Por Kate Quiñones
CNA Staff, Jan 21, 2025 / 04:00 am
Las historias que rodean la vida y muerte de Santa Inés son variadas. Conocemos el lugar de su entierro, su edad aproximada y el lugar donde fue martirizada. Se sabe mucho menos sobre su vida, aunque hay muchas historias transmitidas desde su martirio en el siglo IV.
La Iglesia católica romana celebra su fiesta cada 21 de enero, el día de su muerte. Sólo tenía unos 12 ó 13 años cuando fue martirizada en el año 304 d.C., pero la Iglesia la ha honrado durante más de 1.700 años.
Hoy, el cráneo de la santa reside en una capilla lateral de la iglesia Sant'Agnese in Agone, en la Piazza Navona de Roma. Su cuerpo fue enterrado en lo que hoy se conoce como la catacumba de Santa Inés, y sus huesos aún se conservan en la iglesia de Santa Inés Extramuros, construida sobre la catacumba donde fue enterrada originalmente.
El nombre de Santa Inés significa "casta" en griego y "cordero" en latín. Ambos significados presagiaban su muerte como virgen mártir que murió por defender su castidad y negarse a renunciar a su fe.
Santa Inés nació de nobles padres cristianos en el año 291 d.C. en el Imperio Romano. Vivió en tiempos de la persecución cristiana bajo el reinado del emperador Diocleciano.
En el año 302, el emperador decidió acabar con el cristianismo. Mientras Inés crecía, en el año 303, Diocleciano, junto con su co-gobernante Galerio, ordenó la destrucción de las iglesias y la quema de libros. Clérigos y laicos fueron encarcelados y torturados por negarse a rendir culto al emperador.
Existen relatos de su vida que se remontan a finales del siglo IV y principios del V, entre ellos uno del poeta cristiano romano Prudencio titulado "La Pasión de Inés". San Ambrosio y el Papa Dámaso también escribieron relatos de su martirio. Aunque hay pequeñas diferencias entre todos ellos, la historia general es bastante similar.
Un autor anónimo popularizó su historia a través de una biografía, "La vida de Santa Inés de Roma: Virgen y mártir", escrita en francés en el siglo XIX y traducida al inglés poco después.
La historia cuenta que un día, cuando volvía a casa, Procopio, hijo del prefecto romano Sinfronio, se enamoró de ella y quiso casarse con ella. Le trajo muchos regalos y le ofreció riquezas, pero ella se negó, diciendo que estaba unida a su esposo: Cristo.
Cuando Sinfronio se enteró de que era cristiana, la sometió a juicio.
"Mi vida pertenece a aquel que me ha elegido primero", insistió ella en respuesta a sus amenazas, negándose a traicionar su voto a Cristo.
Aunque el prefecto le ofreció al principio la oportunidad de preservar su virginidad convirtiéndose en sacerdotisa de la diosa Vesta, ella se negó, por lo que la envió a un burdel. Cuando ordenó que la despojaran de sus vestiduras, se cuenta que su cabello se desenredó y creció hasta cubrirla. Mientras la paseaban por las calles, se dice que los espectadores miraban hacia otro lado.
Cuando llegó al burdel, un ángel del Señor la rodeó con una luz brillante, ocultándola de los ojos de los que pretendían violarla. Aunque muchos en el burdel se postraron en señal de adoración, cuando el hijo del prefecto se acercó a ella, llamando cobardes a los demás, murió.
El prefecto la culpó de la muerte de su hijo, pero cuando ella se defendió de sus acusaciones de brujería, el prefecto dijo que la creería si le pedía al ángel que lo trajera de vuelta. Cuando ella se postró en el suelo para rezar, el hijo volvió a la vida.
(La historia continúa más abajo)
En otra versión, el hijo quedó ciego, no muerto.
Los sacerdotes y las autoridades se preocuparon por la atención que estaba recibiendo Inés y la condenaron a muerte. El prefecto la abandonó y la arrojaron a una hoguera en una zona pública.
Pero la llama, cuenta la historia, se dividió por la mitad y no la tocó. En otra versión, la estaca a la que fue atada no ardió. Alabó a Dios y fue ejecutada por decapitación.
Debido a la naturaleza de su martirio, la Iglesia honra a Santa Inés como patrona de las niñas, la castidad, las vírgenes y las víctimas de violación.
El día de su fiesta, se bendicen dos corderos. Los corderos se trasquilan y la lana se utiliza para confeccionar los palios, ornamentos litúrgicos que visten los arzobispos.
Esta noticia se publicó por primera vez el 21 de enero de 2024 y ha sido actualizada.
La Iglesia honra a Santa Inés como patrona de las niñas, de la castidad, de las vírgenes y de las víctimas de violaciones.