Por Hannah Brockhaus
Ciudad del Vaticano, 22 sep 2024 / 09:25 am
El papa Francisco recordó este domingo la enseñanza de Jesús de que el verdadero poder se encuentra cuidando a los demás, no explotándolos ni utilizándolos.
"Con una palabra tan sencilla como decisiva, Jesús renueva nuestra manera de vivir. Nos enseña que el verdadero poder no está en el dominio del más fuerte, sino en el cuidado de los más débiles", dijo el Papa en su discurso semanal del Ángelus el 22 de septiembre.
"El verdadero poder -subrayó Francisco- es cuidar de los más débiles, eso te hace grande."
El pontífice pronunció su breve reflexión sobre el Evangelio del día desde una ventana del Palacio Apostólico, que da a la Plaza de San Pedro, donde miles de personas se habían reunido para ver al papa y rezar con él.
Después de dirigir la oración del Ángelus en latín, el papa Francisco recordó a un hombre católico que dedicó su vida a servir a los débiles: Juan Antonio López, un activista medioambiental católico que fue asesinado tras salir de su iglesia en Tocoa, en el noreste de Honduras, el 14 de septiembre.
Además de su labor en defensa del medio ambiente, López era delegado de la Palabra de Dios en la diócesis de Trujillo, donde, con el permiso del obispo local, dirigía las celebraciones de la Palabra de Dios, que incluyen la proclamación del Evangelio y la distribución de hostias eucarísticas previamente consagradas por sacerdotes. Los delegados de la Palabra de Dios prestan su servicio en lugares a los que los sacerdotes acuden con poca frecuencia.
López también fue coordinador de justicia social de su diócesis, miembro fundador del consejo de ecología integral y miembro del Comité Municipal para la Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa. El esposo y padre católico era conocido por su defensa de la creación y de los derechos de los pobres e indígenas frente a la explotación ambiental en Honduras.
"Me uno al luto de la Iglesia y a la condena de toda forma de violencia", dijo el pontífice. "Estoy cerca de los que ven pisoteados sus derechos elementales y de los que trabajan por el bien común respondiendo al grito de los pobres y de la tierra."
"Cuántas personas, cuántas, sufren y mueren a causa de las luchas de poder", dijo el Papa Francisco en su reflexión antes del Ángelus. "Las suyas son vidas que el mundo rechaza, como rechazó a Jesús... Cuando [Jesús] fue entregado en manos de los hombres, no encontró un abrazo, sino una cruz. Sin embargo, el Evangelio sigue siendo una palabra viva y esperanzadora: ¡El que fue rechazado, ha resucitado, es el Señor!"
En su mensaje, el Papa Francisco describió la escena del pasaje evangélico del día: "Hoy el Evangelio de la liturgia (Marcos 9,30-37) nos habla de Jesús que anuncia lo que sucederá en la culminación de su vida: 'El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y cuando lo maten, después de tres días resucitará'"
"Los discípulos, sin embargo, mientras siguen al Maestro, tienen otras cosas en la mente y en los labios", señaló el Papa. "Cuando Jesús les pregunta de qué estaban hablando, no responden"
Este silencio, señaló Francisco, es revelador. "Los discípulos callan porque estaban discutiendo sobre quién era el más grande. ¡Qué contraste con las palabras del Señor! Mientras Jesús les confiaba el sentido de su misma vida, ellos hablaban de poder"
El Papa recordó las palabras de Jesús a sus discípulos: "El que quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos"
Entonces Jesús, explicó el Papa Francisco, ilustró su punto de vista abrazando a un niño, diciendo a sus discípulos:
"Quien recibe a un niño así en mi nombre, me recibe a mí"
"El niño no tiene poder; tiene necesidades", dijo. "Nosotros, todos nosotros, estamos vivos porque hemos sido acogidos, pero el poder nos hace olvidar esta verdad. Entonces nos convertimos en personas que dominan, no en servidores, y los primeros que sufren por ello son los últimos: los pequeños, los débiles, los pobres."
(La historia continúa más abajo)