Informe: 80 sacerdotes asesinados en México en las últimas tres décadas

Доклад: 80 священников убиты в Мексике за последние три десятилетия

Por Diego López Colín

Puebla, México, 11 de diciembre de 2024 / 16:30 pm

El Centro Católico Multimedial (CCM), organización que da seguimiento a la violencia contra miembros de la Iglesia en México, dio a conocer el 9 de diciembre un informe en el que documenta que desde 1990 unos 80 sacerdotes católicos han sido asesinados en el país.

El director de CCM, padre Omar Sotelo Aguilar, durante una conferencia de prensa en la que presentó el informe, señaló que "como nunca antes en la historia de México, la violencia ha alcanzado niveles preocupantes, golpeando a todos los sectores de la sociedad."

Entre 2018 y 2024, durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador -fundador del partido Movimiento Regeneración Nacional (MORENA)-, los homicidios alcanzaron su nivel más alto en la historia moderna de México, con un total de 199,621. El repunte de la violencia se produjo durante la aplicación de la controvertida política de López Obrador de "abrazos, no balazos" contra el crimen organizado.

La idea detrás de la estrategia era abordar las causas profundas de la violencia con programas sociales en lugar de tomar medidas enérgicas contra los cárteles de la droga mediante la aplicación enérgica de la ley.

Este contexto de violencia y "el vacío de poder y el desmantelamiento del estado de derecho", dijo el sacerdote, ha obligado a los agentes de pastoral, laicos, sacerdotes y ministros de otras iglesias a asumir "el papel que las autoridades han declinado"

"Alguien debe hacerse responsable de lo que el Estado ha dejado de hacer, por incapacidad o, peor aún, por trabajar en contubernio con los malhechores criminales en una combinación destructiva: corrupción e impunidad", enfatizó Sotelo.

El informe de la CCM también documenta otras formas de agresión que obstaculizan la labor de los sacerdotes católicos, como amenazas, robos y actos de violencia.

Entre los asesinatos de alto perfil, el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, arzobispo de Guadalajara, fue acribillado el 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto de Guadalajara. El crimen lleva 31 años sin resolverse. Su sucesor, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, alegó que el asesinato fue orquestado por agentes estatales.

De acuerdo con el informe del CCM, durante el sexenio de López Obrador fueron asesinados 10 sacerdotes, otros 14 sacerdotes y obispos fueron agredidos, un promedio semanal de 26 iglesias fueron atacadas, profanadas o asaltadas, y se registraron cerca de 900 casos de extorsión y amenazas de muerte contra miembros de la Iglesia católica.

El informe encontró una disminución en los homicidios en comparación con sexenios presidenciales anteriores. Durante la administración de Felipe Calderón (2006-2012) fueron asesinados 17 sacerdotes católicos, y en la de Enrique Peña Nieto (2012-2018) la cifra subió a 19.

El primer caso registrado durante el gobierno de López Obrador ocurrió en octubre de 2018, cuando el padre Ícmar Arturo Orta Llamas, de la Arquidiócesis de Tijuana, en el estado de Baja California, fue encontrado muerto dentro de su vehículo con "heridas de bala".

En 2019 también fue asesinado el padre José Martín Guzmán Vega, sacerdote de la Diócesis de Matamoros, en el estado de Tamaulipas. Según el informe del CCM, realizaba "duras y severas denuncias contra el gobierno estatal"

El año 2021 fue especialmente trágico. El padre Juan Antonio Orozco Alvarado, sacerdote franciscano, murió en un "fuego cruzado" durante un enfrentamiento entre cárteles en la frontera de los estados de Durango y Zacatecas. El padre Gumersindo Cortés González y el padre José Guadalupe Popoca Soto fueron asesinados en los estados de Guanajuato y Morelos, respectivamente.

En 2022, también hubo tres casos de sacerdotes asesinados. Entre ellos, el del padre José Guadalupe Rivas, de la Arquidiócesis de Tijuana, quien era defensor de migrantes.

(La historia continúa abajo)

Ese mismo año ocurrió uno de los casos más emblemáticos de violencia contra sacerdotes: los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar fueron asesinados dentro de su iglesia en una comunidad indígena del estado de Chihuahua. Los sacerdotes intentaron proteger a un hombre que buscaba refugio en la iglesia del pueblo de Cerocahui ubicado en la Sierra Tarahumara mientras era perseguido por un delincuente armado.

La violencia continuó en 2023 con el asesinato del padre José Angulo Fonseca del clero de la Diócesis de San Juan de los Lagos en el estado de Jalisco, a manos de su propio hermano, y del padre Javier García Villafaña de la Arquidiócesis de Morelia, quien fue asesinado a balazos mientras conducía en el estado de Michoacán.

