Por Hannah Brockhaus
Ciudad del Vaticano, 9 de octubre de 2024 / 10:30 am
Cuando el papa Francisco anunció el 6 de octubre que crearía 21 nuevos cardenales a finales de este año, también dio a la diócesis de Roma su nuevo vicario general.
Al enumerar los nombres de los nuevos cardenales, el papa nombró a "Su Excelencia monseñor Baldassare Reina, que será, a partir de hoy, vicario general de la diócesis de Roma."
Desde mayo de 2022, Reina ha pasado de ser un sacerdote de Agrigento, Sicilia, que servía en el Dicasterio para el Clero en el Vaticano, a arzobispo y cardenal a cargo de la diócesis del obispo de Roma: el papa.
El obispo designado cardenal Baldassare Reina ha estado temporalmente a cargo de la diócesis de Roma en ausencia de un vicario general después de que el Papa Francisco transfiriera al cardenal Angelo De Donatis a un puesto como jefe de la penitenciaría apostólica del Vaticano en abril.
Reina, de 53 años, era el vice regente de Roma, el segundo al mando, desde enero de 2023, cuando la diócesis fue reestructurada bajo una nueva constitución.
El ascenso se produjo menos de un año después de que Reina hubiera sido nombrado obispo auxiliar de Roma con responsabilidad sobre el "sector occidental" de la ciudad.
Reina también ha sido rector durante nueve años del seminario mayor de Agrigento, en el sur de la isla italiana de Sicilia.
También ha impartido clases de Sagrada Escritura en varias instituciones educativas tras obtener un máster en teología bíblica por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en 1998.
El arzobispo ha sido sacerdote durante 29 años. Será nombrado cardenal el 8 de diciembre.
En una carta del 7 de octubre a los católicos de Roma, Reina escribió que la "entrega del Papa Francisco a la Iglesia universal y la profecía que nos ha regalado en estos años de pontificado me impulsan a trabajar por una Iglesia transparente y pobre, capaz de liberar y difundir la fragancia del Evangelio."
Ahora, el Papa Francisco deberá nombrar a un vice regente, la figura que asiste al cardenal vicario en la gestión de la diócesis, que también ha reconfigurado recientemente.
En un documento del 1 de octubre publicado el martes por la diócesis de Roma, el pontífice dijo que había decidido incorporar el sector central de la diócesis a los otros cuatro sectores.
Francisco explicó en el motu proprio La Vera Bellezza ("La verdadera belleza") que con el éxodo de residentes del centro histórico, el número de parroquias católicas en esa zona geográfica se ha reducido a 35, muchas de ellas con pocos feligreses. La gran afluencia de turistas también ha repercutido en las necesidades pastorales de la zona.
La diócesis de Roma estaba dividida en cinco sectores y cada uno de ellos en prefecturas. Ahora, las cinco prefecturas del sector central formarán parte de los sectores norte, este, sur y oeste.
"En esta visión, ya no hay un centro aislado y una periferia dividida en partes separadas sino que, en una visión dinámica que no prevé muros sino puentes, la diócesis de Roma será concebida como un único centro que se expande a través de los cuatro puntos cardinales", dijo.
El Papa añadió que espera que este cambio disuelva "la tensión bilateral que se ha arraigado en la percepción social y eclesial a lo largo del tiempo entre el centro histórico y las periferias" de Roma.
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Dijo que el Año Jubilar de 2025, más que una ocasión para acoger a peregrinos de todo el mundo, debería ser también un tiempo de peregrinación para los propios romanos y una oportunidad para redescubrir las riquezas espirituales que se encuentran en las iglesias y tradiciones religiosas del centro de Roma.
"Deseo reforzar la percepción unitaria y sinodal de la diócesis de Roma a partir de su configuración geográfica, para que pueda explicar mejor el auténtico sentido de su centralidad y de su belleza", dijo el Papa Francisco.
"La diócesis de Roma es un lugar de peregrinación para todos los romanos".