Exorcistas: 9 prácticas a evitar cuando se lucha contra el demonio

Экзорцисты: 9 практик, которых следует избегать в борьбе с дьяволом

Por Eduardo Berdejo

Personal de AIIC Prensa, 12 Ene 2025 / 07:00 am

La Asociación Internacional de Exorcistas ha expresado su preocupación por varias prácticas erróneas, entre ellas las realizadas por algunos sacerdotes, que confunden a los fieles que buscan ayuda ante posibles acciones extraordinarias del demonio.

La asociación, que cuenta con unos 900 exorcistas miembros en todo el mundo, lanzó su advertencia en un artículo publicado el 6 de enero en la página web de la organización con el fin de "ofrecer las aclaraciones necesarias para poder actuar bien en la prestación de la misericordia divina a través del ministerio del exorcismo".

La asociación, que cuenta con unos 900 miembros exorcistas en todo el mundo, lanzó su advertencia en un artículo publicado el 6 de enero en la página web de la organización con el fin de "ofrecer las aclaraciones necesarias para poder actuar bien en la prestación de la misericordia divina a través del ministerio del exorcismo"

La asociación publicó el artículo porque "se han advertido algunas prácticas pastorales que, en lugar de prestar un servicio al cuerpo herido de Cristo, aumentan su sufrimiento y causan desorientación." Los exorcistas piden a los católicos que tengan en cuenta estas observaciones "para evitar actitudes y métodos que no corresponden a la auténtica obra del Señor Cristo"

El texto también señala que en los últimos años ha aumentado el número de los que acuden a los exorcistas debido a que las personas se preguntan o están convencidas de que son "víctimas de una acción extraordinaria del demonio", ya sea una vejación, una obsesión, una posesión o una infestación.

Sin embargo, los exorcistas advierten de que hay casos en los que esta creencia -que requiere confirmación con un examen riguroso- es sostenida a menudo "por personas que, sin formación específica en la materia y sin mandato del ordinario competente, actúan de forma inadecuada, causando confusión en el pueblo de Dios."

La Asociación Internacional de Exorcistas advierte así sobre las siguientes nueve prácticas pastorales erróneas que desorientan a las personas que buscan ser liberadas de la acción extraordinaria del maligno.

La asociación comienza criticando la actitud de algunos sacerdotes, consagrados y laicos que, sin formación adecuada y sin mandato episcopal, "en lugar de derivar los casos de posible acción extraordinaria del maligno" a un exorcista, emplean "métodos arbitrarios de liberación" no autorizados por el obispo.

"Más grave aún es cuando disuaden a los fieles de acudir al exorcista oficial de su diócesis, sugiriéndoles que busquen a otros exorcistas notables considerados 'más poderosos' o [alegando] una supuesta actividad demoníaca extraordinaria que ellos han detectado."

La asociación señala que "es deplorable que algunos, en lugar de anunciar el Evangelio de Jesucristo que libera al hombre de la esclavitud del mal y del pecado, centren su atención exclusivamente en la presencia y la obra del demonio", haciendo creer a quienes buscan ayuda que "la liberación depende únicamente de una repetición compulsiva de oraciones y bendiciones,"cuando la paz de Cristo "sólo puede obtenerse a través de una vida de caridad, alimentada por la palabra de Dios, por la oración, por la frecuentación de los sacramentos de la Eucaristía y de la confesión, y por una auténtica devoción a la Virgen Inmaculada."

La asociación lamenta que algunos sacerdotes, incluidos los exorcistas, descuiden "el serio y riguroso discernimiento prescrito por los Praenotanda (directrices) del Rito de los Exorcismos" y utilicen "criterios ajenos a la fe católica, validando conceptos de origen esotérico o New Age." El artículo advierte de que se trata de un planteamiento "inaceptable y contrario a la fe y doctrina de la Iglesia."

La asociación también critica a quienes utilizan procedimientos supersticiosos, como solicitar "fotografías o vestimentas para identificar posibles males", así como tocar "determinados puntos del cuerpo del fiel para 'diagnosticar la presencia de entidades malignas' o para 'expulsar la negatividad'", o sugerir un uso indebido de sacramentales como agua, sal o aceite bendito "que algunos llaman 'exorcismo'.'"

