Por Diego López Marina
Personal de ACI Prensa, Mar 5, 2025 / 04:00 am
El Miércoles de Ceniza da inicio al tiempo santo de la Cuaresma, el cual está estructurado para prepararse espiritualmente para caminar con el Señor a través de su pasión y celebrar su resurrección el Domingo de Resurrección. A continuación, 10 cosas importantes que debes saber sobre el Miércoles de Ceniza y su significado.
El Miércoles de Ceniza da inicio a los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
El Misal Romano, que prescribe el ritual del Miércoles de Ceniza, explica que en la Misa se bendicen las cenizas de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior y se colocan en la frente de los fieles.
La tradición de colocar las cenizas a los penitentes se remonta a los primeros tiempos de la Iglesia. Entonces, la gente se ponía la ceniza en la cabeza y se presentaba ante la comunidad con un "hábito penitencial" para recibir el sacramento de la reconciliación el Jueves Santo. A partir del siglo XI, la Iglesia de Roma colocaba la ceniza a todos los fieles que se presentaban al comienzo de este tiempo.
La ceniza es un símbolo. Su función se describe en el nº 125 del Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, documento publicado por el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos:
"En el rito romano, el comienzo de los 40 días de penitencia se marca con el austero símbolo de la ceniza, que se utiliza en la liturgia del Miércoles de Ceniza. El uso de la ceniza es una supervivencia de un antiguo rito según el cual los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica. El acto de ponerse la ceniza simboliza la fragilidad y la mortalidad, y la necesidad de ser redimido por la misericordia de Dios. Lejos de ser un acto meramente externo, la Iglesia ha conservado el uso de la ceniza para simbolizar esa actitud de penitencia interior a la que están llamados todos los bautizados durante la Cuaresma. Los fieles que se acercan a recibir la ceniza deben ser ayudados a percibir el significado interno implícito de este acto, que los dispone a la conversión y a un renovado compromiso pascual"
La palabra "ceniza" representa el producto de la combustión de algo por el fuego. Esto adquiere una connotación simbólica de muerte, de fugacidad de las cosas temporales, pero también de humildad y penitencia.
La ceniza, como signo de humildad, recuerda al cristiano su origen y su fin: "el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra" (Gn 2,7); "hasta que vuelvas a la tierra, de la que fuiste tomado" (Gn 3,19).
Por las instrucciones del Misal Romano, se supone que las cenizas se hacen típicamente con las ramas de palma del Domingo de Ramos del año pasado.
Estas ramas se queman hasta convertirse en un polvo fino y, en Estados Unidos, se mezclan con agua bendita o aceite crismal para crear una pasta ligera.
(La historia continúa más abajo)
La distribución de las cenizas tiene lugar en la misa al final de la homilía, y se permite a los laicos ayudar al sacerdote. La ceniza se coloca en la frente haciendo la señal de la cruz mientras el ministro dice: "Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás" o "Arrepiéntete y cree en el Evangelio"
La persona que recibe la ceniza vuelve a su banco en silencio, meditando sobre las palabras que se han pronunciado.
Cuando no hay sacerdote, los fieles pueden recibir la ceniza sin misa, pero no es lo habitual. Sin embargo, en tal caso se recomienda que la distribución de la ceniza vaya precedida de una Liturgia de la Palabra.
Es importante recordar que, como todos los sacramentales, la ceniza sólo puede ser bendecida por un sacerdote o diácono.
Cualquiera puede recibir este sacramental, incluso los no católicos. Como dice el Catecismo de la Iglesia Católica en el nº 1670: "Los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo a la manera de los sacramentos, sino que, por la oración de la Iglesia, nos preparan a recibir la gracia y nos disponen a cooperar con ella"
El Miércoles de Ceniza no es un día santo de precepto y, por tanto, recibir la ceniza no es obligatorio. Sin embargo, siempre se recomienda asistir a Misa.
El Miércoles de Ceniza, el ayuno y la abstinencia son obligatorios -como el Viernes Santo- para quienes tengan entre 18 y 59 años. Fuera de esos límites es opcional. La Conferencia Episcopal de Estados Unidos explica que "ayunar en estos días significa que sólo podemos tomar una comida completa y sin carne. Se pueden tomar algunos alimentos en las otras comidas regulares si es necesario, pero combinados deben ser menos que una comida completa. Los líquidos están permitidos en cualquier momento, pero no se deben consumir alimentos sólidos entre las comidas."
La abstinencia de comer carne es obligatoria a partir de los 14 años. Todos los viernes de Cuaresma son también días de abstinencia obligatoria. Esto también se aplica a los demás viernes del año, aunque dependiendo del país se puede sustituir por otro tipo de mortificación u ofrenda como rezar el rosario.
Este reportaje fue publicado primero por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.