Por Almudena Martínez-Bordiú
Madrid, España, Sep 17, 2024 / 06:00 am
El obispo nicaragüense exiliado Rolando Álvarez será uno de los participantes en la segunda y última sesión del Sínodo de la Sinodalidad, que tendrá lugar en el Vaticano del 2 al 27 de octubre.
El nombre del obispo de Matagalpa, que fue deportado a Roma el 14 de enero por el régimen de Daniel Ortega, aparece en la lista de participantes en el sínodo elegidos directamente por el papa Francisco.
La participación de Álvarez en el sínodo supondrá un cambio importante respecto al perfil bajo que ha mantenido desde que llegó a la Ciudad Eterna a principios de este año.
Hasta ahora, el obispo, conocido por su inquebrantable defensa de los derechos humanos y sus duras críticas a la dictadura nicaragüense, ha tenido pocas apariciones públicas.
El 15 de enero se publicaron las primeras imágenes del obispo en el exilio, cuando se unió a otros sacerdotes desterrados para celebrar misa en una iglesia de Roma.
En junio visitó la ciudad española de Sevilla, así como el Santuario de Covadonga en Asturias, España.
Álvarez, de 57 años, fue nombrado obispo de Matagalpa en 2011 por el Papa Benedicto XVI. Su férrea defensa de los derechos humanos frente a los abusos del régimen -especialmente durante las manifestaciones civiles de 2018- le valió una implacable persecución por parte del gobierno del dictador Ortega.
A partir de agosto de 2022, Álvarez se vio obligado a permanecer recluido en su casa episcopal junto a otros sacerdotes, seminaristas y un laico.
Dos semanas después, cuando casi se les había acabado la comida, la policía irrumpió en la casa y secuestró a Álvarez para trasladarlo a Managua, la capital del país.
El 10 de febrero de 2023, la dictadura lo condenó a 26 años y cuatro meses de prisión, acusándolo de "traidor a la patria". Fue encarcelado en la prisión La Modelo, adonde son enviados los presos políticos.
Un día antes de ser sentenciado, Álvarez se había negado a subir a un avión lleno de más de 200 presos políticos que el régimen envió a Estados Unidos.
Finalmente fue exiliado a Roma el 14 de enero tras la mediación del Vaticano, junto con el obispo de Siuna, Isidoro Mora, y otros sacerdotes y seminaristas.
Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.