El artículo advierte de que "se trata de actitudes incorrectas que alimentan una mentalidad y una práctica supersticiosa, atentan contra la dignidad del cuerpo, templo del Espíritu Santo, y dan lugar a un uso mágico de los objetos bendecidos."

(La historia continúa más abajo)

El artículo afirma que "es inaceptable que algunos sacerdotes o agentes de pastoral colaboren con los llamados 'videntes' o supuestos carismáticos" enviándoles a la persona que sufre en lugar de ponerla en contacto con exorcistas nombrados por los obispos.

"Peor aún, cuando es el propio exorcista diocesano quien delega en estos personajes la tarea que la Iglesia le ha encomendado, es decir, el discernimiento autorizado de una verdadera actividad demoníaca extraordinaria"

La asociación recuerda que el exorcista debe responsabilizarse del sufrimiento ajeno y "no omitir tomarse el tiempo de discernimiento personal... para verificar la posible acción extraordinaria del demonio" y así atender pastoralmente a sus víctimas.

La asociación explica que el exorcista no sólo sigue los criterios tradicionales para determinar si una persona sufre una acción extraordinaria del demonio, sino que también se apoya en la experiencia de exorcistas consagrados y, en algunos casos, "en el consejo de personas expertas en medicina y psiquiatría".

Los exorcistas subrayan así que no se puede "excluir a priori la consulta a las ciencias psicológicas y psiquiátricas, y de otras disciplinas positivas, que en algunos casos pueden ayudar a comprender el origen de males que no necesariamente son de origen preternatural"."

"Esta actitud no sólo es engañosa, sino que expone a las personas a riesgos innecesarios, ignorando la aportación, a veces decisiva, de las modernas disciplinas médicas y psicológicas"

La asociación llama a no caer en "el ansioso deseo de identificar a toda costa una extraordinaria acción demoníaca como causa operativa del sufrimiento [de alguien]", sobre todo sin haber hecho previamente un serio discernimiento.

En su artículo, la asociación señala que, aunque la práctica de la brujería se ha generalizado, no se debe caer en "la temerosa actitud" de ver en ella el origen de todos los males y desgracias que puedan sobrevenir a una persona.

Los exorcistas señalan que "el sentido común y la experiencia también enseñan que cuando un mal ha podido ser causado realmente por la brujería, concentrarse en su identificación" y asegurar a las personas que han sido víctimas es inútil e irrelevante para su liberación, además de perjudicial, ya que pueden empezar a verter "sentimientos de odio" hacia los presuntos autores de la maldición.

Por el contrario, es importante centrar la atención de la persona "en los remedios de gracia que ofrece la Iglesia y en el camino cristiano a seguir", enseñando la certeza de que "Dios no abandona a su criatura que pasa por una prueba, sino que de alguna manera sufre con ella y al mismo tiempo la sostiene y consuela con su gracia."

Igualmente, enseñando "la convicción de que todo sufrimiento, causado por cualquier mal que pueda golpearnos en la vida, si se acepta con amor y ofrecimiento a Dios, convierte el mal en bien."

La asociación también alerta sobre el error de la llamada "curación intergeneracional" y lamenta que "algunos sacerdotes e incluso algunos exorcistas" lleven a cabo esta práctica "como condición 'sine qua non' (absolutamente necesaria), sin la cual no puede haber curación ni liberación, sin darse cuenta del daño a su fe y a la de las personas, así como de las consecuencias que éstas pueden sufrir a nivel existencial"."

"Varios ordinarios locales y conferencias episcopales ya han intervenido en este ámbito, dando razones doctrinales que demuestran cómo esta práctica carece de fundamentos bíblicos y teológicos." La asociación pone como ejemplo la reciente nota doctrinal sobre el tema de la Conferencia Episcopal Española.

Además de las prácticas mencionadas, el artículo de la asociación también recuerda que los exorcistas están llamados a dejar que la paz de Cristo habite en ellos, rechazando toda forma de miedo porque "sea cual sea la razón que lo provoca, cuando se cultiva conduce al debilitamiento de la fe y a la pérdida de la confianza en Dios."

El demonio se sirve del miedo "para reducir al hombre a la esclavitud"; por eso, un sacerdote que temiera al demonio "en el ejercicio de su ministerio o en su vida cotidiana no podría ejercer el ministerio del exorcismo sin exponerse a graves peligros para su vida espiritual, sobre todo si en lugar de cultivar la confianza y el abandono total de sí mismo en las manos misericordiosas de Dios, pretendiera afrontarlo con prácticas más o menos supersticiosas."

"En la Biblia, la invitación de Dios a no tener miedo resuena al menos 365 veces", señala la asociación.

El artículo señala que ciertas películas han contribuido a crear "una idea oscura, inquietante y terrorífica del sacramental del exorcismo", además de alimentar "una curiosidad morbosa por lo sobrenatural."

Sin embargo, la asociación asegura que la experiencia demuestra que este ministerio "está impregnado de una profunda alegría", ya que sus miembros son testigos de "la poderosa acción de Cristo resucitado" y de la intercesión de la Virgen Inmaculada, de los santos y beatos, y de los ángeles que son "fieles servidores del Altísimo"."

"La principal tarea de todo exorcista será, por tanto, dar paz y esperanza, evitando cualquier gesto o comportamiento que cause confusión y alimente el miedo, siguiendo la invitación del Apóstol Pablo: 'Sed imitadores míos, como yo lo soy de Cristo'", señala la Asociación Internacional de Exorcistas.

Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.

