Por AC Wimmer
Sala de Prensa de la CNA, Feb 23, 2025 / 08:40 am
Los rezos llenaron el domingo la Basílica de San Pedro cuando el arzobispo Rino Fisichella pronunció la homilía preparada por el papa Francisco ante más de 4.000 diáconos permanentes reunidos para una misa jubilar especial, mientras el pontífice permanece hospitalizado por una neumonía.
El mensaje, centrado en el servicio desinteresado y el perdón, hizo hincapié en tres aspectos fundamentales del ministerio diaconal que el papa describió como "perdón, servicio desinteresado y comunión"."
"De hecho, el perdón es un elemento indispensable de toda vocación eclesial y una exigencia de toda relación humana", afirmó el Papa en la homilía, leída por Fisichella, que es pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización.
Durante la histórica ceremonia del 23 de febrero, 23 hombres de ocho países fueron ordenados diáconos permanentes. El encuentro internacional atrajo a importantes delegaciones de todo el mundo, siendo Italia el país que envió el grupo más numeroso, seguido de 1.300 diáconos de Estados Unidos, 656 de Francia y un número considerable de otras naciones.
El mensaje del Papa pedía a los diáconos que vieran su ministerio como algo transformador tanto para ellos como para la sociedad. "A través de vuestro ministerio, os dedicáis a ser 'escultores' y 'pintores' del rostro misericordioso del Padre, y testigos del misterio del Dios Uno y Trino", declaró la homilía.
Haciendo referencia a San Lorenzo, patrón de los diáconos, el Papa recordó cómo cuando se le pidió que entregara los tesoros de la Iglesia, el santo señaló a los pobres y proclamó: "¡Estos son nuestros tesoros!". Esta historia sirvió para ilustrar el mensaje más amplio del Papa sobre el auténtico servicio y la comunión.
Fisichella destacó la presencia espiritual del Papa en la celebración, señalando que, aunque ausente físicamente debido a su hospitalización en el Hospital Gemelli de Roma, su mensaje resonó profundamente a través de la basílica, donde "la comunión adquiere su dimensión más plena y significativa"."
La misa marcó un momento crucial en el año jubilar en curso, en el que el Papa subrayó que la ordenación "no es un ascenso, sino un descenso", y pidió a los diáconos que se hagan "pequeños" en el humilde servicio a los demás.
"Vuestra misión os aparta de la sociedad para sumergiros en ella y hacer que sea un lugar cada vez más abierto y acogedor para todos", afirmó la homilía, que describió como "una de las expresiones más bellas de una Iglesia sinodal"
El Papa concluyó encomendando a los diáconos a la Virgen María y a San Lorenzo. El Papa concluyó encomendando los diáconos a la Virgen María y a San Lorenzo, llamándoles a ser "apóstoles del perdón, servidores desinteresados de nuestros hermanos y hermanas, y constructores de comunión".
La celebración puso de manifiesto el compromiso de la Iglesia universal con el ministerio diaconal, al tiempo que continuaron las oraciones por la recuperación del Papa de una neumonía bilateral.
El Papa, que se encuentra en la diócesis de Roma, ha sido nombrado diácono por el Papa Benedicto XVI.