En 2022, el seminarista José Dorian Piña, quien cursaba el tercer año de teología en el seminario del estado de Zacatecas, fue asesinado cuando delincuentes abrieron fuego contra su familia al intentar robarles el auto.

El CCM documentó al menos seis atentados contra obispos. Entre ellos destaca el caso del arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz Jiménez. En 2023, fue atacado por un hombre de 80 años con un cuchillo. En otro incidente, hombres armados irrumpieron en una rectoría de la diócesis de Cancún-Chetumal en 2024, victimando a varios clérigos. En total, se registraron siete ataques graves a sacerdotes.

Según el informe, aproximadamente 26 lugares sagrados cada semana, "desde pequeñas capillas y oratorios hasta grandes iglesias o locales en toda la Iglesia, son profanados por la comisión de delitos de alto impacto, delitos menores, sacrilegios o profanaciones".

El informe también destaca que, de los ataques a lugares religiosos, 42% de ellos son cometidos por "profesionales del crimen organizado especializados en el robo de arte sacro." Otro 37% fueron llevados a cabo por grupos que "atacan por diversos motivos de intolerancia y discriminación religiosa", mientras que el 21% de los ataques fueron perpetrados por "delincuentes especializados en el robo rápido de objetos religiosos a menor escala y de escaso valor"

En cuanto a la extorsión y el fraude, el informe destaca que estas prácticas "van en aumento". Sin embargo, advierte de que "la cifra no denunciada es superior a las denuncias presentadas", por lo que "no hay una imagen clara de las cifras de delitos y de cuáles son las diócesis con mayor prevalencia de estos delitos"

Esta información procede de las denuncias recogidas en los medios de comunicación y en las redes sociales. Sin embargo, aún se desconoce la cifra exacta de las pérdidas económicas.

Sotelo compartió con ACI Prensa, socio informativo de CNA en español, su preocupación por la tendencia de asesinatos en el país, al advertir que "puede haber más derramamiento de sangre, puede haber más incidentes de violencia".

Señaló que, durante el tiempo que lleva la nueva administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, desde el 1 de octubre, "hemos visto que han ocurrido masacres en varios lugares del país" contra civiles. Además, señaló que "varios sacerdotes en México están siendo extorsionados o enfrentan amenazas de muerte", lo que hace evidente que la situación "está latente"

Aunque expresó su esperanza de que esto no suceda, lamentó que "las tendencias son, desafortunadamente, desfavorables"

"Eso no es lo que queremos; ojalá nos equivoquemos. Créanme que nos gustaría mucho equivocarnos en esta situación", dijo el sacerdote mexicano.

A unas semanas de iniciada la administración de Sheinbaum, el 20 de octubre, se reportó el asesinato del padre Marcelo Pérez. Pérez fue baleado por dos hombres después de haber celebrado misa. El sacerdote era conocido por ser un acérrimo defensor de los indígenas de Chiapas y un "incansable apóstol de la paz"

Esta historia fue publicada por primera vez por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.

