Por Julieta Villar
Buenos Aires, Argentina, Sep 17, 2024 / 15:55 pm
Más de 650.000 peregrinos se congregaron el pasado fin de semana en la ciudad de Salta, en la provincia argentina del mismo nombre, para celebrar la Fiesta de Nuestro Señor y la Virgen del Milagro.
El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, presidió la misa dominical de la festividad y comenzó su homilía diciendo: "Las palabras... nunca alcanzan, si lo que hay que decir desborda el alma"
"Es muy difícil poner en palabras lo que se siente" en la "Fiesta del Milagro", dijo el arzobispo, quien durante cuatro días caminó más de 105 kilómetros hasta Salta.
"En la cruz del Señor del Milagro encontramos la fuerza para seguir en el camino de la vida, porque junto a la gente de todos los días reconocemos que todos somos frágiles, reconocemos que nadie puede solo, reconocemos nuestra vulnerabilidad y la necesidad que tenemos del Señor del Milagro", dijo.
Al ver a los peregrinos mirar las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, García Cuerva señaló: "Hubo una comunión de miradas en un profundo silencio"
Hablando del Señor, dijo, "queremos dejarnos ver por su mirada de misericordia, que cura las heridas del alma, como tantos servidores curaron nuestros pies durante la peregrinación de estos días"."
"Queremos dejarnos mirar por su mirada luminosa, como la de todos los que venimos a sus pies, conmovidos hasta las lágrimas, porque llorar nos hace bien, porque hacemos lágrimas y limpiamos nuestros ojos y así, miramos el futuro con mayor esperanza y vemos un horizonte por delante como argentinos", dijo.
El arzobispo de Salta, Mario Cargnello, también habló en el acto y dijo: "¡Señor del Milagro, gracias por atraernos hacia ti para renovar, también este año, el pacto de amor contigo!"
"¡Aquí nos tienes, Señor! Traemos nuestros dolores, nuestras preocupaciones, la pobreza de muchos argentinos. Con nosotros vienen nuestros pecados, nuestras infidelidades, pero también nuestras esperanzas que se fundan en tu fidelidad constante y siempre renovada", declaró.
Con este pacto "abrimos nuestro corazón a su Espíritu para que nos haga capaces de ser libres como Jesús", explicó y precisó: "Somos verdaderamente libres en la medida en que hacemos el bien"
Para vivir plenamente esta libertad en la sociedad, el arzobispo de Salta llamó a centrar los esfuerzos en la lucha contra el "tsunami destructivo" que es "la violencia, el flagelo de la droga, la desigualdad social con sus consecuencias de pobreza creciente, la cultura de la muerte, la pérdida de una educación de calidad"."
"Es tarea del Estado crear y sostener las condiciones para que las personas y las instituciones desarrollen su plena capacidad de realizarse junto con los demás, pero también se pide a cada ciudadano que haga su parte", indicó.
"No tengamos miedo de perder parte de nuestra comodidad en favor de los más pobres. Evitemos la ostentación, que causa más dolor a los agobiados por la pobreza", agregó, al tiempo que subrayó que "el milagro es el testimonio más elocuente de la fuerza transformadora de la fe"
El origen de esta fiesta se remonta a 1582, año de la fundación de Salta, cuando Fray Francisco de Victoria, que cumplía su misión pastoral en América, prometió que al regresar a Europa enviaría una imagen de Cristo a la iglesia matriz de la ciudad. Llegó 10 años después.
(La historia continúa más abajo)
En 1692, un terremoto provocó la desaparición de la ciudad de Esteco. Una réplica afectó a la capital salteña, que estaba a unos 93 kilómetros, generando pánico entre los vecinos, que se acercaron al templo que quedó destruido.
El padre José Carrión, sacerdote de la Compañía de Jesús, sacó a la calle al Cristo crucificado en lo que se recuerda como la primera procesión. Después de esta y otras manifestaciones de fe, los terremotos terminaron por cesar.
Con más de 300 años de antigüedad, la Fiesta de Nuestro Señor y la Virgen del Milagro es una de las más populares de Argentina y es una oportunidad para que los fieles renueven su pacto de fe con los santos patronos de Salta.
Esta historia fue publicada por primera vez por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.