Por Walter Sánchez Silva
Personal de ACI Prensa, 9 dic 2024 / 15:10 pm
El arzobispo de París, Laurent Ulrich, celebró el 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, la primera misa en la que se consagró el altar de la catedral restaurada tras el incendio que arrasó el templo en abril de 2019.
En la eucaristía, a la que asistió el presidente de Francia, Emmanuel Macron, concelebraron con Ulrich unos 170 obispos del país y de todo el mundo, así como un sacerdote de cada una de las 106 parroquias de la archidiócesis de París y un sacerdote de cada una de las siete iglesias católicas de rito oriental.
El clero lució casullas diseñadas por Jean-Charles Castelbajac, el francés de 74 años al que se encomendó la tarea y que ha diseñado ropa para celebridades como Madonna, Beyoncé y Rihanna.
Uno de los obispos asistentes fue el arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Dolan, que también estuvo presente en la ceremonia inaugural del 7 de diciembre.
En un post en X, Dolan se mostró agradecido por participar en la primera misa en la catedral y destacó la generosidad de los muchos estadounidenses que han contribuido a la restauración de la emblemática catedral.
Antes de proceder a la consagración del altar, las reliquias de cinco santos -tres mujeres y dos hombres- "cuya historia está ligada a la Iglesia de París: Santa María Eugenia Milleret, Santa Magdalena Sofía Barat, Santa Catalina Labouré, San Carlos de Foucauld y el beato Vladimir Ghika" fueron colocadas en un hueco del mismo, según la página web de la archidiócesis.
A continuación, el prelado parisino leyó las oraciones para la consagración del altar y ungió todo el altar con crisma (óleo bendito), que extendió con las manos como exige el ritual. En las esquinas y en el centro del altar se colocaron cinco pequeños recipientes con carbones encendidos, sobre los que el arzobispo depositó incienso, liberando el fragante humo hacia el cielo.
Una vez retirados los recipientes, los diáconos limpiaron el exceso de crisma del altar con toallas y colocaron el mantel sobre el altar. Por último, los monaguillos colocaron seis velas en los escalones a un lado del altar y un sacerdote colocó una vela y una cruz de metal martillado liso en el propio altar.
En su homilía, el arzobispo de París proclamó: "Esta mañana se aleja el dolor del 15 de abril de 2019", y añadió que "en cierto modo, y aunque la conmoción causada por el incendio ha sido duradera, el dolor ya estaba superado cuando la oración se elevó desde las orillas del [río] Sena y desde cientos de millones de corazones en todo el mundo."
Tras afirmar que pronto consagraría el altar para que sea "la mesa del sacrificio de Cristo, el lugar donde da su vida por todos", Ulrich señaló que "el material elegido por el artista [para el altar], el bronce, entra en franco diálogo con el edificio de piedra."
"Y este bloque de altar", prosiguió, "como tomado de la tierra para el sacrificio, está preparado como mesa fraterna para la cena del Señor."
El prelado animó luego a todos los fieles presentes a no dejarse simplemente "deslumbrar por la belleza redescubierta de las piedras, sino dejaros conducir a las alegrías más grandes, al don más hermoso que Dios os hace y nos hace de su presencia amorosa, de su cercanía a los más pobres, de su fuerza transformadora en los sacramentos"
Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducido y adaptado por CNA.