Por Courtney Mares
Jakarta, Indonesia, Sep 4, 2024 / 02:00 am
En el primer día completo de apariciones públicas del Papa Francisco en Indonesia el miércoles, el Papa pidió a los líderes políticos del país musulmán más grande del mundo que protejan el delicado equilibrio del país de muchas culturas y religiones respetando los derechos humanos de todos, incluidas las minorías.
"Con el fin de fomentar una armonía pacífica y fructífera que asegure la paz y aúne esfuerzos para eliminar los desequilibrios y el sufrimiento que aún persisten en algunas zonas del país, la Iglesia desea incrementar el diálogo interreligioso", dijo el papa Francisco en su discurso inaugural el 4 de septiembre.
El papa fue recibido en Yakarta, la capital indonesia, con una gran ceremonia en el Palacio Merdeka, residencia oficial del presidente indonesio. La ceremonia marcó el inicio de la esperada visita de 11 días del Papa a cuatro países del sudeste asiático y Oceanía.
Los niños agitaron banderas y vitorearon mientras el coche del Papa se acercaba al palacio. El Papa, de 87 años, fue empujado en silla de ruedas hasta la entrada del palacio, donde fue recibido por el presidente Joko Widodo y saludado por una guardia de honor vestida de rojo y blanco.
La primera visita de un Papa a Indonesia en tres décadas se produce en un momento crucial para el país del sudeste asiático, que alberga la mayor población musulmana del mundo. El Papa Pablo VI visitó Indonesia en 1970, y el Papa Juan Pablo II en 1989.
El Papa Francisco y el Presidente Widodo se reunieron en privado en la veranda del palacio presidencial después de la ceremonia de bienvenida.
El Presidente electo de Indonesia, Prabowo Subianto, que asume el cargo el 20 de octubre, también estuvo presente para dar la bienvenida al Papa.
Desde la elección de Prabowo a principios de este año, han surgido preocupaciones con respecto a su historial de derechos humanos y el futuro de la democracia de Indonesia.
En su discurso ante unas 300 autoridades locales, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático reunidos en el palacio, Francisco elogió los esfuerzos de Indonesia por mantener la armonía religiosa en una sociedad tan diversa y subrayó la necesidad de preservar los derechos humanos para todos.
"Vuestro lema nacional Bhinneka tunggal ika (Unidos en la diversidad, literalmente Muchos pero uno) capta bien esta realidad polifacética de pueblos diversos firmemente unidos en una nación", dijo el Papa Francisco.
Con aproximadamente 242 millones de musulmanes -que constituyen el 87 por ciento de la población- Indonesia presenta al Papa Francisco la oportunidad de fortalecer las relaciones entre musulmanes y católicos.
El gobierno indonesio reconoce oficialmente seis religiones: Islam, budismo, hinduismo, confucianismo, catolicismo y protestantismo. El viaje del Papa Francisco es visto como una reafirmación del compromiso de la Iglesia católica con el diálogo interreligioso y la promoción de la armonía religiosa.
"Es una obra de artesanía -repito, de artesanía- confiada a todos, pero de manera especial a quienes están en la vida política, que deben esforzarse por la armonía, la equidad, el respeto de los derechos fundamentales de los seres humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad y la búsqueda de la paz, tanto dentro de la sociedad como con otros pueblos y naciones", dijo Francisco.
"La Iglesia católica está al servicio del bien común y desea fortalecer la cooperación con las instituciones públicas y otros actores de la sociedad civil, pero nunca haciendo proselitismo, siempre en el respeto de los demás, por eso animo a la formación de un tejido social más equilibrado y a garantizar una distribución más eficiente y equitativa de la asistencia social", añadió.
El papa también elogió la alta tasa de natalidad del país, bromeando con que en Occidente algunas familias "prefieren tener sólo un gato o un perrito" a tener hijos. "En esto, ofrecéis un ejemplo a otros países", dijo.
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A medida que el presidente Widodo se acerca al final de su segundo y último mandato, la reunión también sirvió para reflexionar sobre la trayectoria de Indonesia en el fomento de la tolerancia religiosa.
Indonesia emergió de más de 350 años de dominio colonial holandés para declarar la independencia en 1945. Desde entonces, el país ha navegado por las complejidades del pluralismo religioso, enfrentándose en ocasiones a desafíos a la hora de defender las garantías constitucionales de libertad religiosa. Los casos de intolerancia religiosa, los obstáculos burocráticos para las religiones minoritarias y la corrupción son recordatorios del trabajo continuo que se requiere para cumplir con la visión del país de "unidad en la diversidad".
El Papa Francisco dijo: "A veces surgen tensiones violentas dentro de los países porque los gobernantes quieren uniformar todo, imponiendo su visión incluso en cuestiones que deberían dejarse a la autonomía de los individuos o de los grupos asociados"
"A este respecto, hago mías las palabras de san Juan Pablo II durante su visita de 1989 a este mismo palacio", añadió Francisco.
"Entre otras cosas, dijo: 'Al reconocer la presencia de la legítima diversidad, al respetar los derechos humanos y políticos de todos los ciudadanos, y al favorecer el crecimiento de la unidad nacional basada en la tolerancia y el respeto al prójimo, ponéis las bases de esa sociedad justa y pacífica que todos los indonesios desean para sí y anhelan legar a sus hijos.'"
Tras los encuentros formales, el papa Francisco regresó a la Nunciatura Apostólica para mantener un encuentro privado con jesuitas de la región.
Por la tarde, el papa Francisco visitará a los obispos de Indonesia y a la comunidad católica local en la catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Yakarta, situada frente a la mezquita más grande del sudeste asiático, donde el papa participará en un encuentro interreligioso el 5 de septiembre.