Parte:
Exorcistas: 9 prácticas a evitar cuando se lucha contra el demonio Exorcistas: 9 prácticas a evitar cuando se lucha contra el demonio Por Eduardo Berdejo Personal de AIIC Prensa, 12 Ene 2025 / 07:00 amLa Asociación Internacional de Exorcistas ha expresado su preocupación por varias prácticas erróneas, entre ellas las realizadas por algunos sacerdotes, que confunden a los fieles que buscan ayuda ante posibles acciones extraordinarias del demonio.La asociación, que cuenta con unos 900 exorcistas miembros en todo el mundo, lanzó su advertencia en un artículo publicado el 6 de enero en la página web de la organización con el fin de "ofrecer las aclaraciones necesarias para poder actuar bien en la prestación de la misericordia divina a través del ministerio del exorcismo". La asociación, que cuenta con unos 900 miembros exorcistas en todo el mundo, lanzó su advertencia en un artículo publicado el 6 de enero en la página web de la organización con el fin de "ofrecer las aclaraciones necesarias para poder actuar bien en la prestación de la misericordia divina a través del ministerio del exorcismo"La asociación publicó el artículo porque "se han advertido algunas prácticas pastorales que, en lugar de prestar un servicio al cuerpo herido de Cristo, aumentan su sufrimiento y causan desorientación." Los exorcistas piden a los católicos que tengan en cuenta estas observaciones "para evitar actitudes y métodos que no corresponden a la auténtica obra del Señor Cristo"El texto también señala que en los últimos años ha aumentado el número de los que acuden a los exorcistas debido a que las personas se preguntan o están convencidas de que son "víctimas de una acción extraordinaria del demonio", ya sea una vejación, una obsesión, una posesión o una infestación.Sin embargo, los exorcistas advierten de que hay casos en los que esta creencia -que requiere confirmación con un examen riguroso- es sostenida a menudo "por personas que, sin formación específica en la materia y sin mandato del ordinario competente, actúan de forma inadecuada, causando confusión en el pueblo de Dios."La Asociación Internacional de Exorcistas advierte así sobre las siguientes nueve prácticas pastorales erróneas que desorientan a las personas que buscan ser liberadas de la acción extraordinaria del maligno.La asociación comienza criticando la actitud de algunos sacerdotes, consagrados y laicos que, sin formación adecuada y sin mandato episcopal, "en lugar de derivar los casos de posible acción extraordinaria del maligno" a un exorcista, emplean "métodos arbitrarios de liberación" no autorizados por el obispo."Más grave aún es cuando disuaden a los fieles de acudir al exorcista oficial de su diócesis, sugiriéndoles que busquen a otros exorcistas notables considerados 'más poderosos' o [alegando] una supuesta actividad demoníaca extraordinaria que ellos han detectado."La asociación señala que "es deplorable que algunos, en lugar de anunciar el Evangelio de Jesucristo que libera al hombre de la esclavitud del mal y del pecado, centren su atención exclusivamente en la presencia y la obra del demonio", haciendo creer a quienes buscan ayuda que "la liberación depende únicamente de una repetición compulsiva de oraciones y bendiciones,"cuando la paz de Cristo "sólo puede obtenerse a través de una vida de caridad, alimentada por la palabra de Dios, por la oración, por la frecuentación de los sacramentos de la Eucaristía y de la confesión, y por una auténtica devoción a la Virgen Inmaculada."La asociación lamenta que algunos sacerdotes, incluidos los exorcistas, descuiden "el serio y riguroso discernimiento prescrito por los Praenotanda (directrices) del Rito de los Exorcismos" y utilicen "criterios ajenos a la fe católica, validando conceptos de origen esotérico o New Age." El artículo advierte de que se trata de un planteamiento "inaceptable y contrario a la fe y doctrina de la Iglesia."La asociación también critica a quienes utilizan procedimientos supersticiosos, como solicitar "fotografías o vestimentas para identificar posibles males", así como tocar "determinados puntos del cuerpo del fiel para 'diagnosticar la presencia de entidades malignas' o para 'expulsar la negatividad'", o sugerir un uso indebido de sacramentales como agua, sal o aceite bendito "que algunos llaman 'exorcismo'.'"El artículo advierte de que "se trata de actitudes incorrectas que alimentan una mentalidad y una práctica supersticiosa, atentan contra la dignidad del cuerpo, templo del Espíritu Santo, y dan lugar a un uso mágico de los objetos bendecidos."