La Iglesia conmemora hoy a Santa Xenia y al santo mártir Babyla, así como a los obispos Filón y Teoprovos de Carpatia.
Santa Xenia procedía de una familia aristocrática de Roma y originalmente se llamaba Eusebia. Destacaba por su belleza, su fe en Cristo y su afán por la virtud. Anhelante sobre todo de pureza, virginidad y devoción al Señor, se vio obligada a abandonar su patria en secreto para evitar el matrimonio que sus padres pretendían. Junto con dos de sus antiguas siervas, viajaron a Alejandría, y de allí a la isla de Kos. Finalmente huyeron a Milasa, en Asia Menor, donde se ascetizaron hasta su último sueño.
Oseas fue rebautizada de Eusebia a Xenia tras seguir la virtud de permanecer en su vida, nombre que utilizó cuando cambió la vida aristocrática de Roma por el camino de la crueldad por amor a Cristo.
Santa Xenia procedía de una familia aristocrática de Roma y originalmente se llamaba Eusebia. Destacaba por su belleza, su fe en Cristo y su afán por la virtud. Anhelante sobre todo de pureza, virginidad y devoción al Señor, se vio obligada a abandonar su patria en secreto para evitar el matrimonio que sus padres pretendían. Junto con dos de sus antiguas siervas, viajaron a Alejandría, y de allí a la isla de Kos. Finalmente huyeron a Milasa, en Asia Menor, donde se ascetizaron hasta su último sueño.
Oseas fue rebautizada de Eusebia a Xenia tras seguir la virtud de permanecer en su vida, nombre que utilizó cuando cambió la vida aristocrática de Roma por el camino de la crueldad por amor a Cristo.
Parte: