocio e ingresó al seminario Nuestra Señora de Guadalupe en 1990 en la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez. Fue ordenado sacerdote el 6 de abril de 2002.

Durante su ministerio, Pérez trabajó en varias parroquias. En sus últimos dos años, fungió como párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en San Cristóbal de las Casas.

Su labor pastoral incluyó tareas como coordinador de la Pastoral Social de la Provincia de Chiapas. Según la Diócesis de San Cristóbal de las Casas: "Su vida transcurrió en busca de la justicia y la paz, especialmente en Simojovel, Pantelho y San Cristóbal de las Casas"

El comunicado diocesano señala que este compromiso le valió consecuencias. "Todo este servicio que desempeñó lo llevó a sufrir un largo periodo de amenazas, persecución, hostigamiento, calumnias, difamación, incluso una orden de aprehensión infundada, que puso en riesgo su seguridad personal, hasta el punto de quitarle la vida"

Uno de los momentos más difíciles de su ministerio ocurrió en 2021, cuando 21 jóvenes fueron secuestrados por el grupo de autodefensa "El Machete", con el que Pérez habría tenido vínculos. De acuerdo con medios locales, la Procuraduría General de Justicia del estado de Chiapas giró una orden de aprehensión en su contra, pero nunca se cumplió.

En entrevista el 2 de agosto con el noticiero en línea El Heraldo de Chiapas, Pérez aseguró que su trabajo siempre estuvo orientado a la paz y rechazó las acusaciones en su contra, afirmando que "nunca fomentamos la violencia, aunque el trabajo que hacemos es muy visible y hay una orden de aprehensión que giró el gobierno en mi contra, pero son acusaciones falsas."

En la misma entrevista, reveló que se había puesto "precio" a su vida, con un valor de entre 150 mil y 1 millón de pesos mexicanos (entre 7 mil 500 y 50 mil dólares), "pero vivimos bajo la protección de Dios; hay mucha violencia pero seguimos construyendo la paz."

En su comunicado tras su asesinato, la Diócesis de San Cristóbal de las Casas dijo que "aún sabiendo que su vida corría peligro, vivió una profunda fe en Dios y un gran amor al pueblo que lo llevó hasta las últimas consecuencias, sellando hoy, con su sangre, su compromiso de dar la vida."

La Conferencia del Episcopado Mexicano lamentó en un comunicado el "brutal asesinato" del sacerdote, señalando que este acto "no sólo priva a la comunidad de un pastor entregado, sino que silencia una voz profética que luchó incansablemente por la paz con verdad y justicia en la región de Chiapas."

La Diócesis de San Cristóbal de las Casas también emitió un comunicado en el que exigió a los tres niveles de gobierno el "cese total de la violencia" que afecta a Chiapas, calificándola como resultado de la "impunidad, complicidad y corrupción"

La diócesis reiteró su exigencia del "inmediato desarme y desmantelamiento de las bandas criminales" que operan en la región. También pidió que se esclarezca el asesinato de Pérez y que "se haga justicia hasta dar con los verdaderos responsables"

El cardenal Felipe Arizmendi, quien ordenó sacerdote a Pérez, lo describió como un hombre "comprometido con la justicia y la paz entre los pueblos indígenas."

En un comunicado compartido con ACI Prensa, socio informativo de CNA en español, destacó que el sacerdote asesinado "nunca se involucró en política partidista sino que siempre luchó por los valores del reino de Dios" y agregó que el sacerdote era "muy centrado en su vocación, muy orante y pasaba mucho tiempo ante el sagrario."

(La historia continúa abajo)

El cardenal señaló que "su asesinato nos muestra, una vez más, el clima de violencia que se ha desatado en Chiapas y en casi todo el país." Afirmó que esta situación es indicativa "de que el gobierno y todos, incluidas las iglesias, estamos rebasados. No hemos logrado detener la violencia, sino que va en aumento"

El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), tras expresar su "consternación", reconoció a Pérez como un "incansable buscador de paz y justicia para su pueblo, fruto de su fiel compromiso con el Evangelio y su entrega total a Cristo presente entre los que más sufren".

El asesinato también fue condenado por Jesús Peña Palacios, representante adjunto en México de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien señaló que desde 2015, Pérez se encontraba bajo medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), "debido al constante riesgo a su vida y seguridad personal por su trabajo en defensa de los derechos humanos en Simojovel y otros lugares de Chiapas"."

