Por Nicolás de Cárdenas
Madrid, España, 26 de febrero de 2025 / 18:07 pm
La abadesa clarisa del Monasterio del Santo Cristo de Balaguer, en la provincia de Lérida, en el noreste de España, critica una norma de 2018 establecida por el Papa Francisco que disuelve las comunidades de religiosas con menos de cinco monjas, una norma que no se aplica a las comunidades masculinas.
La hermana María Victoria Triviño, OSC, hizo su crítica en un artículo publicado por la revista Catalunya Cristiana a propósito del reciente cierre del Monasterio de Santa María de Pedralbes en Barcelona que tenía 700 años de existencia.
Preguntada por el motivo del cierre, "que la gente, dolida y perpleja, dirige cada día a algunas de las clarisas", la monja explicó que el Santo Padre publicó en 2016 la constitución apostólica Vultum Dei Quaerere, pero subrayó que el documento "no afectaba a los monjes"."
Del mismo modo, respecto a la instrucción Cor Orans, publicada en 2018 para aplicar Vultum Dei Quaerere, la monja clarisa señaló que "afecta a los monasterios femeninos de todo el mundo, no a los masculinos"
Esta instrucción establece que "si un monasterio tiene solo cinco monjas, pierde su autonomía y debe afiliarse a otro monasterio". Además, si baja de ese número, debe ser suprimido, según Triviño.
En tal caso, se nombra un visitador apostólico que, si emite un informe negativo a la Curia Romana, "se ordena el traslado de las hermanas" y se cierra el edificio.
En opinión de la abadesa, esta norma "que en circunstancias normales puede ser oportuna, en un momento difícil de crisis vocacional, de crisis de valores, de crisis económica, etcétera, ha tenido como efecto la confiscación de bienes eclesiásticos por la propia Iglesia"
En su disertación, la abadesa señaló que, al igual que el hábito de las clarisas puede adaptarse "según las regiones frías", tal y como recoge su regla, "cada monasterio adquiere peculiaridades 'según la región' en la que vive"."
"Si el cierre de un monasterio supone siempre la pérdida de su producción de elementos litúrgicos, de la influencia intercesora en la ciudad, la pérdida de una presencia que da testimonio [en un entorno], tantas veces secular, de que 'Dios existe y nos hace felices', a todo ello hay que añadir características distintivas como el legado artístico, la influencia cultural, musical, artesanal, etc. Después de todo esto, siempre habrá que lamentar la desacralización de un lugar sagrado", señaló.
En este sentido, la abadesa también lamentó el cierre de otros monasterios como el de la Santísima Trinidad de Valencia (fundado en 1242), el Monasterio de Santa. Clara la Real de Toledo (fundado en 1254), o el Monasterio de Santa Clara de Salamanca, fundado por Santa Clara de Asís en 1238.
La abadesa concluyó que "ya se ha perdido mucho. Y sólo [con la intervención del] Dicasterio Romano para [los Institutos de] Vida Consagrada [y las Sociedades de Vida Apostólica] podemos evitar más pérdidas". ¿Cómo? Atenuando las instrucciones dadas para todos los monasterios femeninos"
En su opinión, deben ser las monjas las que "llegado el momento, puedan tomar las opciones de continuar o cerrar según su situación real, como los monasterios masculinos, para los que no se establecen límites"
Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.