(La historia continúa más abajo)El artículo afirma que "es inaceptable que algunos sacerdotes o agentes de pastoral colaboren con los llamados 'videntes' o supuestos carismáticos" enviándoles a la persona que sufre en lugar de ponerla en contacto con exorcistas nombrados por los obispos."Peor aún, cuando es el propio exorcista diocesano quien delega en estos personajes la tarea que la Iglesia le ha encomendado, es decir, el discernimiento autorizado de una verdadera actividad demoníaca extraordinaria"La asociación recuerda que el exorcista debe responsabilizarse del sufrimiento ajeno y "no omitir tomarse el tiempo de discernimiento personal... para verificar la posible acción extraordinaria del demonio" y así atender pastoralmente a sus víctimas.La asociación explica que el exorcista no sólo sigue los criterios tradicionales para determinar si una persona sufre una acción extraordinaria del demonio, sino que también se apoya en la experiencia de exorcistas consagrados y, en algunos casos, "en el consejo de personas expertas en medicina y psiquiatría".Los exorcistas subrayan así que no se puede "excluir a priori la consulta a las ciencias psicológicas y psiquiátricas, y de otras disciplinas positivas, que en algunos casos pueden ayudar a comprender el origen de males que no necesariamente son de origen preternatural".""Esta actitud no sólo es engañosa, sino que expone a las personas a riesgos innecesarios, ignorando la aportación, a veces decisiva, de las modernas disciplinas médicas y psicológicas"La asociación llama a no caer en "el ansioso deseo de identificar a toda costa una extraordinaria acción demoníaca como causa operativa del sufrimiento [de alguien]", sobre todo sin haber hecho previamente un serio discernimiento.En su artículo, la asociación señala que, aunque la práctica de la brujería se ha generalizado, no se debe caer en "la temerosa actitud" de ver en ella el origen de todos los males y desgracias que puedan sobrevenir a una persona.Los exorcistas señalan que "el sentido común y la experiencia también enseñan que cuando un mal ha podido ser causado realmente por la brujería, concentrarse en su identificación" y asegurar a las personas que han sido víctimas es inútil e irrelevante para su liberación, además de perjudicial, ya que pueden empezar a verter "sentimientos de odio" hacia los presuntos autores de la maldición.Por el contrario, es importante centrar la atención de la persona "en los remedios de gracia que ofrece la Iglesia y en el camino cristiano a seguir", enseñando la certeza de que "Dios no abandona a su criatura que pasa por una prueba, sino que de alguna manera sufre con ella y al mismo tiempo la sostiene y consuela con su gracia."Igualmente, enseñando "la convicción de que todo sufrimiento, causado por cualquier mal que pueda golpearnos en la vida, si se acepta con amor y ofrecimiento a Dios, convierte el mal en bien."La asociación también alerta sobre el error de la llamada "curación intergeneracional" y lamenta que "algunos sacerdotes e incluso algunos exorcistas" lleven a cabo esta práctica "como condición 'sine qua non' (absolutamente necesaria), sin la cual no puede haber curación ni liberación, sin darse cuenta del daño a su fe y a la de las personas, así como de las consecuencias que éstas pueden sufrir a nivel existencial".""Varios ordinarios locales y conferencias episcopales ya han intervenido en este ámbito, dando razones doctrinales que demuestran cómo esta práctica carece de fundamentos bíblicos y teológicos." La asociación pone como ejemplo la reciente nota doctrinal sobre el tema de la Conferencia Episcopal Española.Además de las prácticas mencionadas, el artículo de la asociación también recuerda que los exorcistas están llamados a dejar que la paz de Cristo habite en ellos, rechazando toda forma de miedo porque "sea cual sea la razón que lo provoca, cuando se cultiva conduce al debilitamiento de la fe y a la pérdida de la confianza en Dios."El demonio se sirve del miedo "para reducir al hombre a la esclavitud"; por eso, un sacerdote que temiera al demonio "en el ejercicio de su ministerio o en su vida cotidiana no podría ejercer el ministerio del exorcismo sin exponerse a graves peligros para su vida espiritual, sobre todo si en lugar de cultivar la confianza y el abandono total de sí mismo en las manos misericordiosas de Dios, pretendiera afrontarlo con prácticas más o menos supersticiosas.""En la Biblia, la invitación de Dios a no tener miedo resuena al menos 365 veces", señala la asociación.El artículo señala que ciertas películas han contribuido a crear "una idea oscura, inquietante y terrorífica del sacramental del exorcismo", además de alimentar "una curiosidad morbosa por lo sobrenatural."Sin embargo, la asociación asegura que la experiencia demuestra que este ministerio "está impregnado de una profunda alegría", ya que sus miembros son testigos de "la poderosa acción de Cristo resucitado" y de la intercesión de la Virgen Inmaculada, de los santos y beatos, y de los ángeles que son "fieles servidores del Altísimo".""La principal tarea de todo exorcista será, por tanto, dar paz y esperanza, evitando cualquier gesto o comportamiento que cause confusión y alimente el miedo, siguiendo la invitación del Apóstol Pablo: 'Sed imitadores míos, como yo lo soy de Cristo'", señala la Asociación Internacional de Exorcistas.Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.