"El asesinato del padre Marcelo es absolutamente inaceptable. Su labor era ampliamente reconocida por los pueblos indígenas de Chiapas y también a nivel internacional. A pesar de contar con medidas de protección y de las constantes denuncias sobre las agresiones que enfrentaba, éstas fueron insuficientes para evitar su asesinato", dijo Peña.

El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, compartió un video en redes sociales el 21 de octubre en el que aseguró que "las investigaciones están en curso". El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, compartió un video en redes sociales el 21 de octubre en el que aseguró que "ayer se iniciaron las investigaciones para que este homicidio no quede impune y los culpables enfrenten a la justicia y caiga sobre ellos todo el peso de la ley".

De igual forma, en conferencia de prensa el 21 de octubre, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lamentó "el homicidio, el asesinato del padre Marcelo Pérez Pérez en San Cristóbal de las Casas".

"La investigación está en curso. Ayer el secretario de Gobernación estuvo en comunicación tanto con el gobierno del estado como con la diócesis y las autoridades eclesiásticas. Nos estamos coordinando para poder avanzar en la investigación y que este delito no quede impune", dijo.

Sheinbaum agregó que conforme avance la investigación, analizará si este caso será atraído por la Procuraduría General de la República.

Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.

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El sacerdote asesinado en México, recordado como "incansable apóstol de la paz El sacerdote asesinado en México, recordado como "incansable apóstol de la paz Por Diego López Colín Puebla, México, Oct 23, 2024 / 07:00 amEl padre Marcelo Pérez, sacerdote de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, en el estado mexicano de Chiapas, murió el 20 de octubre, asesinado por dos hombres que le dispararon después de haber celebrado misa. Su diócesis lo recuerda ahora como un "incansable apóstol de la paz"De acuerdo con información proporcionada por la diócesis a través de un comunicado compartido el 21 de octubre, Pérez nació el 17 de enero de 1974 en San Andrés Larráinzar en el estado de Chiapas.Desde muy joven sintió el llamado al sacerdocio e ingresó al seminario Nuestra Señora de Guadalupe en 1990 en la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez. Fue ordenado sacerdote el 6 de abril de 2002.Durante su ministerio, Pérez trabajó en varias parroquias. En sus últimos dos años, fungió como párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en San Cristóbal de las Casas.Su labor pastoral incluyó tareas como coordinador de la Pastoral Social de la Provincia de Chiapas. Según la Diócesis de San Cristóbal de las Casas: "Su vida transcurrió en busca de la justicia y la paz, especialmente en Simojovel, Pantelho y San Cristóbal de las Casas"El comunicado diocesano señala que este compromiso le valió consecuencias. "Todo este servicio que desempeñó lo llevó a sufrir un largo periodo de amenazas, persecución, hostigamiento, calumnias, difamación, incluso una orden de aprehensión infundada, que puso en riesgo su seguridad personal, hasta el punto de quitarle la vida"Uno de los momentos más difíciles de su ministerio ocurrió en 2021, cuando 21 jóvenes fueron secuestrados por el grupo de autodefensa "El Machete", con el que Pérez habría tenido vínculos. De acuerdo con medios locales, la Procuraduría General de Justicia del estado de Chiapas giró una orden de aprehensión en su contra, pero nunca se cumplió.En entrevista el 2 de agosto con el noticiero en línea El Heraldo de Chiapas, Pérez aseguró que su trabajo siempre estuvo orientado a la paz y rechazó las acusaciones en su contra, afirmando que "nunca fomentamos la violencia, aunque el trabajo que hacemos es muy visible y hay una orden de aprehensión que giró el gobierno en mi contra, pero son acusaciones falsas."En la misma entrevista, reveló que se había puesto "precio" a su vida, con un valor de entre 150 mil y 1 millón de pesos mexicanos (entre 7 mil 500 y 50 mil dólares), "pero vivimos bajo la protección de Dios; hay mucha violencia pero seguimos construyendo la paz."En su comunicado tras su asesinato, la Diócesis de San Cristóbal de las Casas dijo que "aún sabiendo que su vida corría peligro, vivió una profunda fe en Dios y un gran amor al pueblo que lo llevó hasta las últimas consecuencias, sellando hoy, con su sangre, su compromiso de dar la vida."La Conferencia del Episcopado Mexicano lamentó en un comunicado el "brutal asesinato" del sacerdote, señalando que este acto "no sólo priva a la comunidad de un pastor entregado, sino que silencia una voz profética que luchó incansablemente por la paz con verdad y justicia en la región de Chiapas."La Diócesis de San Cristóbal de las Casas también emitió un comunicado en el que exigió a los tres niveles de gobierno el "cese total de la violencia" que