Por Diego López Colín
Puebla, México, 8 de noviembre de 2024 / 12:55 pm
Mientras avanza una medida legislativa que "busca la despenalización total del aborto" en la Ciudad de México, la Iglesia católica del país manifiesta su oposición y preocupación, y los obispos mexicanos señalan que, como pastores, no pueden "permanecer callados" ante lo que consideran una amenaza al derecho fundamental a la vida.
Las comisiones de Administración y Procuración de Justicia y de Igualdad de Género del Congreso del Distrito Federal votaron el 4 de noviembre a favor de la propuesta que busca eliminar los artículos del Código Penal que penalizan el aborto inducido voluntario, manteniendo sólo el aborto forzado penado por la ley.
En un comunicado del 6 de noviembre, la Conferencia del Episcopado Mexicano advirtió que, contrario a lo que afirman quienes defienden la medida, eliminar el límite actual del aborto a las 12 semanas de gestación -ya permitido en la Ciudad de México- "abriría la puerta a la interrupción del embarazo en cualquier momento"."
Los obispos también señalaron que esta medida "pone en riesgo la salud y la vida de las mujeres al crear la falsa percepción de que el aborto es seguro y la única opción ante un embarazo en circunstancias difíciles"
Advirtieron también que, de aprobarse, la reforma podría convertirse en un precedente que "se extenderá a otros estados de la república"."
La medida no ha sido programada para ser votada por el pleno del Congreso, y a última hora del miércoles, el medio de comunicación Infobae informó que la medida ha sido pospuesta indefinidamente.
Infobae informó que la decisión de retrasar la consideración de la medida fue en parte en respuesta a las protestas de grupos provida frente a las instalaciones de la Legislatura.
En su mensaje, el episcopado mexicano exhortó a la comunidad católica a "trabajar y acompañar a todas las mujeres", especialmente a aquellas que "atraviesan por situaciones dramáticas y vulnerables", ofreciéndoles alternativas reales y apoyos concretos.
También pidieron a los fieles "hacer oír nuestra voz en la plaza pública" y promover una "cultura de la vida" que defienda a los más vulnerables, fomentando una sociedad que valore y respete la vida humana en todas sus etapas.
"Esta tarea nos desafía a todos", subrayaron los prelados.
Los obispos reafirmaron su compromiso de "seguir prestando asistencia espiritual y material" a quienes lo necesiten, extendiendo su comprensión y amor a aquellas mujeres que han vivido el "drama del aborto"."
Finalmente, los pastores mexicanos enfatizaron que "el derecho a la vida no es una cuestión de ideología o de simple opinión política" y subrayaron que la vida humana tiene un sentido y un significado, que "ninguna ley puede eliminar o cambiar"."
Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.