Por Walter Sánchez Silva
Personal de ACI Prensa, Jun 2, 2025 / 17:37 pm
El Papa León XIV recordó la vida y el legado del cardenal in Pectore Iuliu Hossu, obispo greco católico rumano, "pastor y mártir de la fe durante la persecución comunista en Rumania", que fue conmemorado este lunes en el Vaticano y que salvó de la muerte a miles de judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
"Nos hemos reunido hoy en la Capilla Sixtina para conmemorar, en el año jubilar dedicado a la esperanza, a un apóstol de la esperanza: El beato cardenal Iuliu Hossu, obispo greco-católico de Cluj-Gherla", dijo el Santo Padre al inicio de su discurso en la ceremonia de conmemoración del cardenal, fallecido hace 55 años, el 28 de mayo de 1970.
"Hoy -continuó el Papa León- entra en esta capilla después de que san Pablo VI, el 28 de abril de 1969, le nombrara cardenal in pectore (en secreto) mientras estaba en prisión por su fidelidad a la Iglesia de Roma."
El nombramiento de Hossu como cardenal no se conoció hasta 1973, tres años después de la muerte del cardenal in pectore, según Vatican News.
Según la Enciclopedia Católica, el Papa puede crear un cardenal in pectore, una designación que sólo conocen él y el cardenal. No adquiere los derechos de cardenal hasta que se anuncia públicamente. Si el Papa muere antes de que esto se conozca, no se convierte en miembro del Colegio Cardenalicio.
En sus palabras, León XIV destacó que este año se recuerda especialmente al cardenal, por ser "un símbolo de fraternidad que trasciende cualquier frontera étnica o religiosa". Su proceso de reconocimiento como 'Justo entre las Naciones', que comenzó en 2022, se basa en su valiente compromiso de apoyar y salvar a los judíos del norte de Transilvania cuando, entre 1940 y 1944, los nazis pusieron en marcha el trágico plan de deportarlos a los campos de exterminio."
El título de "Justo entre las Naciones" lo concede el Centro Yad Vashem para la Memoria del Holocausto de Jerusalén a los no judíos que arriesgaron su vida para salvar a los judíos del exterminio a manos de los nazis.
Leo XIV recordó entonces un pasaje de una carta pastoral de 1944 escrita por el beato mártir en la que afirmaba: "Nuestro llamamiento se dirige a todos vosotros, venerables hermanos y amados hijos, para que ayudéis a los judíos no sólo con vuestro pensamiento, sino también con vuestro sacrificio, conscientes de que hoy no podemos realizar obra más noble que esta ayuda cristiana y rumana, nacida de la ardiente caridad humana. La primera preocupación del momento presente debe ser esta obra de socorro"
"El cardenal Hossu, entre 1940 y 1944, contribuyó a salvar de la muerte a miles de judíos en el norte de Transilvania. La esperanza del gran pastor era la del hombre fiel, que sabe que las puertas del mal no prevalecerán contra la obra de Dios", continuó el Santo Padre.
Tras destacar que fue un hombre que vivió "la oración y la entrega a los demás", el Papa León recordó que el Papa Francisco beatificó a Hossu el 2 de junio de 2019 en Blaj, Rumanía -junto a otros seis obispos mártires- y destacó una frase de su homilía que pertenecía al obispo y cardenal: "Dios nos ha enviado a esta oscuridad de sufrimiento para perdonar y rezar por la conversión de todos"
Para el papa León XIV, la frase "sigue siendo hoy una invitación profética a superar el odio a través del perdón y a vivir la fe con dignidad y valentía"
El papa también destacó que "el mensaje del cardenal Hossu es más actual que nunca. Lo que hizo por los judíos de Rumanía, las acciones que emprendió para proteger a los demás, a pesar de todos los riesgos y peligros, lo muestran como un modelo de hombre libre, valiente y generoso, hasta el sacrificio supremo"
(La historia continúa más abajo)
"Por eso, su lema, 'Nuestra fe es nuestra vida', debería convertirse en el lema de cada uno de nosotros"
Después de animar a que el ejemplo de Hossu sea "una luz para el mundo de hoy", el Papa León XIV exclamó finalmente: "Digamos 'no' a la violencia, a cualquier violencia, ¡más aún si es perpetrada contra personas indefensas y vulnerables, como los niños y las familias!"
Iuliu Hossu fue obispo greco-católico y cardenal in pectore. Nació el 30 de enero de 1885 en Milas.
En 1904, comenzó sus estudios teológicos en el Colegio de Propaganda Fide de Roma. En 1906 y 1908 se doctoró en filosofía y teología, respectivamente. El 27 de marzo de 1910 fue ordenado sacerdote.
Según Vatican News, el 3 de marzo de 1917 fue nombrado obispo de la eparquía greco-católica de Gerla, en Transilvania. En 1930, la eparquía cambió su nombre por el de Cluj-Gherla, trasladando su centro a la ciudad de Cluj Napoca. Hubo un periodo de ocupación entre 1940 y 1944.
El 28 de octubre de 1948, Hossu fue arrestado por el gobierno comunista y llevado a Dragoslavele. Más tarde fue trasladado al monasterio ortodoxo de Caldarusani y en 1950 a la penitenciaría de Sighetul Marmatiei. En 1955 llegó a Curtea de Arges, en 1956 al monasterio de Ciorogarla, y finalmente de nuevo a Caldarusani.
En agosto de 1961, escribió esto en la cárcel: "No he podido quitarte tu amor, Señor; me basta: Te pido perdón por todos mis pecados y te doy gracias con todo mi ser por todo lo que me has dado a mí, tu indigno siervo"
Hossu estuvo privado de toda libertad hasta su muerte, el 28 de mayo de 1970, en el Hospital Colentina de Bucarest, donde sus últimas palabras fueron: "Mi batalla ha terminado; la tuya continúa"
.