afecta a Chiapas, calificándola como resultado de la "impunidad, complicidad y corrupción"La diócesis reiteró su exigencia del "inmediato desarme y desmantelamiento de las bandas criminales" que operan en la región. También pidió que se esclarezca el asesinato de Pérez y que "se haga justicia hasta dar con los verdaderos responsables"El cardenal Felipe Arizmendi, quien ordenó sacerdote a Pérez, lo describió como un hombre "comprometido con la justicia y la paz entre los pueblos indígenas." En un comunicado compartido con ACI Prensa, socio informativo de CNA en español, destacó que el sacerdote asesinado "nunca se involucró en política partidista sino que siempre luchó por los valores del reino de Dios" y agregó que el sacerdote era "muy centrado en su vocación, muy orante y pasaba mucho tiempo ante el sagrario."(La historia continúa abajo)El cardenal señaló que "su asesinato nos muestra, una vez más, el clima de violencia que se ha desatado en Chiapas y en casi todo el país." Afirmó que esta situación es indicativa "de que el gobierno y todos, incluidas las iglesias, estamos rebasados. No hemos logrado detener la violencia, sino que va en aumento"El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), tras expresar su "consternación", reconoció a Pérez como un "incansable buscador de paz y justicia para su pueblo, fruto de su fiel compromiso con el Evangelio y su entrega total a Cristo presente entre los que más sufren".El asesinato también fue condenado por Jesús Peña Palacios, representante adjunto en México de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien señaló que desde 2015, Pérez se encontraba bajo medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), "debido al constante riesgo a su vida y seguridad personal por su trabajo en defensa de los derechos humanos en Simojovel y otros lugares de Chiapas".""El asesinato del padre Marcelo es absolutamente inaceptable. Su labor era ampliamente reconocida por los pueblos indígenas de Chiapas y también a nivel internacional. A pesar de contar con medidas de protección y de las constantes denuncias sobre las agresiones que enfrentaba, éstas fueron insuficientes para evitar su asesinato", dijo Peña.El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, compartió un video en redes sociales el 21 de octubre en el que aseguró que "las investigaciones están en curso". El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, compartió un video en redes sociales el 21 de octubre en el que aseguró que "ayer se iniciaron las investigaciones para que este homicidio no quede impune y los culpables enfrenten a la justicia y caiga sobre ellos todo el peso de la ley".De igual forma, en conferencia de prensa el 21 de octubre, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lamentó "el homicidio, el asesinato del padre Marcelo Pérez Pérez en San Cristóbal de las Casas"."La investigación está en curso. Ayer el secretario de Gobernación estuvo en comunicación tanto con el gobierno del estado como con la diócesis y las autoridades eclesiásticas. Nos estamos coordinando para poder avanzar en la investigación y que este delito no quede impune", dijo.Sheinbaum agregó que conforme avance la investigación, analizará si este caso será atraído por la Procuraduría General de la República.Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.
Por Diego López Colín Puebla, México, Oct 23, 2024 / 07:00 amEl padre Marcelo Pérez, sacerdote de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, en el estado mexicano de Chiapas, murió el 20 de octubre, asesinado por dos hombres que le dispararon después de haber celebrado misa. Su diócesis lo recuerda ahora como un "incansable apóstol de la paz"De acuerdo con información proporcionada por la diócesis a través de un comunicado compartido el 21 de octubre, Pérez nació el 17 de enero de 1974 en San Andrés Larráinzar en el estado de Chiapas.Desde muy joven sintió el llamado al sacerdocio e ingresó al seminario Nuestra Señora de Guadalupe en 1990 en la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez. Fue ordenado sacerdote el 6 de abril de 2002.Durante su ministerio, Pérez trabajó en varias parroquias. En sus últimos dos años, fungió como párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en San Cristóbal de las Casas.Su labor pastoral incluyó tareas como coordinador de la Pastoral Social de la Provincia de Chiapas. Según la Diócesis de San Cristóbal de las Casas: "Su vida transcurrió en busca de la justicia y la paz, especialmente en Simojovel, Pantelho y San Cristóbal de las Casas"El comunicado diocesano señala que este compromiso le valió consecuencias. "Todo este servicio que desempeñó lo llevó a sufrir un largo periodo de amenazas, persecución, hostigamiento, calumnias, difamación, incluso una orden de aprehensión infundada, que puso en riesgo su seguridad personal, hasta el punto de quitarle la vida"Uno de los momentos más difíciles de su ministerio ocurrió en 2021, cuando 21 jóvenes