El joven pakistaní que dio su vida para evitar un atentado terrorista es símbolo de la unidad de los cristianos

Пакистанский юноша, отдавший свою жизнь, чтобы предотвратить теракт, - символ христианского единства

Por Andrés Henríquez

Sala de Prensa de Lima, 25 ene 2025 / 10:00 am

Durante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año, un grupo de creyentes de diferentes confesiones cristianas peregrinó a la tumba de Akash Bashir, el joven salesiano paquistaní que sacrificó su vida en 2015 para evitar un atentado terrorista en su iglesia.

En Pakistán, una nación tradicionalmente islámica, todos consideran al Siervo de Dios Akash Bashir un mártir, según informa la agencia vaticana Fides. Su figura se ha convertido en una "que une a cristianos de todas las confesiones". También los musulmanes le veneran.

"Su sacrificio, dando su vida para proteger a los inocentes que rezaban en la iglesia de San Juan de Lahore, trasciende los límites de la Iglesia y se erige como puente para el diálogo interreligioso con la comunidad musulmana", señala Fides.

Como parte de las actividades de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año, se celebró un servicio ecuménico de oración en su sepultura, en el que los participantes "encomendaron las vidas de los cristianos de Pakistán a la intercesión de este joven"

Entre ellos se encontraban un sacerdote católico, el padre Lazar Aslam, y dos pastores protestantes, I.B. Rocky y Samuel Ashan Khokhar. Este último recordó aquel fatídico día del 15 de marzo de 2015, cuando Bashir salvó muchas vidas al enfrentarse valientemente a un terrorista que pretendía inmolarse dentro de la iglesia.

"Yo me encargaba de recibir los cadáveres, colocarlos en la morgue y hacer una lista de los que habían perdido trágicamente la vida. Recuerdo en particular haber escrito el nombre de Akash Bashir en una de las bolsas para cadáveres", dijo Khokhar.

"Fue un momento conmovedor cuando vi el rostro del muchacho. Aunque sin vida, me impactó su belleza, me conmovió profundamente la sonrisa y la serenidad que emanaban del rostro de Akash. Irradiaba una presencia luminosa y sagrada que recordaba a los primeros mártires cristianos", relató el pastor.

Aslam destacó el "poderoso símbolo de unidad y comunión interreligiosa" que representa el legado del joven paquistaní. "Su figura atrae a personas de diferentes credos e incluso a no cristianos que vienen a visitar y rezar ante su tumba", dijo.

"Fue una experiencia profundamente espiritual, que creó un profundo sentimiento de unidad, reconociéndonos unos a otros como hijos de Dios y compartiendo la humanidad". Con su sacrificio, Akash Bashir sigue inspirando a los fieles pakistaníes a ser solidarios, a proteger su fe y a encarnar en la vida cotidiana los valores del amor, la paz y el diálogo con cada persona", dijo el sacerdote.

Bashir nació en Pakistán el 22 de junio de 1994, en el seno de una familia pobre. Estudió en el Instituto Técnico Don Bosco de Lahore, llevando una vida familiar sencilla y dando un lugar importante al deporte y a la oración.

El 15 de marzo de 2015, el joven de 20 años descubrió que una persona que quería entrar en la iglesia llevaba explosivos bajo la ropa. Intentó impedir que entrara pero no pudo convencer al terrorista de que retrocediera.

Bashir entonces rodeó fuertemente con sus brazos al terrorista y le dijo: "Moriré, pero no te dejaré entrar en la iglesia". El atacante hizo estallar los explosivos, matándose a sí mismo, a Bashir y a otras dos personas. Con su acto heroico evitó que cientos de personas perecieran durante la misa.

Hoy en día, en la iglesia de San Juan de Lahore se celebran anualmente más de 800 bautizos católicos, y muchos jóvenes se han incorporado a la vida activa de las parroquias. Además, para las minorías religiosas, Bashir es "una bendición"

En 2024 concluyó la fase diocesana de la causa de beatificación y canonización de Bashir, que podría convertirse en el primer mártir de Pakistán.

Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.

(La historia continúa más abajo)

Parte:
El joven pakistaní que dio su vida para evitar un atentado terrorista es símbolo de la unidad de los cristianos El joven pakistaní que dio su vida para evitar un atentado terrorista es símbolo de la unidad de los cristianos Por Andrés Henríquez Sala de Prensa de Lima, 25 ene 2025 / 10:00 amDurante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año, un grupo de creyentes de diferentes confesiones cristianas peregrinó a la tumba de Akash Bashir, el joven salesiano paquistaní que sacrificó su vida en 2015 para evitar un atentado terrorista en su iglesia.En Pakistán, una nación tradicionalmente islámica, todos consideran al Siervo de Dios Akash Bashir un mártir, según informa la agencia vaticana Fides. Su figura se ha convertido en una "que une a cristianos de todas las confesiones". También los musulmanes le veneran."Su sacrificio, dando su vida para proteger a los inocentes que rezaban en la iglesia de San Juan de Lahore, trasciende los límites de la Iglesia y se erige como puente para el diálogo interreligioso con la comunidad musulmana", señala Fides.Como parte de las actividades de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año, se celebró un servicio ecuménico de oración en su sepultura, en el que los participantes "encomendaron las vidas de los cristianos de Pakistán a la intercesión de este joven"Entre ellos se encontraban un sacerdote católico, el padre Lazar Aslam, y dos pastores protestantes, I.B. Rocky y Samuel Ashan Khokhar. Este último recordó aquel fatídico día del 15 de marzo de 2015, cuando Bashir salvó muchas vidas al enfrentarse valientemente a un terrorista que pretendía inmolarse dentro de la iglesia."Yo me encargaba de recibir los cadáveres, colocarlos en la morgue y hacer una lista de los que habían perdido trágicamente la vida. Recuerdo en particular haber escrito el nombre de Akash Bashir en una de las bolsas para cadáveres", dijo Khokhar."Fue un momento conmovedor cuando vi el rostro del muchacho. Aunque sin vida, me impactó su belleza, me conmovió profundamente la sonrisa y la serenidad que emanaban del rostro de Akash. Irradiaba una presencia luminosa y sagrada que recordaba a los primeros mártires cristianos", relató el pastor.Aslam destacó el "poderoso símbolo de unidad y comunión interreligiosa" que representa el legado del joven paquistaní. "Su figura atrae a personas de diferentes credos e incluso a no cristianos que vienen a visitar y rezar ante su tumba", dijo."Fue una experiencia profundamente espiritual, que creó un profundo sentimiento de unidad, reconociéndonos unos a otros como hijos de Dios y compartiendo la humanidad". Con su sacrificio, Akash Bashir sigue inspirando a los fieles pakistaníes a ser solidarios, a proteger su fe y a encarnar en la vida cotidiana los valores del amor, la paz y el diálogo con cada persona", dijo el sacerdote.Bashir nació en Pakistán el 22 de junio de 1994, en el seno de una familia pobre. Estudió en el Instituto Técnico Don Bosco de Lahore, llevando una vida familiar sencilla y dando un lugar importante al deporte y a la oración.El 15 de marzo de 2015, el joven de 20 años descubrió que una persona que quería entrar en la iglesia llevaba explosivos bajo la ropa. Intentó impedir que entrara pero no pudo convencer al terrorista de que retrocediera.Bashir entonces rodeó fuertemente con sus brazos al terrorista y le dijo: "Moriré, pero no te dejaré entrar en la iglesia". El atacante hizo estallar los explosivos, matándose a sí mismo, a Bashir y a otras dos personas. Con su acto heroico evitó que cientos de personas perecieran durante la misa.Hoy en día, en la iglesia de San Juan de Lahore se celebran anualmente más de 800 bautizos católicos, y muchos jóvenes se han incorporado a la vida activa de las parroquias. Además, para las minorías religiosas, Bashir es "una bendición"En 2024 concluyó la fase diocesana de la causa de beatificación y canonización de Bashir, que podría convertirse en el primer mártir de Pakistán.Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.(La historia continúa más abajo)
