En los Estados Unidos de América se inventó una forma de orar juntos al Señor Jesucristo manteniendo la distancia social. En la ciudad de San Antonio, Texas, los servicios se llevan a cabo en el estacionamiento de la Iglesia Gateway, donde los feligreses se reúnen en sus autos y no los dejan durante todo el servicio.
El pastor ofrece oraciones y se dirige a la audiencia, de pie en el techo. Para proporcionar 'retroalimentación', desarrolló un sistema de señales condicionadas con la ayuda de las cuales los feligreses pueden responder a sus llamadas. Según ella, en lugar de 'amén', se utilizan 'aleluya' y otros gritos de oración, parpadeo con luz de carretera, intermitentes, encendido de limpiaparabrisas o el sonido de una bocina. La audiencia escucha la sucesión del servicio sintonizando sus receptores de radio en una determinada frecuencia: 94.7 FM.