Por Nicolás de Cárdenas
Madrid, España, 30 de marzo de 2025 / 08:00 am
En un comunicado publicado por la Archidiócesis de Madrid, el cardenal José Cobo ha defendido su papel como interlocutor entre el Vaticano y el Gobierno español en el proceso de resignificación del Valle de los Caídos, un monumento multitudinario dedicado a ambos bandos de la Guerra Civil española.
El comunicado, emitido tras el reciente cambio del prior de la comunidad benedictina en el histórico lugar, pretende aclarar los acuerdos alcanzados y el alcance de las modificaciones previstas en el monumento.
Publicado poco después de las 22:30 hora local del 26 de marzo, el comunicado de la Archidiócesis de Madrid lamenta "la filtración y difusión de algunas informaciones recientemente publicadas sobre la resignificación del Valle de los Caídos, dentro de un proceso abierto de diálogo."
El concepto de "resignificación", en el caso de espacios históricos o simbólicos como el Valle de los Caídos, busca reinterpretar o redefinir su significado para adaptarlo a nuevos contextos, perspectivas o finalidades.
El comunicado de la Archidiócesis de Madrid especifica que "hasta la fecha, el único acuerdo definitivo ha sido la permanencia de la comunidad benedictina y la no desacralización de la basílica, así como el respeto a todos los elementos religiosos ubicados en el exterior de la misma"
Sin embargo, el comunicado admite que se ha acordado algún tipo de modificación en el templo, pero no se ha concretado: "Respecto a cualquier alteración en el interior del templo, se estudiará respetando los criterios litúrgicos y la finalidad para la que fue construida la basílica, garantizando un acceso independiente."
La archidiócesis también ha subrayado que "cualquier otro aspecto relacionado con la resignificación es competencia exclusiva de la Santa Sede y del Gobierno, que son las partes que han llevado a cabo las negociaciones."
Además, el comunicado subraya que el cardenal español "ha participado en este proceso como interlocutor designado en el seno de una comisión eclesiástica", lo que ha supuesto "un intercambio de notas privadas sobre cómo articular la resignificación del Valle de los Caídos, garantizando siempre el respeto a los elementos religiosos y la permanencia del culto en la basílica."
Por último, la Archidiócesis de Madrid subrayó que, "más allá de la actividad pastoral", el papel de Cobo es de "acompañamiento, pero sin tener jurisdicción sobre la basílica ni sobre la comunidad religiosa que reside en ella"
El comunicado se produjo horas después de que El Diario publicara que se había alcanzado un acuerdo entre el Vaticano y el Gobierno español para lograr la pretendida "resignificación" política del monumento.
Este acuerdo, en cuyo proceso habría participado Cobo, se habría cerrado en una reunión entre el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, y el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, el 25 de febrero en Roma.
En respuesta a este comunicado, numerosos suscriptores de X respondieron con acusaciones de traición y otras formas de imputación a Cobo.
El reciente relevo del prior en la comunidad benedictina, confirmado el 25 de marzo, habría formado parte del acuerdo alcanzado. Además, no se descarta que tanto el anterior prior, Santiago Cantera, como otro monje sean trasladados de comunidad porque el Gobierno español los desaprueba.
Según la misma información, se prevé que sólo permanezcan intactos el altar y los bancos, pero es posible que se realicen cambios en la cúpula, el vestíbulo, el atrio y la nave, que forman parte de la Basílica Pontificia de la Santa Cruz.
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El Valle de los Caídos, inaugurado en 1959, es un complejo monumental construido tras la Guerra Civil española (1936-1939) y está situado a unos 50 kilómetros de Madrid. Consta de una basílica situada bajo tierra en un espacio excavado en la montaña, una imponente cruz, un monasterio benedictino, un colegio y un Vía Crucis monumental.
Entre los fines fundacionales del monumento están "rogar a Dios por las almas de los caídos en la Cruzada Nacional, implorar las bendiciones del Todopoderoso para España y trabajar por la comprensión y el establecimiento de la paz entre los hombres, basada en la justicia social cristiana."
El complejo fue encargado por el general Francisco Franco, jefe de Estado de España durante mucho tiempo y líder del bando nacionalista vencedor en el sangriento conflicto con las fuerzas republicanas de izquierda.
La polémica sobre el monumento está teñida por el hecho de que Franco apoyaba a la Iglesia católica, que se vio atrapada en medio y estaba siendo duramente perseguida por elementos de los republicanos.
Entre 33.000 y 50.000 españoles de ambos bandos están enterrados allí. En 1975, el rey Juan Carlos decidió que Franco fuera enterrado allí. También fue enterrado allí José Antonio Primo de Rivera, fundador del partido político Falange Española, que fue ejecutado por sedición en los primeros meses de la guerra.
Desde 2007, el Gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), ha puesto en marcha una serie de medidas para resignificar el lugar, que los partidos de izquierda consideran un monumento a Franco y a su dictadura.
Estas medidas se han reforzado desde 2018, cuando Pedro Sánchez, también del PSOE, asumió la presidencia del gobierno en una coalición con partidos comunistas, separatistas y herederos de grupos terroristas.
En octubre de 2019, el gobierno ordenó que los restos de Franco fueran exhumados y trasladados a otro cementerio, un evento transmitido en vivo por la televisión pública.
En 2023, se siguió el mismo procedimiento con los restos de Primo de Rivera, pero a petición de la familia y de forma discreta en previsión de los deseos del gobierno.
Esta historia fue publicada por primera vez por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.