Por Eduardo Berdejo Personal de AIIC Prensa, 12 Ene 2025 / 07:00 amLa Asociación Internacional de Exorcistas ha expresado su preocupación por varias prácticas erróneas, entre ellas las realizadas por algunos sacerdotes, que confunden a los fieles que buscan ayuda ante posibles acciones extraordinarias del demonio.La asociación, que cuenta con unos 900 exorcistas miembros en todo el mundo, lanzó su advertencia en un artículo publicado el 6 de enero en la página web de la organización con el fin de "ofrecer las aclaraciones necesarias para poder actuar bien en la prestación de la misericordia divina a través del ministerio del exorcismo". La asociación, que cuenta con unos 900 miembros exorcistas en todo el mundo, lanzó su advertencia en un artículo publicado el 6 de enero en la página web de la organización con el fin de "ofrecer las aclaraciones necesarias para poder actuar bien en la prestación de la misericordia divina a través del ministerio del exorcismo"La asociación publicó el artículo porque "se han advertido algunas prácticas pastorales que, en lugar de prestar un servicio al cuerpo herido de Cristo, aumentan su sufrimiento y causan desorientación." Los exorcistas piden a los católicos que tengan en cuenta estas observaciones "para evitar actitudes y métodos que no corresponden a la auténtica obra del Señor Cristo"El texto también señala que en los últimos años ha aumentado el número de los que acuden a los exorcistas debido a que las personas se preguntan o están convencidas de que son "víctimas de una acción extraordinaria del demonio", ya sea una vejación, una obsesión, una posesión o una infestación.Sin embargo, los exorcistas advierten de que hay casos en los que esta creencia -que requiere confirmación con un examen riguroso- es sostenida a menudo "por personas que, sin formación específica en la materia y sin mandato del ordinario competente, actúan de forma inadecuada, causando confusión en el pueblo de Dios."La Asociación Internacional de Exorcistas advierte así sobre las siguientes nueve prácticas pastorales erróneas que desorientan a las personas que buscan ser liberadas de la acción extraordinaria del maligno.La asociación comienza criticando la actitud de algunos sacerdotes, consagrados y laicos que, sin formación adecuada y sin mandato episcopal, "en lugar de derivar los casos de posible acción extraordinaria del maligno" a un exorcista, emplean "métodos arbitrarios de liberación" no autorizados por el obispo."Más grave aún es cuando disuaden a los fieles de acudir al exorcista oficial de su diócesis, sugiriéndoles que busquen a otros exorcistas notables considerados 'más poderosos' o [alegando] una supuesta actividad demoníaca extraordinaria que ellos han detectado."La asociación señala que "es deplorable que algunos, en lugar de anunciar el Evangelio de Jesucristo que libera al hombre de la esclavitud del mal y del pecado, centren su atención exclusivamente en la presencia y la obra del demonio", haciendo creer a quienes buscan ayuda que "la liberación depende únicamente de una repetición compulsiva de oraciones y bendiciones,"cuando la paz de Cristo "sólo puede obtenerse a través de una vida de caridad, alimentada por la palabra de Dios, por la oración, por la frecuentación de los sacramentos de la Eucaristía y de la confesión, y por una auténtica devoción a la Virgen Inmaculada."La asociación lamenta que algunos sacerdotes, incluidos los exorcistas, descuiden "el serio y riguroso discernimiento prescrito por los Praenotanda (directrices) del Rito de los Exorcismos" y utilicen "criterios ajenos a la fe católica, validando conceptos de origen esotérico o New Age." El artículo advierte de que se trata de un planteamiento "inaceptable y contrario a la fe y doctrina de la Iglesia."La asociación también critica a quienes utilizan procedimientos supersticiosos, como solicitar "fotografías o vestimentas para identificar posibles males", así como tocar "determinados puntos del cuerpo del fiel para 'diagnosticar la presencia de entidades malignas' o para 'expulsar la negatividad'", o sugerir un uso indebido de sacramentales como agua, sal o aceite bendito "que algunos llaman 'exorcismo'.'"El artículo advierte de que "se trata de actitudes incorrectas que alimentan una mentalidad y una práctica supersticiosa, atentan contra la dignidad del cuerpo, templo del Espíritu Santo, y dan lugar a un uso mágico de los objetos bendecidos."