Día de Conmemoración del Santo Mártir Marcelo, Obispo de Apamea

День памяти священномученика Маркелла, епископа Апамейского
La Iglesia celebra hoy la víspera de la Dormición de la Theotokos y honra la memoria del profeta Miqueas, del mártir Marcelo, obispo de Apamea de Siria, y del nuevo mártir Simeón de Trebisonda (†1653).


Miqueas pertenecía a la tribu de Judá y nació en Morastia, por lo que también se le llamó morasciano. Fue casi contemporáneo del profeta Isaías, es uno de los llamados profetas menores, por el pequeño texto de la profecía que escribió.


Su profecía consta de siete capítulos. En los tres primeros predice la destrucción de Samaria. En los dos siguientes habla de la venida del Mesías, y en los dos últimos gobierna al pueblo de Israel, al que, para redimirlo, se le pide que ofrezca diversos sacrificios a Dios, mientras Miqueas le recuerda el deber actual que tiene para con Dios, con la siguiente pregunta: ¿Qué exige Dios de ti sino que seas justo, misericordioso y dispuesto a cumplir los mandamientos del Señor, tu Dios?". (Miqueas 6, 8).

El santo mártir Marcelo vivió durante el reinado de Teodosio I el Grande. Procedía de Chipre, donde recibió un cargo público, pues se le encomendó la administración de la isla.


En el cumplimiento de sus deberes quiso ser justo. Más tarde se hizo sacerdote y luego fue nombrado obispo de Apamea, en Siria. Como pastor fue honesto y prudente. Compartió Se mostró como un celoso zelote de la fe ortodoxa, erigiendo muchas iglesias a medida que la gente se negaba a creer en los ídolos. Se mostró como un celoso zelote de la fe ortodoxa, erigiendo muchas iglesias a medida que la gente se negaba a creer en los ídolos.


Los resultados de su sacrificio pusieron fin al martirio, y así San Marcelo entregó su espíritu al Señor.


Hoy, en vísperas de la Asunción de la Virgen María, la Iglesia nos llama a la preparación espiritual para beneficiarnos del santo acontecimiento.



Oremos a la Madre de Cristo Salvador por todo lo que nos entristece y confunde en nuestras luchas cotidianas. Por la liberación de la Patria y el sostenimiento de nuestra juventud.
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Día de Conmemoración del Santo Mártir Marcelo, Obispo de Apamea Día de Conmemoración del Santo Mártir Marcelo, Obispo de Apamea La Iglesia celebra hoy la víspera de la Dormición de la Theotokos y honra la memoria del profeta Miqueas, del mártir Marcelo, obispo de Apamea de Siria, y del nuevo mártir Simeón de Trebisonda (†1653). Miqueas pertenecía a la tribu de Judá y nació en Morastia, por lo que también se le llamó morasciano. Fue casi contemporáneo del profeta Isaías, es uno de los llamados profetas menores, por el pequeño texto de la profecía que escribió. Su profecía consta de siete capítulos. En los tres primeros predice la destrucción de Samaria. En los dos siguientes habla de la venida del Mesías, y en los dos últimos gobierna al pueblo de Israel, al que, para redimirlo, se le pide que ofrezca diversos sacrificios a Dios, mientras Miqueas le recuerda el deber actual que tiene para con Dios, con la siguiente pregunta: ¿Qué exige Dios de ti sino que seas justo, misericordioso y dispuesto a cumplir los mandamientos del Señor, tu Dios?". (Miqueas 6, 8). El santo mártir Marcelo vivió durante el reinado de Teodosio I el Grande. Procedía de Chipre, donde recibió un cargo público, pues se le encomendó la administración de la isla. En el cumplimiento de sus deberes quiso ser justo. Más tarde se hizo sacerdote y luego fue nombrado obispo de Apamea, en Siria. Como pastor fue honesto y prudente. Compartió Se mostró como un celoso zelote de la fe ortodoxa, erigiendo muchas iglesias a medida que la gente se negaba a creer en los ídolos. Se mostró como un celoso zelote de la fe ortodoxa, erigiendo muchas iglesias a medida que la gente se negaba a creer en los ídolos. Los resultados de su sacrificio pusieron fin al martirio, y así San Marcelo entregó su espíritu al Señor. Hoy, en vísperas de la Asunción de la Virgen María, la Iglesia nos llama a la preparación espiritual para beneficiarnos del santo acontecimiento. Oremos a la Madre de Cristo Salvador por todo lo que nos entristece y confunde en nuestras luchas cotidianas. Por la liberación de la Patria y el sostenimiento de nuestra juventud.
La Iglesia celebra hoy la víspera de la Dormición de la Theotokos y honra la memoria del profeta Miqueas, del mártir Marcelo, obispo de Apamea de Siria, y del nuevo mártir Simeón de Trebisonda (†1653). Miqueas pertenecía a la tribu de Judá y nació en Morastia, por lo que también se le llamó morasciano. Fue casi contemporáneo del profeta Isaías, es uno de los llamados profetas menores, por el pequeño texto de la profecía que escribió. Su profecía consta de siete capítulos. En los tres primeros predice la destrucción de Samaria. En los dos siguientes habla de la venida del Mesías, y en los dos últimos gobierna al pueblo de Israel, al que, para redimirlo, se le pide que ofrezca diversos sacrificios a Dios, mientras Miqueas le recuerda el deber actual que tiene para con Dios, con la siguiente pregunta: ¿Qué exige Dios de ti sino que seas justo, misericordioso y dispuesto a cumplir los mandamientos del Señor, tu Dios?". (Miqueas 6, 8). El santo mártir Marcelo vivió durante el reinado de Teodosio I el Grande. Procedía de Chipre, donde recibió un cargo público, pues se le encomendó la administración de la isla. En el cumplimiento de sus deberes quiso ser justo. Más tarde se hizo sacerdote y luego fue nombrado obispo de Apamea, en Siria. Como pastor fue honesto y prudente. Compartió Se mostró como un celoso zelote de la fe ortodoxa, erigiendo muchas iglesias a medida que la gente se negaba a creer en los ídolos. Se mostró como un celoso zelote de la fe ortodoxa, erigiendo muchas iglesias a medida que la gente se negaba a creer en los ídolos. Los resultados de su sacrificio pusieron fin al martirio, y así San Marcelo entregó su espíritu al Señor. Hoy, en vísperas de la Asunción de la Virgen María, la Iglesia nos llama a la preparación espiritual para beneficiarnos del santo acontecimiento. Oremos a la Madre de Cristo Salvador por todo lo que nos entristece y confunde en nuestras luchas cotidianas. Por la liberación de la Patria y el sostenimiento de nuestra juventud.