Por Andrés Henríquez Sala de Prensa de Lima, 25 ene 2025 / 10:00 amDurante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año, un grupo de creyentes de diferentes confesiones cristianas peregrinó a la tumba de Akash Bashir, el joven salesiano paquistaní que sacrificó su vida en 2015 para evitar un atentado terrorista en su iglesia.En Pakistán, una nación tradicionalmente islámica, todos consideran al Siervo de Dios Akash Bashir un mártir, según informa la agencia vaticana Fides. Su figura se ha convertido en una "que une a cristianos de todas las confesiones". También los musulmanes le veneran."Su sacrificio, dando su vida para proteger a los inocentes que rezaban en la iglesia de San Juan de Lahore, trasciende los límites de la Iglesia y se erige como puente para el diálogo interreligioso con la comunidad musulmana", señala Fides.Como parte de las actividades de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año, se celebró un servicio ecuménico de oración en su sepultura, en el que los participantes "encomendaron las vidas de los cristianos de Pakistán a la intercesión de este joven"Entre ellos se encontraban un sacerdote católico, el padre Lazar Aslam, y dos pastores protestantes, I.B. Rocky y Samuel Ashan Khokhar. Este último recordó aquel fatídico día del 15 de marzo de 2015, cuando Bashir salvó muchas vidas al enfrentarse valientemente a un terrorista que pretendía inmolarse dentro de la iglesia."Yo me encargaba de recibir los cadáveres, colocarlos en la morgue y hacer una lista de los que habían perdido trágicamente la vida. Recuerdo en particular haber escrito el nombre de Akash Bashir en una de las bolsas para cadáveres", dijo Khokhar."Fue un momento conmovedor cuando vi el rostro del muchacho. Aunque sin vida, me impactó su belleza, me conmovió profundamente la sonrisa y la serenidad que emanaban del rostro de Akash. Irradiaba una presencia luminosa y sagrada que recordaba a los primeros mártires cristianos", relató el pastor.Aslam destacó el "poderoso símbolo de unidad y comunión interreligiosa" que representa el legado del joven paquistaní. "Su figura atrae a personas de diferentes credos e incluso a no cristianos que vienen a visitar y rezar ante su tumba", dijo."Fue una experiencia profundamente espiritual, que creó un profundo sentimiento de unidad, reconociéndonos unos a otros como hijos de Dios y compartiendo la humanidad". Con su sacrificio, Akash Bashir sigue inspirando a los fieles pakistaníes a ser solidarios, a proteger su fe y a encarnar en la vida cotidiana los valores del amor, la paz y el diálogo con cada persona", dijo el sacerdote.Bashir nació en Pakistán el 22 de junio de 1994, en el seno de una familia pobre. Estudió en el Instituto Técnico Don Bosco de Lahore, llevando una vida familiar sencilla y dando un lugar importante al deporte y a la oración.El 15 de marzo de 2015, el joven de 20 años descubrió que una persona que quería entrar en la iglesia llevaba explosivos bajo la ropa. Intentó impedir que entrara pero no pudo convencer al terrorista de que retrocediera.Bashir entonces rodeó fuertemente con sus brazos al terrorista y le dijo: "Moriré, pero no te dejaré entrar en la iglesia". El atacante hizo estallar los explosivos, matándose a sí mismo, a Bashir y a otras dos personas. Con su acto heroico evitó que cientos de personas perecieran durante la misa.Hoy en día, en la iglesia de San Juan de Lahore se celebran anualmente más de 800 bautizos católicos, y muchos jóvenes se han incorporado a la vida activa de las parroquias. Además, para las minorías religiosas, Bashir es "una bendición"En 2024 concluyó la fase diocesana de la causa de beatificación y canonización de Bashir, que podría convertirse en el primer mártir de Pakistán.Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.(La historia continúa más abajo)