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Informe: 80 sacerdotes asesinados en México en las últimas tres décadas Informe: 80 sacerdotes asesinados en México en las últimas tres décadas Por Diego López Colín Puebla, México, 11 de diciembre de 2024 / 16:30 pmEl Centro Católico Multimedial (CCM), organización que da seguimiento a la violencia contra miembros de la Iglesia en México, dio a conocer el 9 de diciembre un informe en el que documenta que desde 1990 unos 80 sacerdotes católicos han sido asesinados en el país.El director de CCM, padre Omar Sotelo Aguilar, durante una conferencia de prensa en la que presentó el informe, señaló que "como nunca antes en la historia de México, la violencia ha alcanzado niveles preocupantes, golpeando a todos los sectores de la sociedad."Entre 2018 y 2024, durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador -fundador del partido Movimiento Regeneración Nacional (MORENA)-, los homicidios alcanzaron su nivel más alto en la historia moderna de México, con un total de 199,621. El repunte de la violencia se produjo durante la aplicación de la controvertida política de López Obrador de "abrazos, no balazos" contra el crimen organizado.La idea detrás de la estrategia era abordar las causas profundas de la violencia con programas sociales en lugar de tomar medidas enérgicas contra los cárteles de la droga mediante la aplicación enérgica de la ley. Este contexto de violencia y "el vacío de poder y el desmantelamiento del estado de derecho", dijo el sacerdote, ha obligado a los agentes de pastoral, laicos, sacerdotes y ministros de otras iglesias a asumir "el papel que las autoridades han declinado""Alguien debe hacerse responsable de lo que el Estado ha dejado de hacer, por incapacidad o, peor aún, por trabajar en contubernio con los malhechores criminales en una combinación destructiva: corrupción e impunidad", enfatizó Sotelo.El informe de la CCM también documenta otras formas de agresión que obstaculizan la labor de los sacerdotes católicos, como amenazas, robos y actos de violencia.Entre los asesinatos de alto perfil, el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, arzobispo de Guadalajara, fue acribillado el 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto de Guadalajara. El crimen lleva 31 años sin resolverse. Su sucesor, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, alegó que el asesinato fue orquestado por agentes estatales. De acuerdo con el informe del CCM, durante el sexenio de López Obrador fueron asesinados 10 sacerdotes, otros 14 sacerdotes y obispos fueron agredidos, un promedio semanal de 26 iglesias fueron atacadas, profanadas o asaltadas, y se registraron cerca de 900 casos de extorsión y amenazas de muerte contra miembros de la Iglesia católica.El informe encontró una disminución en los homicidios en comparación con sexenios presidenciales anteriores. Durante la administración de Felipe Calderón (2006-2012) fueron asesinados 17 sacerdotes católicos, y en la de Enrique Peña Nieto (2012-2018) la cifra subió a 19.El primer caso registrado durante el gobierno de López Obrador ocurrió en octubre de 2018, cuando el padre Ícmar Arturo Orta Llamas, de la Arquidiócesis de Tijuana, en el estado de Baja California, fue encontrado muerto dentro de su vehículo con "heridas de bala".En 2019 también fue asesinado el padre José Martín Guzmán Vega, sacerdote de la Diócesis de Matamoros, en el estado de Tamaulipas. Según el informe del CCM, realizaba "duras y severas denuncias contra el gobierno estatal"El año 2021 fue especialmente trágico. El padre Juan Antonio Orozco Alvarado, sacerdote franciscano, murió en un "fuego cruzado" durante un enfrentamiento entre cárteles en la frontera de los estados de Durango y Zacatecas. El padre Gumersindo Cortés González y el padre José Guadalupe Popoca Soto fueron asesinados en los estados de Guanajuato y Morelos, respectivamente.En 2022, también hubo tres casos de sacerdotes asesinados. Entre ellos, el del padre José Guadalupe Rivas, de la Arquidiócesis de Tijuana, quien era defensor de migrantes.(La historia continúa abajo)Ese mismo año ocurrió uno de los casos más emblemáticos de violencia contra sacerdotes: los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar fueron asesinados dentro de su iglesia en una comunidad indígena del estado de Chihuahua. Los sacerdotes intentaron proteger a un hombre que buscaba refugio en la iglesia del pueblo de Cerocahui ubicado en la Sierra Tarahumara mientras era perseguido por un delincuente armado.La violencia continuó en 2023 con el asesinato del padre José Angulo Fonseca del clero de la Diócesis de San Juan de los Lagos en el estado de Jalisco, a manos de su propio hermano, y del padre Javier García Villafaña de la Arquidiócesis de Morelia, quien fue asesinado a balazos mientras conducía en el estado de Michoacán.En 2022, el seminarista José Dorian Piña, quien cursaba el tercer año de teología en el seminario del estado de Zacatecas, fue asesinado cuando delincuentes abrieron fuego contra su familia al intentar robarles el auto.El CCM documentó al menos seis atentados contra obispos. Entre ellos destaca el caso del arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz Jiménez. En 2023, fue atacado por un