Por Andrés Henríquez
Personal de ACI Prensa, Mar 19, 2025 / 06:00 am
El arzobispo de Puerto Príncipe, Haití, Max Leroy Mésidor, pidió ayuda a la comunidad internacional para salvar la vida de los haitianos ante la ola de violencia que continúa afectando al país caribeño. "No se cansen de Haití", dijo el prelado.
"Por favor, no se demoren, porque estamos al borde del desastre", suplicó Mésidor -que también es presidente de la Conferencia Episcopal de Haití- en una entrevista concedida a la agencia de noticias SIR.
El arzobispo también describió la misión de apoyo policial liderada por Kenia y aprobada por la ONU.
La ONU señaló que la violencia en Haití no tiene precedentes y que cada cifra que se da a conocer constituye "un nuevo récord"."
Mésidor dijo que cree que se necesita "más personal" y "equipamiento más adecuado" junto con "un plan de seguridad claro" y "un compromiso continuado" por parte de los responsables para que la misión tenga verdadero éxito.
"Puerto Príncipe está prácticamente rodeado de bandas armadas. Se calcula que el 85% de la capital está fuera del control del Estado. Y hay una necesidad desesperada de señales de mejora. La situación es la misma en los suburbios, particularmente en las montañas de Kenscoff", comentó Mésidor.
A pesar de la violencia, la Iglesia católica en Haití se ha mantenido fiel a su misión, "dentro de los límites de lo posible, por supuesto", dijo. El arzobispo aseguró que siguen llevando "una palabra de esperanza y coraje a esta gente abrumada y exhausta", al tiempo que "responsabilizan a las autoridades por su inacción e indiferencia"
"La Iglesia está tratando de apoyar a los desplazados proporcionándoles alimentos, agua potable, medicinas y ropa. Las actividades de recaudación de fondos y los bienes recibidos en las procesiones de ofrendas durante la Misa se distribuyen entre estas personas, especialmente mujeres, niños y ancianos, que han tenido que abandonar sus casas y posesiones para huir de la barbarie", añadió.
Mésidor, haciéndose eco de las palabras del Papa Francisco, subrayó que el pueblo haitiano necesita urgentemente "una ayuda eficaz y una solidaridad clara"
"En Haití, la sangre corre todos los días: Los niños mueren, los ancianos son asesinados a tiros, barrios enteros son quemados y destruidos. Es cierto que hay muchas reuniones y debates internacionales sobre Haití, pero no vemos realmente su impacto. Por favor, ayúdennos a salvar las vidas de una población prácticamente abandonada a su suerte", concluyó.
Esta historia fue publicada por primera vez por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.