Por Madalaine Elhabbal
Washington, D.C. Newsroom, Sep 26, 2024 / 14:50 pm
El patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, ha invitado a los fieles a participar en una jornada de oración y ayuno el 7 de octubre, un año después de que Hamás lanzara su brutal ataque sorpresa contra Israel.
"Se acerca el mes de octubre", escribió Pizzaballa en una carta del 26 de septiembre dirigida al Patriarcado Latino de Jerusalén, "y con él la constatación de que desde hace un año Tierra Santa, y no sólo ella, está sumida en una vorágine de violencia y odio nunca vista ni experimentada antes"."
"La intensidad y el impacto de las tragedias que hemos presenciado en los últimos 12 meses han lacerado profundamente nuestra conciencia y nuestro sentido de la humanidad", añadió Pizzaballa, señalando cómo el conflicto ha "asestado un profundo golpe" a la conciencia social y política de la región.
Según los últimos informes, los terroristas de Hamás mataron a unos 1.200 israelíes durante los ataques del 7 de octubre, tomando como rehenes a otros 251 civiles.
El Ministerio de Sanidad palestino, dirigido por Hamás, calcula que un total de 40.005 palestinos, y otros 623 en Cisjordania, incluidos militantes de Hamás, han muerto desde el comienzo de la guerra entre Israel y Hamás.
Mientras tanto, la situación entre Líbano y el norte de Israel ha seguido agravándose, con continuos bombardeos y ataques con misiles lanzados contra ambos bandos desde el 7 de octubre.
En el último ataque, el 23 de septiembre, Israel lanzó una serie de bombas sobre Líbano que causaron la muerte de al menos 558 personas, entre ellas 50 niños y 94 mujeres. Otras 1.800 resultaron heridas en los ataques.
Desde entonces, las fuerzas israelíes han interceptado un misil balístico de Hezbolá disparado contra Tel Aviv el 25 de septiembre. Se cree que es el primer misil balístico lanzado por Hezbolá contra Israel.
Desde el inicio del conflicto, Pizzaballa ha abogado incansablemente por la paz y el alto el fuego en la región. En la carta, el patriarca latino declaró que los fieles deben seguir pidiendo a los líderes que vuelvan a comprometerse con la justicia, la libertad, la dignidad y la paz.
"También nosotros tenemos el deber de comprometernos por la paz, en primer lugar preservando nuestros corazones de todo sentimiento de odio y, en su lugar, abrigando el deseo del bien para todos", afirmó. "Comprometiéndonos, cada uno en los contextos de su propia comunidad y en las formas que podamos, debemos apoyar a los necesitados, ayudar a quienes están personalmente comprometidos para aliviar el sufrimiento de los afectados por esta guerra, y promover toda acción de paz, reconciliación y encuentro".
Pizzaballa también recordó a su audiencia en la misiva que la Iglesia celebra la fiesta de María, Reina del Rosario, el 7 de octubre.
"Que cada uno de nosotros, con el rosario o de la forma que considere oportuna, personalmente, pero mejor aún en comunidad, encuentre un momento para detenerse a orar y llevar al 'Padre misericordioso y Dios de toda consolación' (2 Cor 1,3) nuestro deseo de paz y reconciliación", concluyó.
Pizzaballa.