(La historia continúa más abajo)El artículo afirma que "es inaceptable que algunos sacerdotes o agentes de pastoral colaboren con los llamados 'videntes' o supuestos carismáticos" enviándoles a la persona que sufre en lugar de ponerla en contacto con exorcistas nombrados por los obispos."Peor aún, cuando es el propio exorcista diocesano quien delega en estos personajes la tarea que la Iglesia le ha encomendado, es decir, el discernimiento autorizado de una verdadera actividad demoníaca extraordinaria"La asociación recuerda que el exorcista debe responsabilizarse del sufrimiento ajeno y "no omitir tomarse el tiempo de discernimiento personal... para verificar la posible acción extraordinaria del demonio" y así atender pastoralmente a sus víctimas.La asociación explica que el exorcista no sólo sigue los criterios tradicionales para determinar si una persona sufre una acción extraordinaria del demonio, sino que también se apoya en la experiencia de exorcistas consagrados y, en algunos casos, "en el consejo de personas expertas en medicina y psiquiatría".Los exorcistas subrayan así que no se puede "excluir a priori la consulta a las ciencias psicológicas y psiquiátricas, y de otras disciplinas positivas, que en algunos casos pueden ayudar a comprender el origen de males que no necesariamente son de origen preternatural".""Esta actitud no sólo es engañosa, sino que expone a las personas a riesgos innecesarios, ignorando la aportación, a veces decisiva, de las modernas disciplinas médicas y psicológicas"La asociación llama a no caer en "el ansioso deseo de identificar a toda costa una extraordinaria acción demoníaca como causa operativa del sufrimiento [de alguien]", sobre todo sin haber hecho previamente un serio discernimiento.En su artículo, la asociación señala que, aunque la práctica de la brujería se ha generalizado, no se debe caer en "la temerosa actitud" de ver en ella el origen de todos los males y desgracias que puedan sobrevenir a una persona.Los exorcistas señalan que "el sentido común y la experiencia también enseñan que cuando un mal ha podido ser causado realmente por la brujería, concentrarse en su identificación" y asegurar a las personas que han sido víctimas es inútil e irrelevante para su liberación, además de perjudicial, ya que pueden empezar a verter "sentimientos de odio" hacia los presuntos autores de la maldición.Por el contrario, es importante centrar la atención de la persona "en los remedios de gracia que ofrece la Iglesia y en el camino cristiano a seguir", enseñando la certeza de que "Dios no abandona a su criatura que pasa por una prueba, sino que de alguna manera sufre con ella y al mismo tiempo la sostiene y consuela con su gracia."Igualmente, enseñando "la convicción de que todo sufrimiento, causado por cualquier mal que pueda golpearnos en la vida, si se acepta con amor y ofrecimiento a Dios, convierte el mal en bien."La asociación también alerta sobre el error de la llamada "curación intergeneracional" y lamenta que "algunos sacerdotes e incluso algunos exorcistas" lleven a cabo esta práctica "como condición 'sine qua non' (absolutamente necesaria), sin la cual no puede haber curación ni liberación, sin darse cuenta del daño a su fe y a la de las personas, así como de las consecuencias que éstas pueden sufrir a nivel existencial".""Varios ordinarios locales y conferencias episcopales ya han intervenido en este ámbito, dando razones doctrinales que demuestran cómo esta práctica carece de fundamentos bíblicos y teológicos." La asociación pone como ejemplo la reciente nota doctrinal sobre el tema de la Conferencia Episcopal Española.Además de las prácticas mencionadas, el artículo de la asociación también recuerda que los exorcistas están llamados a dejar que la paz de Cristo habite en ellos, rechazando toda forma de miedo porque "sea cual sea la razón que lo provoca, cuando se cultiva conduce al debilitamiento de la fe y a la pérdida de la confianza en Dios."El demonio se sirve del miedo "para reducir al hombre a la esclavitud"; por eso, un sacerdote que temiera al demonio "en el ejercicio de su ministerio o en su vida cotidiana no podría ejercer el ministerio del exorcismo sin exponerse a graves peligros para su vida espiritual, sobre todo si en lugar de cultivar la confianza y el abandono total de sí mismo en las manos misericordiosas de Dios, pretendiera afrontarlo con prácticas más o menos supersticiosas.""En la Biblia, la invitación de Dios a no tener miedo resuena al menos 365 veces", señala la asociación.El artículo señala que ciertas películas han contribuido a crear "una idea oscura, inquietante y terrorífica del sacramental del exorcismo", además de alimentar "una curiosidad morbosa por lo sobrenatural."Sin embargo, la asociación asegura que la experiencia demuestra que este ministerio "está impregnado de una profunda alegría", ya que sus miembros son testigos de "la poderosa acción de Cristo resucitado" y de la intercesión de la Virgen Inmaculada, de los santos y beatos, y de los ángeles que son "fieles servidores del Altísimo".""La principal tarea de todo exorcista será, por tanto, dar paz y esperanza, evitando cualquier gesto o comportamiento que cause confusión y alimente el miedo, siguiendo la invitación del Apóstol Pablo: 'Sed imitadores míos, como yo lo soy de Cristo'", señala la Asociación Internacional de Exorcistas.Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio informativo de CNA en español. Ha sido traducida y adaptada por CNA.