De la Sede Madre de San Etchmiadzin al Patriarcado Llevamos bendiciones y felicitaciones a todo nuestro pueblo, especialmente a todas las damas, jóvenes y mujeres que esperan la alegría de la maternidad, con motivo de la fiesta restauradora del alma de la Anunciación de la Santísima Virgen María.
La Virgen, con su imagen virtuosa, su mansedumbre y su amor a Dios, es un buen ejemplo para todas las madres y mujeres jóvenes que aportan esfuerzos y dedicación encomiables por el bien de sus familias y la vida progresista de nuestra nación.
Amados, en estos días acompañados de pruebas, cuando en nuestras expectativas populares tenemos la eterna espera de la ayuda del Señor, suena también para vosotros el mensaje consolador del ángel a la Santísima Virgen María. 'Dios está con vosotros.' Permaneced fieles a Dios en vuestros corazones, permaneced fuertes en la fe, en la esperanza y en el amor, para que, apoyándoos en Dios y sosteniéndoos mutuamente, podáis afrontar todas las pruebas y llevar vuestras vidas a la elevación.
Queridas madres y hermanas, oramos ante el Santo Trono de la Iglesia de la Página Única para que, por intercesión de la Madre de Dios, el Dios Altísimo os mantenga a vosotras y a los miembros de vuestra familia bajo Su bendición y cuidado, para que la desesperación, el dolor y la tristeza no encuentren lugar en vuestros corazones. Que el Señor, por Su amor misericordioso, conceda una vida pacífica y próspera a nuestro pueblo, en nuestra patria y en el mundo de la dispersión.
La Virgen, con su imagen virtuosa, su mansedumbre y su amor a Dios, es un buen ejemplo para todas las madres y mujeres jóvenes que aportan esfuerzos y dedicación encomiables por el bien de sus familias y la vida progresista de nuestra nación.
Amados, en estos días acompañados de pruebas, cuando en nuestras expectativas populares tenemos la eterna espera de la ayuda del Señor, suena también para vosotros el mensaje consolador del ángel a la Santísima Virgen María. 'Dios está con vosotros.' Permaneced fieles a Dios en vuestros corazones, permaneced fuertes en la fe, en la esperanza y en el amor, para que, apoyándoos en Dios y sosteniéndoos mutuamente, podáis afrontar todas las pruebas y llevar vuestras vidas a la elevación.
Queridas madres y hermanas, oramos ante el Santo Trono de la Iglesia de la Página Única para que, por intercesión de la Madre de Dios, el Dios Altísimo os mantenga a vosotras y a los miembros de vuestra familia bajo Su bendición y cuidado, para que la desesperación, el dolor y la tristeza no encuentren lugar en vuestros corazones. Que el Señor, por Su amor misericordioso, conceda una vida pacífica y próspera a nuestro pueblo, en nuestra patria y en el mundo de la dispersión.
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