hombre de 80 años con un cuchillo. En otro incidente, hombres armados irrumpieron en una rectoría de la diócesis de Cancún-Chetumal en 2024, victimando a varios clérigos. En total, se registraron siete ataques graves a sacerdotes.Según el informe, aproximadamente 26 lugares sagrados cada semana, "desde pequeñas capillas y oratorios hasta grandes iglesias o locales en toda la Iglesia, son profanados por la comisión de delitos de alto impacto, delitos menores, sacrilegios o profanaciones".El informe también destaca que, de los ataques a lugares religiosos, 42% de ellos son cometidos por "profesionales del crimen organizado especializados en el robo de arte sacro." Otro 37% fueron llevados a cabo por grupos que "atacan por diversos motivos de intolerancia y discriminación religiosa", mientras que el 21% de los ataques fueron perpetrados por "delincuentes especializados en el robo rápido de objetos religiosos a menor escala y de escaso valor"En cuanto a la extorsión y el fraude, el informe destaca que estas prácticas "van en aumento". Sin embargo, advierte de que "la cifra no denunciada es superior a las denuncias presentadas", por lo que "no hay una imagen clara de las cifras de delitos y de cuáles son las diócesis con mayor prevalencia de estos delitos"Esta información procede de las denuncias recogidas en los medios de comunicación y en las redes sociales. Sin embargo, aún se desconoce la cifra exacta de las pérdidas económicas.Sotelo compartió con ACI Prensa, socio informativo de CNA en español, su preocupación por la tendencia de asesinatos en el país, al advertir que "puede haber más derramamiento de sangre, puede haber más incidentes de violencia".Señaló que, durante el tiempo que lleva la nueva administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, desde el 1 de octubre, "hemos visto que han ocurrido masacres en varios lugares del país" contra civiles. Además, señaló que "varios sacerdotes en México están siendo extorsionados o enfrentan amenazas de muerte", lo que hace evidente que la situación "está latente"Aunque expresó su esperanza de que esto no suceda, lamentó que "las tendencias son, desafortunadamente, desfavorables""Eso no es lo que queremos; ojalá nos equivoquemos. Créanme que nos gustaría mucho equivocarnos en esta situación", dijo el sacerdote mexicano.A unas semanas de iniciada la administración de Sheinbaum, el 20 de octubre, se reportó el asesinato del padre Marcelo Pérez. Pérez fue baleado por dos hombres después de haber celebrado misa. El sacerdote era conocido por ser un acérrimo defensor de los indígenas de Chiapas y un "incansable apóstol de la paz" Esta historia fue publicada por primera vez por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.
Por Diego López Colín Puebla, México, 11 de diciembre de 2024 / 16:30 pmEl Centro Católico Multimedial (CCM), organización que da seguimiento a la violencia contra miembros de la Iglesia en México, dio a conocer el 9 de diciembre un informe en el que documenta que desde 1990 unos 80 sacerdotes católicos han sido asesinados en el país.El director de CCM, padre Omar Sotelo Aguilar, durante una conferencia de prensa en la que presentó el informe, señaló que "como nunca antes en la historia de México, la violencia ha alcanzado niveles preocupantes, golpeando a todos los sectores de la sociedad."Entre 2018 y 2024, durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador -fundador del partido Movimiento Regeneración Nacional (MORENA)-, los homicidios alcanzaron su nivel más alto en la historia moderna de México, con un total de 199,621. El repunte de la violencia se produjo durante la aplicación de la controvertida política de López Obrador de "abrazos, no balazos" contra el crimen organizado.La idea detrás de la estrategia era abordar las causas profundas de la violencia con programas sociales en lugar de tomar medidas enérgicas contra los cárteles de la droga mediante la aplicación enérgica de la ley. Este contexto de violencia y "el vacío de poder y el desmantelamiento del estado de derecho", dijo el sacerdote, ha obligado a los agentes de pastoral, laicos, sacerdotes y ministros de otras iglesias a asumir "el papel que las autoridades han declinado""Alguien debe hacerse responsable de lo que el Estado ha dejado de hacer, por incapacidad o, peor aún, por trabajar en contubernio con los malhechores criminales en una combinación destructiva: corrupción e impunidad", enfatizó Sotelo.El informe de la CCM también documenta otras formas de agresión que obstaculizan la labor de los sacerdotes católicos, como amenazas, robos y actos de violencia.Entre los asesinatos de alto perfil, el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, arzobispo de Guadalajara, fue acribillado el 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto de Guadalajara. El crimen lleva 31 años sin resolverse. Su sucesor, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, alegó que el asesinato fue orquestado por agentes estatales. De acuerdo con el informe del CCM, durante el sexenio de López Obrador fueron asesinados 10 sacerdotes, otros 14 sacerdotes y obispos fueron agredidos, un promedio semanal de 26 iglesias fueron atacadas, profanadas o asaltadas, y se registraron cerca de 900 casos de extorsión y