Por Walter Sánchez Silva
Personal de AI Prensa, 24 de mayo de 2025 / 07:00 am
El padre Cristian Meriggi, sacerdote exorcista de la Arquidiócesis de Florencia, Italia, compartió las cinco armas espirituales que utiliza y recomienda para combatir al demonio y su influencia.
Meriggi, exorcista desde hace casi 20 años y sacerdote desde hace 27, compartió sus recomendaciones en la página web de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE), a la que pertenece desde 2006.
En su texto, el sacerdote agradeció a su mentor, el padre Mario Boretti; al padre Francesco Bamonte, vicepresidente de la IAE; y al padre Gabriele Amorth, famoso exorcista de la diócesis de Roma y cofundador de la IAE. Amorth, fallecido en 2016, realizó decenas de miles de exorcismos a lo largo de su vida.
"Recuerdo el consejo que me dio don Gabriele antes de despedirnos: "¡Recuerde, don Cristian, que no servimos para nada!"", relató el sacerdote italiano.
Meriggi también dio las gracias al cardenal Ernest Simoni, de 96 años, que "ejerció el ministerio de exorcista incluso antes de que el régimen comunista ateo de Albania lo detuviera en la Nochebuena de 1963. Hoy también ejerce su hermoso ministerio en Toscana"
Meriggi, cuyo guía y maestro en exorcismos fue Boretti, recordó algo que le dijo el difunto sacerdote: "Sin la Comunión, no se puede curar"
Por eso, el sacerdote de 55 años subrayó que "una vida sacramental intensa, un amor por Cristo eucarístico es crucial porque la Eucaristía es el verdadero camino para la curación y la liberación. Adoración y Comunión!"
El exorcista también destacó que es muy importante "vivir con firmeza el sacramento de la confesión. A través de ella, encontramos la misericordia de Dios, que no sólo nos confirma el perdón de nuestros pecados, sino que, con su gracia, penetra profundamente en las zonas más oscuras del alma, donde nuestros pecados tienen sus raíces"
Otra arma espiritual importante en la lucha contra el demonio es "vivir, como dice San Pablo, en cuanto de nosotros dependa, en paz con todos. Una intensa vida de caridad en la que pensemos no sólo en nuestras necesidades, sino también en las de los demás, rezando y trabajando por su bien, buscando y dando el perdón"
"Vivir todo, cada momento de nuestra vida, como un don, conscientes de que todo obra para el bien de quien ama a Dios, incluso los momentos más difíciles", exhortó el exorcista.
Meriggi destacó también que es esencial "alimentar una devoción fiel y amorosa a la Virgen María. Hagamos nuestra la oración de la Iglesia: además de la santa Misa y la Liturgia de las Horas, también el santo rosario. Y también la devoción a los santos y a las benditas almas del purgatorio"
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"Además de la vida sacramental, el uso de los sacramentales es de gran beneficio. Son como medicinas que, junto con los sacramentos, nos ayudan a llevar la gracia de Dios a todos los ámbitos de nuestra vida", señaló el sacerdote italiano.
Según el Catecismo de la Iglesia Católica, los sacramentales "son signos sagrados que tienen semejanza con los sacramentos. Significan efectos, particularmente de naturaleza espiritual, que se obtienen por intercesión de la Iglesia."
Los sacramentales pueden incluir crucifijos, agua bendita, medallas y sal bendita, entre otros.
Por último, Meriggi subrayó que "toda la vida de la Iglesia es medicinal, es un camino de liberación, de curación, de consuelo, que lleva a la resurrección en Cristo, a vivir nuestros días en el amor y en la paz, a alejar o expulsar de nuestras vidas al enemigo y su influencia"
Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.