Por Kristina Millare
Ciudad del Vaticano, 2 de junio de 2025 / 16:09 pm
El Papa León XIV afirmó el lunes que las familias cristianas están llamadas a ser misioneras del Evangelio para las nuevas generaciones, especialmente a la luz de una extendida "privatización" de la fe que impide a muchas personas acercarse a la Iglesia.
En el mensaje del Santo Padre a los participantes de un seminario organizado los días 2 y 3 de junio por el Dicasterio vaticano para los Laicos, la Familia y la Vida sobre el tema "Evangelizar con las familias de hoy y de mañana: Desafíos eclesiológicos y pastorales", afirmó que la Iglesia debe ser clarividente para discernir las necesidades de padres e hijos a menudo atrapados por "preocupaciones mundanas" o engañados por "estilos de vida ilusorios".
"Lamentablemente, frente a esta necesidad, una "privatización" cada vez más extendida de la fe impide a menudo a estos hermanos y hermanas conocer la riqueza y los dones de la Iglesia, lugar de gracia, fraternidad y amor", compartió el Papa León en su mensaje del 2 de junio.
"Como resultado, a pesar de sus sanos y santos deseos, mientras buscan sinceramente la manera de escalar los emocionantes caminos ascendentes hacia la vida y la alegría abundante, muchos terminan apoyándose en falsos puntos de apoyo que son incapaces de soportar el peso de sus necesidades más profundas", continuó.
Con una "preocupación maternal" por todas las familias cristianas, el Papa dijo que es responsabilidad de la Iglesia -obispos y laicos- llegar a las familias que están "espiritualmente más alejadas de nosotros" y convertirse en "pescadores de familias"
"'Pescadores' de parejas, jóvenes, niños, mujeres y hombres de todas las edades y circunstancias, para que todos puedan encontrar al único Salvador", dijo. "Por el bautismo, cada uno de nosotros ha sido hecho sacerdote, rey y profeta para nuestros hermanos y hermanas, y 'piedra viva' (1 Pe 2,4) para la edificación de la casa de Dios"."
"Os pido, pues, que os unáis al trabajo de toda la Iglesia para buscar a esas familias que ya no acuden a nosotros, para aprender a caminar con ellas y ayudarles a abrazar la fe y convertirse a su vez en 'pescadores' de otras familias", añadió.
Al abordar su preocupación por el hecho de que muchos jóvenes elijan la cohabitación en lugar del matrimonio, el Santo Padre dijo que las parejas necesitan guías que puedan revelar "la belleza y la grandeza" de la vocación al amor y al servicio a través del matrimonio cristiano y el don de la familia.
"En realidad [necesitan] que alguien les muestre de modo concreto y claro, sobre todo con el ejemplo de su vida, qué es el don de la gracia sacramental y qué fuerza deriva de él", dijo.
"Del mismo modo, muchos padres, al educar a sus hijos en la fe, sienten la necesidad de comunidades que puedan apoyarles para crear las condiciones adecuadas para que sus hijos encuentren a Jesús", continuó.
A pesar de las dificultades y problemas que afrontan las familias, el Papa León afirmó que difundir "el Evangelio de la familia" es una misión que sólo puede sostenerse con la oración y el encuentro con Cristo.
"En consecuencia, si queremos ayudar a las familias a experimentar caminos gozosos de comunión y ser semillas de fe los unos para los otros, primero debemos cultivar y renovar nuestra propia identidad como creyentes", dijo.
"Que el Espíritu Santo os guíe en el discernimiento de criterios y métodos que apoyen y promuevan los esfuerzos de la Iglesia para atender a las familias", continuó. "¡Ayudemos a las familias a escuchar con valentía la propuesta de Cristo y las palabras de aliento de la Iglesia!"