fueron secuestrados por el grupo de autodefensa "El Machete", con el que Pérez habría tenido vínculos. De acuerdo con medios locales, la Procuraduría General de Justicia del estado de Chiapas giró una orden de aprehensión en su contra, pero nunca se cumplió.En entrevista el 2 de agosto con el noticiero en línea El Heraldo de Chiapas, Pérez aseguró que su trabajo siempre estuvo orientado a la paz y rechazó las acusaciones en su contra, afirmando que "nunca fomentamos la violencia, aunque el trabajo que hacemos es muy visible y hay una orden de aprehensión que giró el gobierno en mi contra, pero son acusaciones falsas."En la misma entrevista, reveló que se había puesto "precio" a su vida, con un valor de entre 150 mil y 1 millón de pesos mexicanos (entre 7 mil 500 y 50 mil dólares), "pero vivimos bajo la protección de Dios; hay mucha violencia pero seguimos construyendo la paz."En su comunicado tras su asesinato, la Diócesis de San Cristóbal de las Casas dijo que "aún sabiendo que su vida corría peligro, vivió una profunda fe en Dios y un gran amor al pueblo que lo llevó hasta las últimas consecuencias, sellando hoy, con su sangre, su compromiso de dar la vida."La Conferencia del Episcopado Mexicano lamentó en un comunicado el "brutal asesinato" del sacerdote, señalando que este acto "no sólo priva a la comunidad de un pastor entregado, sino que silencia una voz profética que luchó incansablemente por la paz con verdad y justicia en la región de Chiapas."La Diócesis de San Cristóbal de las Casas también emitió un comunicado en el que exigió a los tres niveles de gobierno el "cese total de la violencia" que afecta a Chiapas, calificándola como resultado de la "impunidad, complicidad y corrupción"La diócesis reiteró su exigencia del "inmediato desarme y desmantelamiento de las bandas criminales" que operan en la región. También pidió que se esclarezca el asesinato de Pérez y que "se haga justicia hasta dar con los verdaderos responsables"El cardenal Felipe Arizmendi, quien ordenó sacerdote a Pérez, lo describió como un hombre "comprometido con la justicia y la paz entre los pueblos indígenas." En un comunicado compartido con ACI Prensa, socio informativo de CNA en español, destacó que el sacerdote asesinado "nunca se involucró en política partidista sino que siempre luchó por los valores del reino de Dios" y agregó que el sacerdote era "muy centrado en su vocación, muy orante y pasaba mucho tiempo ante el sagrario."(La historia continúa abajo)El cardenal señaló que "su asesinato nos muestra, una vez más, el clima de violencia que se ha desatado en Chiapas y en casi todo el país." Afirmó que esta situación es indicativa "de que el gobierno y todos, incluidas las iglesias, estamos rebasados. No hemos logrado detener la violencia, sino que va en aumento"El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), tras expresar su "consternación", reconoció a Pérez como un "incansable buscador de paz y justicia para su pueblo, fruto de su fiel compromiso con el Evangelio y su entrega total a Cristo presente entre los que más sufren".El asesinato también fue condenado por Jesús Peña Palacios, representante adjunto en México de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien señaló que desde 2015, Pérez se encontraba bajo medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), "debido al constante riesgo a su vida y seguridad personal por su trabajo en defensa de los derechos humanos en Simojovel y otros lugares de Chiapas".""El asesinato del padre Marcelo es absolutamente inaceptable. Su labor era ampliamente reconocida por los pueblos indígenas de Chiapas y también a nivel internacional. A pesar de contar con medidas de protección y de las constantes denuncias sobre las agresiones que enfrentaba, éstas fueron insuficientes para evitar su asesinato", dijo Peña.El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, compartió un video en redes sociales el 21 de octubre en el que aseguró que "las investigaciones están en curso". El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, compartió un video en redes sociales el 21 de octubre en el que aseguró que "ayer se iniciaron las investigaciones para que este homicidio no quede impune y los culpables enfrenten a la justicia y caiga sobre ellos todo el peso de la ley".De igual forma, en conferencia de prensa el 21 de octubre, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lamentó "el homicidio, el asesinato del padre Marcelo Pérez Pérez en San Cristóbal de las Casas"."La investigación está en curso. Ayer el secretario de Gobernación estuvo en comunicación tanto con el gobierno del estado como con la diócesis y las autoridades eclesiásticas. Nos estamos coordinando para poder avanzar en la investigación y que este delito no quede impune", dijo.Sheinbaum agregó que conforme avance la investigación, analizará si este caso será atraído por la Procuraduría General de la República.Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.