amenazas de muerte contra miembros de la Iglesia católica.El informe encontró una disminución en los homicidios en comparación con sexenios presidenciales anteriores. Durante la administración de Felipe Calderón (2006-2012) fueron asesinados 17 sacerdotes católicos, y en la de Enrique Peña Nieto (2012-2018) la cifra subió a 19.El primer caso registrado durante el gobierno de López Obrador ocurrió en octubre de 2018, cuando el padre Ícmar Arturo Orta Llamas, de la Arquidiócesis de Tijuana, en el estado de Baja California, fue encontrado muerto dentro de su vehículo con "heridas de bala".En 2019 también fue asesinado el padre José Martín Guzmán Vega, sacerdote de la Diócesis de Matamoros, en el estado de Tamaulipas. Según el informe del CCM, realizaba "duras y severas denuncias contra el gobierno estatal"El año 2021 fue especialmente trágico. El padre Juan Antonio Orozco Alvarado, sacerdote franciscano, murió en un "fuego cruzado" durante un enfrentamiento entre cárteles en la frontera de los estados de Durango y Zacatecas. El padre Gumersindo Cortés González y el padre José Guadalupe Popoca Soto fueron asesinados en los estados de Guanajuato y Morelos, respectivamente.En 2022, también hubo tres casos de sacerdotes asesinados. Entre ellos, el del padre José Guadalupe Rivas, de la Arquidiócesis de Tijuana, quien era defensor de migrantes.(La historia continúa abajo)Ese mismo año ocurrió uno de los casos más emblemáticos de violencia contra sacerdotes: los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar fueron asesinados dentro de su iglesia en una comunidad indígena del estado de Chihuahua. Los sacerdotes intentaron proteger a un hombre que buscaba refugio en la iglesia del pueblo de Cerocahui ubicado en la Sierra Tarahumara mientras era perseguido por un delincuente armado.La violencia continuó en 2023 con el asesinato del padre José Angulo Fonseca del clero de la Diócesis de San Juan de los Lagos en el estado de Jalisco, a manos de su propio hermano, y del padre Javier García Villafaña de la Arquidiócesis de Morelia, quien fue asesinado a balazos mientras conducía en el estado de Michoacán.En 2022, el seminarista José Dorian Piña, quien cursaba el tercer año de teología en el seminario del estado de Zacatecas, fue asesinado cuando delincuentes abrieron fuego contra su familia al intentar robarles el auto.El CCM documentó al menos seis atentados contra obispos. Entre ellos destaca el caso del arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz Jiménez. En 2023, fue atacado por un hombre de 80 años con un cuchillo. En otro incidente, hombres armados irrumpieron en una rectoría de la diócesis de Cancún-Chetumal en 2024, victimando a varios clérigos. En total, se registraron siete ataques graves a sacerdotes.Según el informe, aproximadamente 26 lugares sagrados cada semana, "desde pequeñas capillas y oratorios hasta grandes iglesias o locales en toda la Iglesia, son profanados por la comisión de delitos de alto impacto, delitos menores, sacrilegios o profanaciones".El informe también destaca que, de los ataques a lugares religiosos, 42% de ellos son cometidos por "profesionales del crimen organizado especializados en el robo de arte sacro." Otro 37% fueron llevados a cabo por grupos que "atacan por diversos motivos de intolerancia y discriminación religiosa", mientras que el 21% de los ataques fueron perpetrados por "delincuentes especializados en el robo rápido de objetos religiosos a menor escala y de escaso valor"En cuanto a la extorsión y el fraude, el informe destaca que estas prácticas "van en aumento". Sin embargo, advierte de que "la cifra no denunciada es superior a las denuncias presentadas", por lo que "no hay una imagen clara de las cifras de delitos y de cuáles son las diócesis con mayor prevalencia de estos delitos"Esta información procede de las denuncias recogidas en los medios de comunicación y en las redes sociales. Sin embargo, aún se desconoce la cifra exacta de las pérdidas económicas.Sotelo compartió con ACI Prensa, socio informativo de CNA en español, su preocupación por la tendencia de asesinatos en el país, al advertir que "puede haber más derramamiento de sangre, puede haber más incidentes de violencia".Señaló que, durante el tiempo que lleva la nueva administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, desde el 1 de octubre, "hemos visto que han ocurrido masacres en varios lugares del país" contra civiles. Además, señaló que "varios sacerdotes en México están siendo extorsionados o enfrentan amenazas de muerte", lo que hace evidente que la situación "está latente"Aunque expresó su esperanza de que esto no suceda, lamentó que "las tendencias son, desafortunadamente, desfavorables""Eso no es lo que queremos; ojalá nos equivoquemos. Créanme que nos gustaría mucho equivocarnos en esta situación", dijo el sacerdote mexicano.A unas semanas de iniciada la administración de Sheinbaum, el 20 de octubre, se reportó el asesinato del padre Marcelo Pérez. Pérez fue baleado por dos hombres después de haber celebrado misa. El sacerdote era conocido por ser un acérrimo defensor de los indígenas de Chiapas y un "incansable apóstol de la paz" Esta historia fue publicada por primera vez por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.