Por Almudena Martínez-Bordiú
Ciudad del Vaticano, 2 dic 2024 / 15:45 pm
El papa Francisco ha escrito una emotiva carta a los católicos de Nicaragua para expresar su cercanía, afecto e incesante oración a la Virgen, implorando su consuelo en medio de la persecución de la fe que sufre el país bajo el régimen del presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.
En el contexto de la novena previa a la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el Santo Padre escribió el 2 de diciembre una carta pastoral a la "amada Iglesia en Nicaragua."
El Pontífice profesó el afecto que siente por el pueblo nicaragüense, distinguido por su "extraordinario amor a Dios", a quien llaman cariñosamente "Papachú"
"Yo estoy con ustedes", aseguró el Santo Padre, animando a los fieles a confiar en la Providencia, "única guía segura", especialmente en los momentos más difíciles, cuando humanamente "se hace imposible comprender lo que Dios quiere de nosotros." En estas circunstancias, recordó, "estamos llamados a no dudar de su cuidado y de su misericordia"
El Papa Francisco subrayó que la confianza en Dios y la fidelidad a la Iglesia son "dos grandes faros" que iluminan sus vidas. "Tengan la seguridad de que la fe y la esperanza obran milagros", dijo.
También les invitó a dirigir su mirada a la Virgen Inmaculada, haciendo referencia al título de su carta: "¿Quién causa tanta alegría? La Concepción de María!". Esta expresión popular marca la celebración de "La Gritería", una tradición nicaragüense que llena las iglesias cada 7 de diciembre en honor a la Madre de Dios.
El pontífice expresó su deseo de que esta celebración sea fuente de aliento "en las dificultades, incertidumbres y privaciones" e instó a los fieles a abandonarse en los brazos de Jesús con la oración "Dios primero"."
"Quiero subrayar de verdad que la Madre de Dios intercede incesantemente por vosotros, y nosotros pedimos continuamente a Jesús que os tenga siempre de su mano", añadió el Santo Padre.
También animó a los fieles a rezar la "poderosa oración" del rosario, donde los misterios "se abren paso en la intimidad de nuestros corazones, donde encuentra cobijo la libertad de las hijas y de los hijos de Dios, que nadie nos puede arrebatar"
Por último, encomendó al pueblo de Nicaragua a la protección de la Inmaculada Concepción y concluyó con "ese grito sencillo expresado con profunda confianza: 'María es de Nicaragua, Nicaragua es de María'. Así sea!"
La carta del Santo Padre llega en un momento crítico para Nicaragua, poco después de que la Asamblea Nacional aprobara una reforma constitucional propuesta por la dictadura por la que Ortega y Murillo serán en adelante "copresidentes" y tendrán oficialmente el control total del gobierno.
Entre las medidas más controvertidas figura una disposición que exige que "las organizaciones religiosas deben permanecer libres de todo control extranjero"
Desde hace años, el régimen de Ortega ha intensificado una persecución sistemática contra todas las expresiones de fe en el país. Fieles laicos, sacerdotes y obispos son constantemente vigilados, perseguidos, secuestrados e incluso encarcelados en condiciones deplorables.
Numerosos miembros del clero han sido deportados del país y despojados de su ciudadanía nicaragüense, dejándolos apátridas, como es el caso del obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, quien fue exiliado a Roma en enero junto a otro obispo, 15 sacerdotes y dos seminaristas.
Bajo el régimen socialista, los católicos han sido silenciados y las expresiones públicas de fe, como las oraciones por los perseguidos o las actividades pastorales y espirituales, están estrictamente prohibidas.
(La historia continúa más abajo)
De 2018 a 2024 se han registrado 870 ataques contra la Iglesia católica en Nicaragua, según el informe "Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida?", que documenta la gravedad de la crisis.
Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducido y adaptado por CNA.